Cristianseptiembre 24, 2020
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Entre los factores que gravitan en la conformación del costo de una obra hay varios que no tienen ninguna relación con los aspectos morfológicos o técnico-constructivos del proyecto pero que, en cambio, se relacionan con las formas y modalidades de contratación de la obra y con otras decisiones propias del comitente. 

El profesional, basado en su capacitación y experiencia, debe analizar y evaluar distintas opciones y asesorar y aconsejar a su comitente acerca de las ventajas y desventajas de las distintas alternativas de contratación comentadas en los títulos precedentes. ya que las características del proyecto, la tipología de la obra y las condiciones del mercado de la construcción pueden favorecer a algunas opciones con respecto a otras. 

Además de las decisiones relacionadas con las formas de contratación, existen otros conceptos que inciden significativamente en el precio de la obra, acerca de los cuales el comitente tiene exclusivo poder de decisión los cuales también deben ser decididos con la suficiente anticipación como para adecuar o ajustar la documentación de proyecto y posibilitar la programación de licitaciones y contrataciones. El siguiente listado es un resumen de todos los conceptos que por su incidencia en el precio de la obra y por su posibilidad de afectar directamente otros intereses del comitente, deben contar con su acuerdo antes de ser establecidos en la documentación de proyecto: 

  • Adopción del régimen de contratista único o contratos separados. 
  • En caso de contratos separados, definición de los rubros a cargo del contratista principal y los rubros o paquetes de rubros y/o provisiones que se contratarán por separado. 
  • En caso de contratos separados, asignación de las responsabilidades por la construcción de la obra y la coordinación de contratistas al contratista principal o a un profesional que asuma el rol de ejecutor de obra. 
  • Definición de la modalidad de contratación del contrato único o de cada uno de los contratos separados. 
  • Reserva del derecho del comitente de proveer ciertos materiales. 
  • Definición de la forma de pago y plazo para el pago de los certificados.
  • Existencia o no de regímenes de anticipos para la compra de materiales y en su caso, de los rubros o ítems afectados. 
  • Existencia o no de un régimen de anticipos financieros y en su caso, montos o porcentajes y la oportunidad para su formalización. 
  • Determinación del plazo de ejecución de la obra y, cuando corresponda, plazos parciales, por etapas constructivas o por sectores de obra. 
  • Fijación del porcentaje y forma de constitución de la garantía de contrato.
  • Fijación del porcentaje y forma de constitución del fondo de reparo. definición del plazo de garantía. 
  • Existencia o no de premios y/o penalidades referidos al cumplimiento de los plazos contractuales. 
  • Requerimientos en materia de seguros. 

En este listado aparecen varios conceptos sobre los cuales conviene, por su gravitación en el precio de la obra, informar oportunamente al comitente, a quien en todos los casos corresponde decidir al respecto. 


Sepa Cómo Instalarjulio 27, 2020
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No existe obligación del Comitente ni del Director de Obra (DO) con relación al personal de la construcción que trabaja en la obra, pues no hay vínculo jurídico entre ellos ya que la relación contractual del comitente es exclusivamente con la empresa constructora o con los contratistas y la del Director de Obra exclusivamente con el Comitente. 

Los obreros de la construcción son contratados por la empresa constructora o por los contratistas o subcontratistas que ejecutan la obra por lo que ellos son quienes deben responder ante los reclamos de los primeros. Al comitente, lo mismo que al Director de obra, les resulta imposible evitar ser demandados por el personal de las empresas constructoras, contratistas y subcontratistas. Por eso los pliegos de condiciones de los modelos de contratos de construcción incluyen cláusulas que disponen la exclusiva responsabilidad de los contratistas en esta materia, entre las cuales se destacan: 

  • El contratista cumplirá la normativa vigente que rige el trabajo de los distintos gremios actuantes en la construcción respecto a salarios mínimos, vacaciones, jubilaciones, descanso semanal, jornada legal, seguros, seguridad e higiene del trabajo, trabajo en lugares insalubres, horas extra, fondos de desempleo, etc. 
  • El contratista abonará a los operarios de todos los gremios que intervengan en la ejecución de los trabajos salarios iguales o superiores a los que correspondan por los convenios colectivos de trabajo, homologados por autoridad competente o por disposición de esta, en vigencia para la zona correspondiente a la de la ejecución de los trabajos. 
  • El contratista mantendrá al día el pago del personal empleado en la obra, abonará íntegramente los salarios estipulados y dará cumplimiento estricto a las disposiciones que determinan la jornada legal. 
  • El contratista será único responsable de dar cumplimiento estricto a las leyes 17258 y 20744 Y Convenios Colectivos de trabajo aplicables a su personal y cumplirá las leyes y normas de previsión social. 
  • El contratista hará cumplir a sus subcontratistas las disposiciones precedentes y será único responsable por sus incumplimientos. 
  • El contratista asume plena y total responsabilidad exclusiva y excluyente e indemnizará y mantendrá indemnes al comitente y al DO, por todos los daños, perjuicios, costas, gastos judiciales y contingencia de índole civil, laboral, administrativa o penal que el comitente o el DO deban afrontar en forma directa o indirecta, en su persona o bienes, por cualquier acto, hecho u omisión fundado en el error, culpa, negligencia o cualquier acción del contratista, sus subcontratistas o del personal de ambos relacionados con las obligaciones que le impone este contrato. 

A pesar de los recaudos precedentes, las demandas laborales usualmente son dirigidas contra todos aquellos que tienen intervención en la obra – contratista, comitente y DO, solo debido a que se pretende la existencia de solidaridad entre todos, solidaridad que, a criterio del Consejo y su Asesor Legal no existe, aunque ello no obsta para que procuren que algún juez la conceda y, particularmente, desde que ello no significa costo adicional alguno para el obrero de la construcción. 

Con el propósito de que el comitente pueda monitorear el cumplimiento de las disposiciones referentes a cuestiones laborales y previsionales y de seguros por parte de los contratistas, los pliegos de condiciones editados por el Consejo incluyen la siguiente disposición: 

  • El contratista deberá acreditar ante el comitente el cumplimiento de las obligaciones laborales y de seguridad social en forma mensual, respecto de la totalidad de las personas por él afectadas al cumplimiento del contrato. A tales efectos deberá presentar al comitente, dentro de los diez días de iniciado cada mes, la siguiente documentación respecto de cada una de las personas afectadas por el contratista al cumplimiento del contrato: 
  1. El Código Único de Identificación Laboral (CUIL). 
  2. La constancia de pago de las remuneraciones correspondientes al mes anterior. 
  3. Los comprobantes de pago al sistema de la seguridad social correspondientes al mes anterior. 
  4. La constancia de cobertura por riesgos de trabajo del mes en curso y el comprobante de pago correspondiente al mes anterior. 
  5. La constancia de cobertura del mes en curso y pago del seguro por accidentes personales correspondientes al mes anterior en caso de corresponder. 

El DO debe aconsejar a su comitente para que proceda por sí o por intermedio de expertos a la revisión sistemática de la documentación mencionada, la cual debe ser proporcionada por cada contratista, revisión que le permitirá detectar a tiempo fallas e incumplimientos y que, según opinión del Consejo, no corresponde al arquitecto, por no ser materia de su competencia.


Sepa Cómo Instalarjulio 29, 2019
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La escasa envergadura o simplicidad de un encargo profesional no es motivo suficiente para omitir la redacción y firma de contratos. Tampoco lo es el conocimiento o familiaridad que pueden vincular al cliente y su arquitecto. La gran ventaja de los contratos es que lo escrito permanece, mientras que lo acordado informalmente puede ser olvidado o mal interpretado, razón por la cual resulta aconsejable que el comitente suscriba con su arquitecto un convenio escrito, con un claro detalle de las obligaciones de cada parte, resguardando de esta forma los derechos de ambos.

Los honorarios por los servicios de un arquitecto deben ser considerados como una sensata inversión, entre otras, por las siguientes razones: Primero, un proyecto bien concebido permite lograr sensibles economías, tanto en su construcción como durante su vida útil, pudiendo ser materializado evitando improvisaciones e imprevistos, responsables de prolongar -innecesariamente- el lapso de construcción y originar costos adicionales. En segundo lugar, un buen diseño y construcción aportan valor agregado al proyecto, conjuntamente con una mayor cuantía inmobiliaria para una propiedad, más clientes para un comercio, mayor productividad en los lugares de trabajo.

Cabe consignar que los honorarios profesionales deben retribuir la capacitación, creatividad, dedicación y responsabilidad del arquitecto; la labor de los profesionales y personal técnico necesarios para cumplir el encargo; y otros conceptos como amortización y gastos generales del Estudio, gastos directos, movilidad, seguros e impuestos.

El Decreto-Ley 7887/55, la Resolución de la Junta Central de los Consejos Profesionales de Arquitectura, Ingeniería y Agrimensura del 12/04/1977 y la Resolución del Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU) del 02/05/2006, establecen que los honorarios del arquitecto desempeñando el rol de Director de proyectos y/o Director de obra, en obras que comprenden estructuras e instalaciones, resultan de la suma de los honorarios por proyecto y/o dirección de las obras de arquitectura, según lo dispuesto en el artículo 50 inciso 1) del Arancel Profesional, más los honorarios por proyecto y/o dirección de las obras de estructuras e instalaciones comprendidas en las primeras, según lo dispuesto en el inciso 2) del mismo artículo, con deducciones del 20% en el primer caso y del 7% en el segundo.

Los citados honorarios son de aplicación siempre que no se haya pactado otra situación, ya sea que el arquitecto contrate profesionales externos a su Estudio, que las tareas sean llevadas a cabo por profesionales de su Estudio o que las desarrolle personalmente, siempre bajo su coordinación, dirección y control, ya que es responsable del trabajo en su conjunto.

Se aclara que la desregulación de los honorarios, vigente desde el año 2001, permite acordar los mismos mediante otros procedimientos, escalas y tasas a convenir libremente entre las partes. El Arancel Profesional también establece que el comitente deberá abonar los gastos especiales originados con motivo de consultas con especialistas, presentaciones especiales, retribución de sobrestantes, viáticos y otros gastos extraordinarios no comprendidos en los honorarios del arquitecto.

Solo respetando los mencionados alcances trabajaremos sobre la base de relaciones sanas entre el Arquitecto y su Comitente.

Por el Arq. Gustavo Di Costa

Editor de Revista Sepa Cómo INSTALAR



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