La tecnología interrogada

Recientemente, tuve el gusto de acceder a la lectura de un interesante libro titulado “Interrogar a la tecnología”, cuyo autor es Gustavo Giuliano. Este texto aporta una original mirada acerca de las diferentes instancias de aplicación de la ingeniería en el actual contexto. Giuliano destaca en su libro a Rachel Laudan, quien identifica cuatro fuentes internas de generación de nuevos problemas técnicos: Fallas funcionales de tecnologías en uso, extrapolaciones de tecnologías exitosas conocidas a nuevos casos, desbalances entre tecnologías interrelacionadas y fallas potenciales de tecnologías actuales.

A estas él agrega cuatro más: La percepción de nuevas posibilidades tecnológicas, la propia lógica interna del desarrollo tecnológico, las particularidades internas del diseño y la necesidad de reducir la incertidumbre acerca de los resultados obtenidos. Pero también es cierto que para poder resolver las cuestiones creadas por alguna de dichas causas, los profesionales aplican distintos conocimientos que ayudan al diseño basados en orígenes de diversa extracción, muchos provenientes de la ciencia y otros desarrollados específicamente, algunos claramente distinguibles, otros no. Independientemente de su origen, todos estos conocimientos comparten el hecho de que son de utilidad para la solución de problemas prácticos concretos. Para definirlos, vale realizar una categorización en función del tipo de conocimiento que se aplica:

Conceptos fundamentales de diseño: Son los conocimientos que se aprenden durante el período de formación y definen los principios básicos de operación y las configuraciones típicas de los dispositivos y sistemas. Muchos de ellos se aprenden “por ósmosis” a lo largo de la carrera y no están fundados en conocimiento científico alguno.

Criterios y especificaciones: Es el conocimiento que permite pasar de las ideas generales a los planos técnicos concretos. Determinan la forma, el tamaño, los requisitos a cumplir, etc. El conocimiento de dichas condiciones, a diferencia de la ciencia que no permanece rígidamente delimitada, resulta fundamental para poder concretar el diseño.

Herramientas teóricas: Abarcan un amplio espectro desde las teorías físicas hasta los procedimientos y ecuaciones matemáticas abstractas. El espectro incluye también a las teorías fenomenológicas empíricas matemáticamente estructuradas que, sin brindar información sobre la esencia, son muy útiles para el diseño.

Datos cuantitativos: Tanto los criterios como las fórmulas matemáticas necesitan ser alimentados con datos de entrada. Estos valores son generalmente obtenidos por métodos empíricos de ensayo y se encuentran expresados en tablas y gráficos. Su conocimiento es indispensable para el diseño, y pueden ser de naturaleza descriptiva o prescriptiva.

Consideraciones prácticas: Las herramientas teóricas alimentadas por datos cuantitativos suelen no ser suficientes por sí solas, siendo necesario recurrir además a un conocimiento tácito, de difusa demarcación y difícil de definir, brindado por la experiencia práctica.

Procedimientos de diseño: Todos los conocimientos formulados se enmarcan en uno más general, responsable de guiar respecto de cómo los mismos se deben aplicar, cómo se combinan todos los pasos necesarios para llevar adelante el complejo proceso de diseño. En el desarrollo de este procedimiento se pone de manifiesto un “estilo de pensar” propio del profesional y “mañas” o comportamientos “instintivos” adquiridos por el oficio.

Bienvenidos sean los textos que nos permiten reflexionar sobre los temas descriptos, los cuales resultan ser relevantes para la generación de conocimientos, a fin de aplicarlos en una sociedad demandante de acciones concretas.

Por el Arq. Gustavo Di Costa

Editor de Revista Sepa Cómo INSTALAR

Comentarios

Sepa Cómo Instalar



Auspician Sepa Cómo Instalar




Newsletter







Comentarios