Los pisos de porcellanatos

Los porcellanatos constituyen un tipo de revestimiento de alta gama y resistencia. Gracias a la importación y a la fabricación interna, crecieron en el mercado de la construcción. Por su variedad de diseños, tipologías, medidas, precio y condiciones de calidad, brindan al usuario una interesante opción.

Para su correcta colocación en obra, los fabricantes son quienes recomiendan disponerlos sobre una superficie plana, limpia y seca, dejando entre las placas una junta mínima de 1 mm para el porcellanato pulido y 2 mm para el natural.

Su espesor –que varía entre los 8 y 10 mm – permite colocarlos en reciclajes o refacciones,  sin mayores inconvenientes.

Para el corte de la pieza, por su dureza, existen discos y máquinas con puntas especiales con una capacidad de corte adecuada.

Por lo general, se coloca con mezclas adhesivas, sobre carpeta.

Pero algunos prefieren hacerlo empleando mezclas “a la cal”, que puede generar diferencias en los niveles de piso si no se establece la forma de colocación con la suficiente anticipación.

El porcellanato conforma un revestimiento de una pieza única. Se logra a partir de materias primas seleccionadas (caolines, arcillas, feldespatos y óxidos varios), que sometidas a altas presiones (40 k/cm2) pigmentadas con delicados procedimientos, luego elevadas a temperaturas de 1.200 ºC, provocan la vitrificación de sus componentes, volviéndolos resistentes a los cambios físicos y ataques químicos.

Luego de la colocación del porcellanato

 

Después de colocado, es muy común observar manchas de pastina o restos cementicios que se acumulan en las juntas. Aconsejamos disponer algún producto hidrorrepelente, de base acuosa, sobre la superficie seca. No necesario para el porcellanato natural, de acabado mate, por ser menos absorbente.

 

Por sus inigualables características, conforma una pieza cerámica con muy baja absorción de agua (entre 0 y 0.5%), alta resistencia a la flexión y a los golpes, y por ser una pieza única, tiene un desgaste parejo e imperceptible.

 

En nuestro país se comercializa en dos formatos:

 

  • Natural (Mate)
  • Pulido (brillo y belleza).

 

También los hay lisos, con dibujos, simulando granito o mármol. En medidas y formatos distintos:

  • Cuadrados
  • Rectangulares
  • Tosetos
  • Guardas estandarizadas
  • Zócalos específicos

 

Resistencia de las piezas

 

A pesar de su alta resistencia,  se corre el riesgo que la pieza se manche (sobre todo el pulido).

Para ello existen productos preparados y formulados para protegerlos, impidiendo con el tiempo que la mancha penetre en su interior y sea de imposible remoción. Los cuales se clasifican en función del tipo de mancha a eliminar:

 

  • Resinas
  • Pinturas
  • Aceites
  • Herrumbre, óxidos
  • Materiales de obra
  • Tintas
  • Jugos
  • Mates

Nos encontramos con este noble material en: Shoppings, centros comerciales, sanatorios, entidades bancarias, edificios públicos, supermercados, escaleras con alta rotación de público, colegios. Todos espacios de alto tránsito, exigidos en desgaste por transitabilidad y ataque químico por limpieza.

Sin embargo, las piezas garantizan una elevada respuesta a los mencionados ataques y una alta vida útil, aportando belleza y calidad en la estética de la resolución de los espacios enumerados.

Es muy probable que, con el surgimiento de nuevos modelos y la importación de la maquinaria y herramental adecuado, el costo del metro cuadrado descienda, y sin cuestionamientos, se imponga en el mercado de la construcción de nuestro país.

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Alejandra



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