¿Cómo reducir la contaminación acústica?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) escribió “Guías para el ruido urbano”, que pretende consolidar el conocimiento científico de las consecuencias del ruido urbano en la salud.

Intenta orientar a las autoridades y profesionales de la salud ambiental,  sobre las formas de proteger a la población de los efectos del ruido en ambientes no industriales.

El ruido urbano

También llamado ambiental, residencial o doméstico,  es el emitido por todas las fuentes menos las de áreas industriales.

Los más comunes en exteriores son:

  • El tránsito de los vehículos a motor.
  • El transporte ferroviario y aéreo.
  • La construcción y las obras públicas.

En cambio en interiores: 

  • Sistemas de ventilación.
  • Máquinas de oficina.
  • Aparatos domésticos y vecinos.

En las grandes ciudades, es un problema cada vez mayor.  La población está cada vez más expuesta y en consecuencia a sus efectos sobre la salud.

 

Principales efectos adversos
  • Efectos sobre la audición: más frecuentes, en países desarrollados, donde el ruido interfiere a menudo en la comunicación oral. Extensas exposiciones a altos niveles de ruido reducen la capacidad auditiva, pudiendo llegar a la sordera.
  • Efectos sobre el sueño.
  • Efectos sobre las funciones fisiológicas: puede representar un impacto definitivo sobre las funciones fisiológicas de los trabajadores y las personas que viven cerca de aeropuertos, industrias y calles ruidosas. Luego de una exposición prolongada, los individuos susceptibles pueden desarrollar efectos permanentes (hipertensión y cardiopatías asociadas a los altos niveles de sonido).
  • Efectos sobre la salud mental: no causa directamente enfermedades mentales, pero se presume puede acelerar e intensificar el desarrollo de trastornos latentes, e incluso, presentar efectos adversos sobre la salud mental de las personas.
  • Efectos sobre el rendimiento: puede perjudicar el rendimiento de los procesos cognitivos, en trabajadores y niños. La exposición crónica  durante la primera infancia es responsable de dificultar el aprendizaje de la lectura y reducir la motivación.
  • Efectos sociales y sobre la conducta: El ruido por encima de los 80 dB(A) reduce la actitud cooperativa e incrementa notoriamente el comportamiento agresivo en individuos predispuestos.

 

Para combatir esta problemática, es necesario analizar los aspectos claves de las fuentes emisoras , opciones para reducir, modelos de predicción y evaluación. Además establecer normas de emisión de ruidos para fuentes existentes.

La actual edificación, con elevados niveles de aislamiento y alta estanqueidad, nos permite aislarnos del ruido exterior, y reducir los niveles de contaminación acústica ambiental.

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Alejandra



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