Techos, cubiertas y aguas pluviales

Escribe: Arq. Gustavo Di Costa
Editor de revista INSTALAR

 

Techos y cubiertas son áreas muy expuestas a las inclemencias del tiempo. Deben responder adecuadamente a diversas situaciones dadas por las condiciones bioclimáticas de su localización: Los cambios de temperaturas, los rayos UV, la fuerza del viento y la lluvia, granizo y nieve. Para poder cumplir correctamente su función; cubrir y mantener protegido el interior de la construcción, el techo debe mantenerse aislado del exterior. Para tal fin se utilizan distintos tipos de barreras al agua y al viento. En techos con cubiertas conformadas por pequeños elementos, como por ejemplo las tejas, se utilizan diferentes materiales aislantes. Al referirnos al techo, podemos decir que se trata de un conjunto de elementos que cubren y cierran la parte superior de una edificación. Es un componente fundamental de la obra; el cual protegerá al resto de la construcción de los factores climáticos que suceden en el exterior. Por tal motivo, al momento de materializar el techo, es muy importante tener en cuenta las mejores prácticas constructivas previendo en el armado inicial la práctica constructiva y los materiales adecuados. Esto es importante porque los errores cometidos en la etapa de proyecto, ejecución o mal uso de los materiales tendrá como resultado patologías que pueden ser complejas de solucionar y se pueden evitar desde el inicio. Analicemos un techo de madera con una cubierta de tejas observando cómo se relacionan sus distintos componentes y las características de los diferentes materiales aislantes.

La cubierta es la parte exterior del techo. Su función es canalizar las aguas pluviales, es la principal barrera hidráulica y de protección mecánica frente a la lluvia, viento, nieve, granizo, etc., También, brinda una terminación a la construcción, incluyendo aspectos estéticos.

Actualmente las posibilidades de cubiertas de construcción son muy numerosas y cada una ofrece sus ventajas y desventajas. Se distinguen dos tipos principales de cubiertas: Las cubiertas inclinadas y las cubiertas planas. No obstante, dentro de esas dos categorías existen variaciones según sus materiales y formas. Para la fabricación de cubiertas se pueden emplear distintos materiales como: Zinc, paneles sándwich o chapas de acero galvanizado entre otros. Dependiendo del material empleado, se pueden arribar a distintas formas de las cubiertas. Si estudiamos una cubierta conformada por tejas estamos hablando siempre de una cubierta inclinada. Se considera que una cubierta es inclinada cuando su pendiente es superior al 10%. Este tipo de cubierta se compone por planos inclinados que se denominan faldones. Dependiendo del número de planos de evacuación de agua de lluvia o faldones, las cubiertas pueden ser: A un agua, a dos, a cuatro aguas, etc.

Existen una serie de aspectos importantes a tener en cuenta para el diseño y la construcción de un techo. Dependiendo del clima donde se encuentre serán convenientes unos materiales u otros. En las zonas con climas húmedos, con altas precipitaciones, son fundamentales los materiales impermeables que no resulten afectados por el agua y se deterioren fácilmente. En zonas con climas secos donde se produce poca lluvia y mucho sol debe tenerse en cuenta el efecto de los rayos UV sobre los materiales y enfocarse en aislar el calor exterior. También el límite económico conforma un factor importante. El hecho de utilizar los mejores materiales no garantiza un buen resultado. Es necesario estimar distintos factores para construir el techo con la cubierta indicada para cada obra. Analizar las características climáticas de la zona, llevar a cabo una correcta elección de los materiales y utilizar las técnicas de construcción, evitarán futuros inconvenientes y gastos innecesarios.

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Alejandra



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