Peligro: ¡Humedad!

  Los problemas de humedad aparecen más en otoño e invierno. Las denominadas estaciones frías o húmedas, evidencian la proliferación de humedad en las viviendas con mala ventilación, originando olores, condensación de agua, moho, capilaridad y efectos para el inmueble y nuestra salud.

  Las condiciones climáticas con elevados niveles de humedad, junto a una ventilación inadecuada, entre otros factores, pueden convertir a nuestro hogar en un lugar insalubre para vivir. Atento a ello, cuando las señales de humedad aparecen en una vivienda, debemos comenzar a combatirla para evitar la generación de malos olores, moho y, además, el seguro y paulatino deterioro del inmueble.

  La humedad se encuentra presente en toda obra de arquitectura. Una vivienda, por ejemplo, origina de diez a quince litros de agua por día. Dicha cantidad de agua proviene de varias fuentes: De la respiración, del sudor, de los trabajos desarrollados en las cocinas y lavaderos, del baño, etc. La suma de esta humedad se va evaporando y permanece en el ambiente. Para eliminar la humedad de modo definitivo, debemos ver si siempre aparece en la misma área, ya que puede ser que la humedad afecte exclusivamente a una determinada zona. Cuando no sea factible apreciar a simple vista el origen del problema, lo mejor es consultar a un experto, para adoptar las medidas adecuadas.

 Correcta ventilación

   Resulta fundamental que el aire circule por los espacios de la casa. Ante señales de humedad, debemos abrir las puertas y ventanas para que el ingreso del aire impida el avance de la humedad y el descenso en el confort higrotérmico del local, deteriorando seriamente -al mismo tiempo- nuestra calidad de vida. Podemos optar por colocar ventiladores para reducir la carga de condensación y prevenir la aparición de las temidas manchas de moho.

También, se deberá comprobar si no existen defectos de construcción.

Además de causar severos problemas de salud, la humedad puede dañar los materiales de construcción y sus componentes. Por ejemplo:

  • Condiciones prolongadas de humedad excesiva pueden llevar a la propagación de mohos, bacteria, mohos que pudren la madera y pestes de insectos (termitas y hormigas carpinteras) en materiales de construcción y sistemas industrializados (Wood Frame).
  • Reacciones químicas en materiales de construcción y sus componentes, pueden causar, por caso, corrosión en sujetadores estructurales, cables, techos de metal y serpentinas de aire acondicionado, además de fallas en adhesivos aplicados en revestimientos para pisos y techos.
  • Materiales de construcción solubles en agua (Placas de Roca de Yeso) pueden deteriorarse completamente
  • Materiales de madera se pueden pandear, hinchar o pudrir.
  • El ladrillo o concreto puede dañarse durante los ciclos de congelamiento-descongelamiento y por deposición de sal debajo de la superficie.
  • Pinturas y barnices pueden dañarse.
  • El valor aislante (Valor de R) del aislante térmico puede ser reducido.

Ante la totalidad de los negativos factores mencionados, debemos proveer un buen control de la humedad en el diseño de una edificación, siendo ello responsabilidad del equipo de diseño.

 

 

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