La presión de vapor

Existe una relación entre la temperatura y la humedad relativa del ambiente (tanto interior como exterior), ya que de estas variables depende el valor de la presión del vapor generado.

Por lo tanto, podemos decir que el aire, conformado por una mezcla de distintos gases a una temperatura expresada en grados centígrados, contiene una cierta cantidad de vapor de agua, expresada en gramos de agua por volumen unitario de aire (m3), y se encuentra a una determinada presión (expresada en Kilo Pascales: KPa). Podemos decir también que la presión de vapor de agua es aquella presión parcial que ejerce el vapor de agua contenido en el aire el cual posee cierta humedad

Por ejemplo, en el interior de la vivienda se observa que el aire se encuentra a 18°C, y con un a humedad relativa HR=75%, en condiciones normales. En esa situación el vapor de agua contenido en el aire interior, se encuentra a una presión de 1.55 KPa (1 KiloPascal). Por el otro lado, el aire exterior que lo hemos supuesto a 0°C y con una HR=90%, tiene su vapor de agua a una presión de 0.55 KPa. Esto significa que la diferencia de presión de vapor es de 1 KPa, donde 1 KPa = 1000N/m2 = 100kg/m2, gradiente de presión por cierto considerable, que nos permite conocer la magnitud de las fuerzas que impulsan el fenómeno.

Todos estos parámetros, que definen los distintos estados posibles del aire con vapor de agua, se expresan en un Diagrama Psicométrico. La psicometría es una ciencia que estudia las características higrométricas del aire. Uno de los diagramas psicométricos más utilizados es el Diagrama de Givoni, el cual tiene en cuenta la temperatura, características del aire y la humedad, y luego en base a estos valores o parámetros es posible determinar la zona de confort y sensación térmica. “Por supuesto, no es un diagrama que brinde resultados exactos, puesto que cada individuo tiene su propio estado de confort, pero sí es una buena aproximación en términos generales”, nos aporta la Escuela de Organización Industrial.

Podemos decir que la cantidad de vapor de agua contenida en el aire, está estrechamente relacionada con la temperatura y en consecuencia con la humedad absoluta. De esta manera, concluimos que, a menor humedad absoluta, se obtiene una menor cantidad de vapor de agua en el aire, y de manera inversa, a mayor humedad absoluta, se tiene mayor cantidad de vapor de agua en el aire.

Otro punto que podríamos considerar es que la cantidad de agua es proporcional a la presión a la que se encuentra. Es decir, que cuanto mayor sea la humedad absoluta, mayor es la cantidad de agua que poseerá el aire y en consecuencia mayor será la presión de vapor de agua que se encuentra en el mismo. Ante bajas temperaturas, cercanas a cero grados, el aire no puede sumar una gran cantidad de vapor, pues su humedad absoluta es baja también y con consecuencia se tendrá menos vapor de agua en el aire. Es decir, en términos absolutos, el aire frío es más seco que al aire cálido. Por eso la mejor manera de evitar condensaciones es ventilar permitiendo reemplazar aire caliente con alto contenido de humedad por aire frío que siempre tendrá menos cantidad de agua.

Por otro lado, es posible verificar cómo el aumento de la temperatura permite elevar la presión de vapor incrementando la potencia del fenómeno de difusión. Entendiéndose por difusión el movimiento de vapor a través de un medio poroso, en este caso las capas del techo.

Las mejoras de las carpinterías conducen al aumento de la cantidad de vapor de agua en los interiores de la vivienda, favoreciendo así la diferencia de presiones de vapor que son el motor de la difusión.

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Alejandra



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