Función del director de obra

“La suma de una prodigiosa partitura, excelentes músicos y los más afinados instrumentos no son suficientes para configurar una orquesta. Hará falta además, una experimentada batuta en manos de un buen director, sobre quien finalmente reposará la corona de laureles o la corona de flores. En las obras de Arquitectura e Ingeniería, esa batuta debe ser llevada por el Director de obra, artífice del bien y del mal en toda construcción…”

En términos generales, la Dirección de obra tiene por objeto principal controlar que el constructor edifique la obra en concordancia con los planos y especificaciones de la documentación contractual. Sin embargo, es habitual que los comitentes, e incluso algunos arquitectos, no tengan claras las distintas funciones que se cumplen en una construcción y los instrumentos utilizados. Valen algunas aclaraciones: El director de obra (DO) es el profesional liberal a cargo de un servicio por el cual percibe un honorario como remuneración. Es asesor, consejero y guardián de los intereses del comitente y el objeto principal de su tarea consiste en que lo construido coincida con lo proyectado. El DO es responsable frente a su comitente, autoridades y terceros por fallas, errores u omisiones incurridos en el desempeño de las tareas a su cargo.

El DO puede brindar indicaciones u órdenes al contratista, sus representantes o capataces en forma verbal respecto de situaciones de menor importancia. Pero las cuestiones de mayor jerarquía deben formularse por escrito, para lo cual, se emplea un cuaderno de órdenes de servicio, que es el medio para que la dirección de obra registre, además de órdenes, toda otra comunicación al contratista que implique entrega de documentación, interpretaciones, constancias, autorizaciones, aprobaciones, denegaciones o rechazos.

En su relación con el comitente, también se sugiere que el DO cumpla con ciertas formalidades tales como efectuar sus comunicaciones por escrito e intentar para que el comitente haga sus pedidos de la misma manera, redactar minutas con la información más importante de lo tratado en las reuniones con el contratista, comitente y otros participantes del encuentro, remitiendo copias a todos los presentes. Además, redactar y remitir informes periódicos sobre la marcha de los trabajos junto con fotografías de su avance y copia de las órdenes de servicio, preferentemente, acompañando las liquidaciones y certificaciones mensuales. Si quisiéramos ahondar en este análisis y ver etapas que deben ser cubiertas por el DO, daremos la siguiente lista de puntos relevantes.

1) Acta de replanteo. Es una tarea que debe realizar el constructor con elementos y personal propios, partiendo de los puntos fijos de planimetría y nivel definidos en la documentación de proyecto. El DO debe dejar constancia en el acta de replanteo de la fecha, medidas del terreno según replanteo del contratista, definición de los ejes y niveles y firmarla junto con el constructor. Una orden de servicio es el vehículo para que el DO registre, además de las órdenes propiamente dichas, toda otra comunicación al contratista que implique entrega de documentación, denegaciones, rechazos, etcétera.

2) Controles de materiales. El DO debe ejercer controles adecuados sobre los materiales, ya sean provistos por el contratista o por el comitente.

3) Controles de la mano de obra. La conducción y control del personal es de competencia exclusiva del contratista. Para tranquilidad del comitente, se debe exigir a los contratistas copias de las presentaciones que efectúan ante las ART. El DO debe constatar el cumplimiento en tiempo y forma de la entrega al comitente de dichas documentaciones, pero no es de su competencia su revisión ni la constatación de su ajuste a la realidad, tarea que el comitente puede encomendar a expertos.

4) Control de los trabajos ejecutados. El DO debe corroborar la concordancia entre los trabajos ejecutados y los proyectados. No es responsable de los incumplimientos del contratista pero tiene la obligación de rechazar los trabajos que presenten fallas y ordenar su demolición y nueva ejecución sin que ello otorgue al contratista una prórroga del plazo de ejecución.

5) Aplicación de sanciones. Es conveniente que los pliegos de condiciones definan sanciones a aplicar a los contratistas por incumplimiento de sus obligaciones contractuales. El comitente es quien aplica las multas a solicitud del DO, razón por la cual, se recomienda la consulta al comitente antes de la solicitud formal.

6) Reuniones de coordinación. Cuando en una obra participan varios contratistas y subcontratistas, es conveniente realizar reuniones de coordinación con una periodicidad a establecer en cada caso.

7) Liquidación de los trabajos. La valoración de los trabajos realizados a efectos de su pago por el comitente es una tarea que requiere atención pues los errores pueden afectar intereses del comitente o del contratista. Para ello, es necesario organizar planillas de liquidación que el contratista prepara y realizar la medición de los trabajos, en lo posible, conjuntamente con los contratistas. En función de las mediciones y los precios de su oferta, el contratista confecciona las planillas de liquidación.

8) Certificación de los trabajos. Una vez revisadas y aprobadas las liquidaciones del contratista, la dirección de obra las remite al comitente emitiendo un certificado con el acuerdo para su pago.

9) Incumplimiento de los plazos por parte del contratista. Se recomienda que el DO centre su atención en el seguimiento de las tareas críticas del plan de trabajo. Se sugiere, entonces, que el DO proporcione en término planos y documentos complementarios del proyecto, responda consultas y conteste notas de pedido. De manera de no brindar motivos a los contratistas para que efectúen reclamos o soliciten prórrogas alegando acciones, demoras u omisiones de la Dirección de Obra. Cumpliendo lo expuesto, la Dirección de Obra no será responsable por los atrasos o incumplimientos de los plazos por parte del contratista.

10) Ampliaciones al plazo de obra. Ante el pedido del contratista, la evaluación de las causas y la cuantificación de la prórroga, quedarán a juicio de la Dirección de Obra quien elevará al comitente los antecedentes con su opinión sobre el tema. Corresponde al comitente rechazar o conceder el pedido de prórroga.

11) Recepción provisoria. Esa acta debe ser suscripta por el comitente, el contratista y la Dirección de Obra por triplicado. Su fecha define el cumplimiento o incumplimiento del plazo de obra acordado. La recepción provisoria da lugar a la posesión del edificio por el comitente, quien a partir de esa fecha, es responsable por su vigilancia y mantenimiento. A partir de ella, caducan los seguros y comienza el plazo de garantía que se extiende hasta la recepción definitiva de la obra.

12) Liquidación y certificado final. Cumplida la recepción provisoria, el contratista presenta la liquidación final y el DO emite el certificado final de obra luego de, entre otras tareas, revisar todos los certificados emitidos durante la obra que hasta ese momento son provisorios y comprobar que no existan créditos a favor del comitente o del contratista.

13) Recepción definitiva. Esa acta debe ser suscripta por el comitente, el contratista y el DO. Previo a ello, se deben realizar varias tareas como verificar la correcta ejecución de los trabajos realizados para subsanar las observaciones registradas en el acta de recepción provisoria y las originadas durante el lapso de garantía, más la inexistencia de saldos pendientes resultantes del certificado final de obra. También es importante que el DO recomiende al comitente que encargue a un experto la verificación probatoria de que el contratista haya cumplido con sus obligaciones laborales y previsionales, y solicitar que exhiba evidencia de no mantener deudas con proveedores y subcontratistas. En la recepción definitiva, el comitente debe devolver al contratista las garantías oportunamente retenidas.

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