Selección de Contratistas

Del eficiente desempeño de los contratistas depende la correcta materialización de los distintos trabajos delegados y el cumplimiento de los plazos de construcción. Para que esas condiciones puedan ser cumplidas, es necesario que los contratistas posean probada capacidad técnica, legal y económico-financiera. A tales efectos, resulta conveniente tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

 

  • Seleccionar firmas con capacidad técnica, legal y económico-financiera, adecuadas a la magnitud y complejidad de la obra.
  • Invitar a un número de firmas acorde con la importancia de los trabajos licitados y evitar a aquellas cuya capacidad ejecutiva pueda verse desbordada por la cantidad de obras en ejecución o compromisos adquiridos.
  • Proporcionar documentaciones de licitación completas, incluyendo plazos de ejecución, formas de pago y toda otra información que reduzca al mínimo las incógnitas y mantenga a todas las firmas invitadas en un riguroso pie de igualdad.
  • Complementar la evaluación de las ofertas con una ronda de entrevistas con los posibles adjudicatarios para efectuar el casi siempre necesario ajuste y nivelación de ofertas.

 

Los procedimientos recomendables para los distintos tipos de concursos de precios o licitaciones y las rutinas para la revisión, comparación y evaluación de las propuestas, son sugeridas por el profesional en su rol de Director de Obra. Un cursograma esquematiza el proceso de una obra, desde el inicio del proyecto hasta su terminación, y se refiere especialmente a las tareas y decisiones vinculadas con los aspectos económicos, siendo organizado en tres columnas, con el siguiente criterio: En la primera columna se indican las tareas que el arquitecto va ejecutando, en la columna central se informan las etapas del proceso y en la tercera columna se indican las acciones desarrolladas en relación con los costos. Todo el procedimiento se ordena mediante líneas de avance de trazo lleno o de retroceso de trazo discontinuo, las cuales determinan los cursos de acción y llevan a las bifurcaciones o nodos capaces de representar las instancias de comparación entre los costos estimados en cada oportunidad y el monto de inversión previsto. A partir de cada nodo, si el resultado es positivo, el proceso continúa avanzando hacia la tarea siguiente, y si es negativo, debe retroceder siguiendo una línea discontinua para recomenzar en algunas de las tareas o decisiones superadas previamente, a las cuales conviene acceder respetando el mismo orden de prelación. Se analizarán los distintos procedimientos capaces de definir las instancias que usualmente se suceden para apreciar el costo de una obra:

 

  • Estimaciones preliminares.
  • Presupuesto global estimativo.
  • Evaluación de variantes y presupuestos alternativos, cuando se considere
  • Presupuesto desagregado por rubro.
  • Cómputo y presupuesto detallado por rubros de ítems, necesario para proyectos de obras públicas, cuando es un requerimiento contractual, cuando el arquitecto lo considera conveniente, o a pedido del comitente.
  • Los presupuestos de los contratistas, una vez adjudicado los contratos.

 

De todas maneras, ya se trate de una valoración rápida o de una más laboriosa, toda estimación o presupuesto preparado por el profesional, será considerado como aproximado y al solo efecto de informar al comitente. El presupuesto final, certero y válido, es el monto adjudicado al contratista, el cual incorpora variables específicas propias del momento y del adjudicatario, como lo son las condiciones del mercado, el mark-up aplicado por el contratista, y su interés por ganar el encargo y/o el cliente.

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Alejandra



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