Ventilación mecánica controlada y eficiencia energética

Los sistemas de ventilación mecánica son aquellos donde el movimiento del aire, introducido y expulsado en un edificio, se genera por la acción de un ventilador. Ese ventilador se alimenta, de forma general, con energía eléctrica.

 

La  ventilación mecánica es la opción principal para el sector de las viviendas y garantizan la calidad del aire interior en los edificios. Ésta es la mejor solución a la hora de garantizar la renovación del aire necesaria en cada momento, así como el máximo confort y ahorro energético. La eficiencia de la ventilación dependerá del diseño de los espacios interiores. Además de ello, también dependerá de la salubridad y calidad del aire interior. Los edificios que no cumplen con dichos parámetros resultan, a menudo, más susceptibles a convertirse en edificios enfermos.

 

Beneficios respecto a la ventilación natural

 

En la ventilación mecánica se puede mejorar la admisión y calidad del aire (filtrándolo) y añadiendo controles. También, es factible reducir el ruido exterior. Además se dispone de soluciones híbridas: Entrada natural y extracción mecánica, o viceversa. A nivel general, y prescindiendo de aspectos normativos, podemos encontrar tres tipos de sistemas de ventilación mecánica, analizados a continuación:

 

  1. Sistema de ventilación mecánica en admisión: La entrada de aire (admisión) se produce mecánicamente, mediante el uso de un ventilador y la distribución del aire se realiza generalmente por conductos. La evacuación del aire se lleva a cabo por ventilación natural a través de las infiltraciones o rejillas.

 

  1. Sistemas de ventilación mecánica en extracción: La extracción del aire se realiza mediante un ventilador el cual, a través de una red de conductos, extrae el aire de las zonas húmedas (baños y cocina) y lo expulsa al exterior. El aire de admisión ingresa de forma natural al edificio por las zonas secas (habitaciones y salón) mediante rejillas. Como variantes a este sistema, que mejoran el comportamiento del mismo, podemos ofrecer:

 

  • Rejillas de admisión regulables, activas o pasivas: La admisión del aire a través de las rejillas se regula de forma automática en base a parámetros como niveles de contaminantes en el aire, en función del viento incidente en la fachada del edificio, presencia, etc.
  • Extracción con caudal variable de ventilación: En función de diferentes parámetros relacionados con la calidad de aire interior (humedad, VOC, presencia, etc.), el sistema de ventilación puede regular el caudal de aire bien a través de las rejillas de extracción o directamente a través del ventilador. Este sistema aporta confort y un elevado ahorro energético, al garantizar un caudal de renovación suficiente y adecuado en todo momento.

 

  1. Sistemas de ventilación mecánica en admisión y extracción (o sistemas doble flujo): En dichos sistemas, tanto la impulsión como la extracción disponen cada uno de un ventilador responsable de garantizar el caudal de aire necesario. En función del tipo de proyecto, podríamos modificar la configuración de la admisión y de la extracción centralizando o descentralizando según convenga en cada caso.

 

Una de las principales ventajas de los mencionados sistemas radica en la posibilidad de instalar un recuperador de energía.  El recuperador aprovecha parte de la energía contenida en el aire de extracción, cediéndosela al aire de admisión. Este sistema funcionaría tanto en invierno, precalentando el aire de entrada, como en verano, refrescando el aire exterior si se dispone de un sistema de climatización. En sistemas de doble flujo, igual que lo indicado anteriormente en extracción, podemos plantear un sistema de caudal variable cuando el caudal fijo suponga un gasto excesivo. Estos sistemas, modifican el caudal en función de diferentes parámetros, como pueden ser, la humedad relativa, VOC, etc.

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Alejandra



Auspician Sepa Cómo Instalar




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