Alejandranoviembre 30, 2020
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Cotidianamente abrimos las canillas para lavar platos, regar plantas, cargar lavarropas y otras actividades en las que usamos agua. Lo hacemos de manera casi mecánica. Pero… ¿hacemos un uso responsable?, ¿sabemos el valor del agua? En zonas donde ese recurso es insuficiente, ambas preguntas crecen en valor.

Para concientizar sobre la idea de no derrochar agua potable, Cecilia Negretti y Raquel Bazán, ambas ingenieras químicas egresadas de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) crearon el proyecto ArteHa. Se trata de un sistema de humedales artificiales modulares, innovadores con diseño biomimético, inspirados en la naturaleza, para tratar las aguas grises provenientes de piletas de baño, cocina, ducha y lavarropas de casas, complejos o barrios cerrados.

Las ingenieras, vecinas de Río Ceballos y de Agua de Oro, se presentaron en el concurso “Ideas emprendedoras” del Ministerio de Industria y Comercio de la Provincia y quedaron entre las 10 mejores por su innovación, con un proyecto de impacto ambiental, social y de desarrollo local. La iniciativa –cuentan– nació desde sus inquietudes que conectan el medio ambiente, el arte y la tecnología. Porque además de ingenieras son artistas: Raquel es bailarina y Cecilia, actriz.

“Para nosotras significa un gran impulso. Queremos llegar a las personas para que conozcan cómo tratar los efluentes domiciliarios de forma ecoamigable. También, los municipios y las cooperativas de agua”, expresa Bazán, docente en la UNC.

Vienen trabajando en esta idea desde hace varios años y durante la pandemia concretaron el sueño conjunto, con una solución sobre todo para las comunidades de Sierras Chicas, región con larga tradición en crisis hídricas. Sus minihumedales ayudan a resolver la contaminación tanto del agua como del subsuelo, y dan una respuesta a la problemática del crecimiento del desarrollo urbano. “Cuidamos el recurso y evitamos la contaminación”, subraya Negretti.

Pero además, recuerdan que en la región hay barrios que se crearon sin el recurso de agua instalado y muchos hogares aún son abastecidos por camiones, a domicilio.

Apasionadas y decididas, estas mujeres generan alianzas con otras instituciones, empresas, universidades y organismos que las impulsen a hacer crecer la idea. Mientras realizan pruebas al prototipo, reciben reconocimientos, como el de Mayma, donde fueron elegidas entre 21 finalistas.

Cómo funcionan

Sus humedales artificiales modulares y con diseño biomimético son únicos en el mercado y con registro de propiedad intelectual de obra inédita, según explican las ingenieras. De fácil mantenimiento y no gastan energía, agregan. Emulan el funcionamiento de los humedales naturales y están compuestos de materiales filtrantes y plantas emergentes.

Tratan las aguas grises en una grasera, ingresan al humedal y se depura de contaminantes con una serie de procesos físicos-químicos que ocurren con el mismo proceso de las bacterias que actúan como un biofilm, una “película” que realiza la degradación biológica. Luego sale el agua depurada apta para el riego.

De este modo, regeneran hasta 90 litros de agua por persona por día. Cualquier hogar lo puede tener. “Una de las alianzas que pensamos es con arquitectos en bioconstrucción, porque ellos pueden hacer la separación de aguas grises y negras”, remarcan.

Aunque en un principio están planteados para aguas grises piensan aplicarlo, previa validación, también para aguas cloacales (de menos calidad) para regar jardines verticales.

ArteHa impacta de tres maneras. Impartiendo talleres de autoconstrucción en barrios vulnerables y escuelas rurales; realizando cursos de concientización con fundaciones y la UNC; e incluyendo de diseños realizados por artesanos de cooperativas de trabajo.

Para comunicarse con ArteHa, contactarse vía en Facebook, ArteHa, y en Instragram @arteha. humedalesartificiales

Con información de: Benita Cuellar | www.lavoz.com.ar



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