Alejandraseptiembre 23, 2021
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Se trata de un concepto de fines de la década del 70´ en los Estados Unidos, el cual rápidamente se propagó a toda Europa, principalmente, a los países más fríos, teniendo como referente y a la vanguardia a Alemania en el viejo continente. En 1979 se publica el libro “Passive Solar Energy Book” una especie de Manual de Aplicación que recoge las experiencias de viviendas las cuales minimizan el uso de sistemas convencionales de calefacción y refrigeración, aprovechando las condiciones climáticas y de asoleamiento de cada sitio.

En la misma época, el Departamento de Energía de los EE UU, con el fin de difundir entre la comunidad de arquitectos de ese país un modo diferente de concebir una vivienda, teniendo en cuenta cuatro factores principales: temperatura, soleamiento, humedad y viento; financia la edición de una guía de diseño de casas pasivas para cada clima del país. El estudio utilizó una metodología simple llamada “diseño pasivo”, la cual propone consignas para seguir como: El clima y confort de su casa, ¿Cómo definir su clima?, Inconvenientes climáticos, Ventajas climáticas, ¿Cuál es su condición climática básica? y ¿Cómo diseñaría usted para este clima?, entre otros parámetros.
El Estándar Passivhaus nace en Europa Central, en 1988, como un estándar para la construcción de viviendas eficientes luego de una reunión entre dos profesores de edificación y ambiente. Se basa en la planificación de construcciones que cuenten con gran aislamiento térmico, un riguroso control de infiltraciones, una gran calidad del aire interior; además de aprovechar la energía del sol para una mejor climatización, reduciendo el consumo energético al 70%, sobre las construcciones convencionales. Fue desarrollado a partir de numerosas investigaciones, con el financiamiento del estado alemán. Desde la primera certificación, registrada en el año 1990 en Alemania, existen viviendas por toda Europa, e inclusive en los Estados Unidos, certificadas y auditadas por este riguroso esquema encargado de registrar la eficiencia en cuanto al consumo de energía.

La clave: el Aislamiento Térmico

De todos los conceptos trabajados se concluyó que este punto es el más importante para lograr una casa pasiva. Ya sea en la montaña o en el desierto, el aislamiento juega un papel fundamental a la hora del consumir energía. Por ello, la utilización de componentes constructivos con mayor eficiencia en cuanto a aislación brindarán, como resultado, una vivienda más eficaz ante cualquier tipo de clima.

Conceptos a estimar para diseñar una Casa Pasiva

Mejor aislamiento térmico (con materiales eficientes -en ocasiones ancestrales, como los distintos tipos de maderas- revestir con los materiales de aislación más innovadores y eficientes).
Cerramientos eficientes (a mayor hermetismo, menor pérdida energética) colaborando a reducir las pérdidas de calor en las noches invernales.
Permitir la entrada del sol invernal, con la orientación y el diseño de las aperturas y cornisas, que bloquean el sol vertical y dejan pasar el sol invernal, más horizontal.
Bloquear el sol de verano o mediodía -vertical- usando protecciones solares fijas, móviles y/o naturales (por ejemplo, una arboleda caducifolia, la cual pierde las hojas en invierno -dejando pasar el sol- y las recupera en primavera).
Evitar la sombra de otros edificios, accidentes geográficos, una mala orientación, etc.
• Tratar de evitar sistemas de calefacción y aire acondicionado.
Instalar renovables (paneles solares térmicos y fotovoltaicos para agua sanitaria y consumo eléctrico; así como alternativas -pequeños molinos eólicos o incluso pequeñas estaciones hidroeléctricas-, cuando se disponga de un reducido curso de agua).
Aumentar el espesor térmico en fachadas y azoteas, optando cuando sea posible y económicamente viable, por jardines verticales y horizontales con especies -preferiblemente locales- demandantes de un bajo mantenimiento.
Iluminación artificial de escaso consumo y maximización del uso de luz natural (instalando, si es necesario, claraboyas y lucarnas).
Experimentar: autogestión de aguas grises, muros de agua, captadores de viento, superaislamientos, multiplicadores de la ventilación, como patios interiores y torres de viento.
Integrar la inmediatez natural (o crearla) para que la casa se comporte como parte de un complejo ecosistema.

Desde un comienzo, en el proceso de diseño, se plantean puntos de sustentabilidad pasiva para brindarle al usuario eficiencia térmica y energética, entendiendo a los mismos como un fuerte ahorro en el consumo de servicios. Entre los principales puntos destacamos la optimización en el uso de materiales, una ubicación estratégica en la implantación de la vivienda para aprovechar las ventajas geográficas, una adecuada selección de materiales biodegradables, la búsqueda de elementos de bajo impacto ambiental, aberturas con DVH y aplicación de aislaciones térmicas en muros, pisos y techos, logrando de esta forma, importantes ventajas respecto de la construcción tradicional.
Luego, en cuanto a lo referido a la sustentabilidad activa, se destaca que la vivienda cuenta con sistemas de recolección de agua de lluvia, tratamiento de aguas grises, biodigestor, generación energética solar para circuito de iluminación, bombas y heladera, colectores solares para reducir el consumo de calefacción, entre otros puntos importantes.
“Es fundamental destacar la principal ventaja del sistema constructivo mixto en madera y húmedo. Es decir, la vivienda se funda sobre una platea tradicional de Hormigón Armado y toda la envolvente consiste en un reforzado sistema de tabiques térmicos modulados de madera, cubiertos con placas cementicias de alta durabilidad, sumado a una cubierta rellena de un hormigón pobre, brindándole así mayor solidez y peso. También, es posible elegir terminaciones y materiales a gusto del cliente. Al aplicar este método constructivo, se optimizan tiempos de obra y minimizan los desperdicios de materiales. Como arquitectos, entendemos la existencia de otras formas de pensar la arquitectura y, especialmente, otra manera de construir acorde a nuestros tiempos. Resulta sorprendente que, en este tipo de construcción, el costo sea inferior respecto al de los sistemas constructivos tradicionales, sin toda la tecnología y herramientas aplicadas que la construcción en madera brinda al comitente. Contamos con modelos pre-diseñados y otros a gusto del cliente. La madera es, sin dudas, el material de construcción del futuro. Nada es imposible de planificar, proyectar ni imaginar con este noble, sustentable y recicable material natural”; explicita el Arq. Germán Dommarco, titular del Estudio VDV.

Fuente: CADAMDA.


Alejandrajulio 30, 2021
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El Grupo Dema ha lanzado al mercado el nuevo sistema integral de grampas DEMAFIX, manteniendo el continuo desarrollo de sus productos y ampliando la gama de aplicaciones.

 

Se trata de un sistema de fijación de tuberías, desarrollado con plástico de ingeniería de gran resistencia mecánica y prolongada vida útil, que se presenta en dos versiones: autoajustable y a cremallera.

 

DEMAFIX Autoajustable

 

  • Sujeta el tubo sin tornillos ni herramientas. Basta presionar para que la grampa se cierre y lo retenga.
  • Permite liberar los tubos manualmente, con gran facilidad.
  • Ajuste variable, para realizar puntos fijos o deslizantes, con un mismo diámetro de tubo.
  • Sistema que facilita montajes verticales y horizontales, de una o múltiples tuberías.
  • Diámetros de 16, 20, 25, 32 y 40 mm, para las líneas Acqua System, Duratop, Tubotherm y cualquier otro tipo de tuberías.

 

Existen tres maneras posibles de fijar las grampas autoajustables a la estructura edilicia: con mini-perfiles, con tornillos o con varillas roscadas.

 

DEMAFIX a Cremallera

 

  • El apriete de la tubería se realiza a través de una cremallera, sin tornillos.
  • Permite realizar puntos fijos o deslizantes para un mismo diámetro de tubo, según la posición de la bisagra.
  • Sistema que facilita montajes verticales y horizontales, de una o múltiples tuberías.
  • Las grampas para instalaciones acústicas poseen una banda de caucho EPDM, el material de mayor resistencia a la intemperie, utilizado en los burletes de la industria automotriz.
  • Diámetros de 40, 50, 58/63, 75/78, 90, 110 y 160 para las líneas Acqua System y Duratop.

 

 

También se pueden fijar las grampas a cremallera a la estructura edilicia: con perfiles, con tornillos o con varillas roscadas.

 

Para mayor información Grupo Dema

 

Todos los sistemas del Grupo DEMA, cuentan con una garantía escrita y un Seguro de Responsabilidad Civil, que complementan el respaldo que sólo puede ofrecer la trayectoria empresaria de más de 50 años del Grupo DEMA, vanguardia tecnológica en la conducción de fluidos.


Alejandrajulio 12, 2021
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El confort térmico constituye la sensación que experimentan las personas cuando no sienten ni frío ni calor con respecto al ambiente donde residen o desarrollan su actividad, es decir, perciben una sensación de satisfacción respecto del entorno térmico.

 

El concepto de confort térmico no resulta ser sencillo en cuanto a su interpretación; puesto que se trata de un concepto subjetivo, el cual no puede expresarse en grados y no puede ser definido mediante rangos de temperatura aceptables, al conformar una experiencia personal donde influyen diversas variables como la humedad y la velocidad del aire, la vestimenta de las personas, la actividad física que desarrollen. Por otra parte, se percibe de diferente manera de un individuo a otro dentro de un mismo espacio. Citemos el siguiente ejemplo: Una persona vestida de una manera determinada subiendo una escalera en un ambiente frío percibirá una sensación de calor, mientras que otra persona sentada con la misma vestimenta, sentiría demasiado frío en ese mismo ambiente.

En el ámbito laboral, consideraremos el concepto de confort térmico, aspecto de vital relevancia ya que al trabajar en condiciones de excesivo frío o calor se verifica una particular disminución en el rendimiento del trabajador, la ausencia de concentración, y en consecuencia, un incremento de los errores. Se ha demostrado que desarrollar determinadas actividades profesionales en ambientes poco confortables térmicamente puede aumentar el riesgo de padecer diversos tipos de accidentes laborales. En ese sentido, cuantiosos estudios sobre salud y seguridad sugieren que se puede hablar de un entorno laboral con un “confort razonable”, cuando al menos, el 80% de sus ocupantes llevan a cabo sus tareas en dicho ambiente, considerando la temperatura del mismo como confortable. Distintos aspectos influyen en el confort térmico, ya sea de tipo ambiental como de tipo  personal. Los mismos serán analizados a continuación.

Los Factores Ambientales

 

Dentro de los factores ambientales determinantes en nuestra sensación de confort térmico, existen tres variables a conocer:

 

  • Temperatura del aire: La temperatura seca del aire es la temperatura a la cual se encuentra el aire que circunda al individuo. La diferencia entre dicha temperatura y la de la piel de las personas establece el intercambio de calor entre el individuo y el aire. A ese intercambio se le denomina “intercambio de calor por convección”, mientras se designa como “intercambio de calor por radiación”, a la transmisión de calor entre distintas superficies del ambiente (piel, paredes, techos…). Se establecen temperaturas de confort térmico aceptables desde los 21 ºC, en los meses de invierno, hasta los 25 ºC en los meses estivales.

 

  • Humedad relativa: Conforma la relación entre la cantidad real de vapor de agua del aire y la cantidad máxima que podría llegar a contener. Cuanto mayor es la humedad relativa, más difícil es perder calor a través de la evaporación del sudor y por ello, nuestra sensación de confort es mayor con un calor seco que con un calor húmedo. Se considera que humedades entre el 40 y el 70% brindan una sensación de confort.

 

  • Velocidad del aire: Hace referencia a la velocidad del aire con el cual una persona permanece en contacto (medida en m/s). Cuanto más rápido se mueve el aire, mayor es el intercambio de calor entre la persona y el fluido (por ejemplo, las corrientes de aire generalmente nos hacen sentir más fríos). Los parámetros de confort en cuanto a la velocidad del aire aconsejan un máximo de 2 m/s.

 

Los Factores Personales

 

El confort térmico puede verse afectado por una serie de factores personales, tales como:

 

  • Indumentaria: La ropa de las personas incide directamente en el intercambio de calor con el aire y las superficies circundantes.
  • Bienestar y enfermedades: El acceso a la comida o bebida, la ambientación o el estado de salud suman factores influyentes en la sensación de confort térmico.
  • Actividad física: El nivel de actividad de las personas o trabajadores, es decir el calor generado por el metabolismo muscular, incide significativamente en la percepción de la sensación de confort térmico.

 

A la hora de prevenir cualquier situación de falta de confort térmico en el ambiente, será fundamental contar con un adecuado sistema de climatización del aire. En ese sentido, un sistema de ventilación apropiado contribuirá no sólo a mejorar la sensación de confort ambiental, sino que, en paralelo, colaborará en reducir la contaminación del aire interior. Una de las soluciones para conseguir un ambiente térmico idóneo se basa en la ventilación mecánica de doble flujo con recuperador de calor. Mediante este sistema, podremos no sólo, renovar el aire, sino mejorar el confort acotando la sensación de corriente y filtrando el aire exterior, minimizando nuestra factura energética.

 

Los recuperadores de calor

 

El recuperador de calor constituye un equipo el cual funciona mediante una serie de ventiladores más un intercambiador de calor encargado de renovar el aire interior mediante la inyección de aire limpio del exterior y la extracción del aire viciado del interior. La cesión de calor en este tipo de dispositivos permite además calentar el aire frío que ingresa desde el exterior en invierno, mientras en verano pueden enfriar el aire caliente proveniente del exterior. Los recuperadores de calor disponen además de un sistema de filtros los cuales reducen el nivel de contaminantes y mejoran significativamente la calidad del aire interior. En definitiva, un sistema de ventilación mecánica de doble flujo con recuperador de calor nos permitirá disponer de un sistema de ventilación controlada, sin cambios bruscos de temperatura ni humedades responsables de modificar las condiciones de confort térmico en el hogar o en el ámbito del trabajo.

 

Relación entre la eficiencia energética y la salud

 

Existen numerosos estudios que han analizado esta relación desde diversos puntos de vista, obteniendo resultados consistentes y estadísticamente significativos. Por lo tanto, es necesario evaluar qué acciones se deben llevar a cabo para prevenir y mejorar la salud de las personas. Al estudiar el impacto debido a una mejora en la eficiencia energética, la metodología de los análisis existentes es muy diversa. La mayoría de los estudios se centran en áreas deprimidas. Algunos de ellos enfocan el análisis en viviendas con personas mayores, otros evalúan el impacto en los niños, y otros lo hacen a nivel general de la vivienda, incluyendo adultos y niños. Además, ciertos estudios evalúan viviendas donde, al menos, una de las personas tiene problemas respiratorios o cardiovasculares. Otra diferencia importante entre los estudios, es el marco temporal en el cual se analizan los efectos en la salud, variando de unos pocos meses hasta varios años. Por último, también existe una diferencia entre las intervenciones de eficiencia energética llevadas a cabo, aunque los estudios analizados incluyen, al menos, una de las siguientes medidas: Aislamiento en la fachada y/o cubierta, e instalación o mejora del sistema de calefacción.

En cuanto a los resultados, las diferencias obtenidas entre estudios también son importantes y no concluyentes. Algunos informes muestran mejoras, otros no destacan una tendencia clara, y otros reflejan un empeoramiento en la salud. En los análisis donde el potencial de mejora era mayor, se han observado de manera tangible dichas mejoras. El potencial de optimización se daba ya sea por el estado de la vivienda o por tratarse de grupos vulnerables (viviendas con algún miembro con enfermedad preexistente).


Alejandrajulio 6, 2021
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Durante los meses de verano se registran los mayores consumos eléctricos del año, debido a los equipos de refrigeración, especialmente en viviendas que no contemplan medidas de eficiencia energética. En este aspecto, las ventanas conforman una de las variables más importantes que hacen al ahorro energético, porque generan ganancias de calor de hasta un 35%.

 

Hoy en día, al momento de elegir aberturas eficientes, lo primero a considerar es su aislación y hermeticidad. Con una correcta aislación térmica de la envolvente de la vivienda -techos, paredes y aberturas- se puede lograr asegurar hasta un 70% de ahorro energético. Los números sustentan la importancia de aislar bien una casa a través de factores clave como las paredes, los techos y las aberturas, vale decir, las principales variables incidentes en el consumo energético total y por ende, en las tarifas a abonar. En verano, los equipos de aire acondicionado son responsables de generar el mayor gasto de energía -según datos de EDESUR- y los que menos consumen sobre las lámparas LED y la heladera. Frente a este escenario, lograremos un notable ahorro energético con una medida muy simple, como lo es llevar a cabo una inteligente elección de las ventanas. Para lograr la máxima amortización por parte del ahorro energético y la durabilidad en el tiempo, las ventanas de aluminio resultan ideales.

Cinco factores a considerar

Los cinco factores a estimar para una ventana eficiente, son:

 

  • El marco.
  • El vidrio.
  • Los herrajes y accesorios.
  • El tipo de apertura.
  • La correcta instalación.

 

En el marco, el material presenta la mayor incidencia y si se elige aluminio se garantiza, al mismo tiempo, la máxima durabilidad, aislación térmica y hermeticidad. Adicionalmente, se puede incorporar en el marco la tecnología de Ruptura de Puente Térmico -RPT- para obtener los mejores estándares de calidad y eficiencia, disminuyendo sustancialmente los costos de refrigerar o calefaccionar los distintos ambientes.

Para lograr la máxima hermeticidad de una ventana, se deben evaluar especialmente los sistemas de herrajes y accesorios, responsables de garantizar el funcionamiento de la abertura: Su deslizamiento, giro, apertura, cierre. Una ventana hermética permite no solo aislar térmicamente, sino también, obturar las filtraciones de aire y agua. El vidrio representa la mayor superficie de una abertura, por lo tanto, es imprescindible elegirlo bien.

La elección de una ventana con Doble Vidriado Hermético -DVH- y además, con tratamientos especiales -vidrios de baja emisividad o bajo factor solar- es muy recomendable ya que al contar con una cámara de aire sellada herméticamente entre los dos vidrios, se obtiene un aislamiento termoacústico mucho mayor respecto de un vidrio simple. El mayor costo de un Doble Vidriado Hermético -DVH- se amortizará en pocos años, a través de los ahorros asegurados en las tarifas de luz y gas. El DVH logra máximos niveles de aislación termoacústica y los mejores estándares de confort, evitando el riesgo de condensación de agua y la sensación de “muro frío”, al acercarse a la ventana en invierno en los ambientes interiores.

 

La importancia del asesoramiento profesional

 

El asesoramiento profesional constituye un factor clave para conocer las características de las ventanas ideales para cada ambiente, según la orientación de la vivienda y su efectivo asoleamiento, teniendo especial cuidado con incluir ventanas aisladas al oeste, cuando se trata de viviendas ubicadas en la zona centro y norte del país. Respecto de las variables del tipo de apertura o accionamiento, la tipología de ventanas más utilizadas para vivienda son las de tipo corredizas. Cabe señalar que las mismas cuentan con un sistema de felpas capaces de lograr un gran nivel de hermeticidad.

Sin embargo, las ventanas batientes presentan el cierre más hermético debido a la utilización de burletes, los cuales favorecen un muy eficaz nivel de aislamiento térmico y acústico. Además, las ventanas oscilobatientes conforman una excelente opción para la hermeticidad y aislación, gracias a un sistema de herraje de rotación combinado el cual permite tanto la apertura lateral de las ventanas de abrir, cómo la apertura inclinada superior de las ventanas tipo banderola.

Hacia una amortización eficiente

 

La inversión en ventanas de aluminio de alta calidad se amortiza en pocos años, en función de los nuevos cuadros tarifarios. La durabilidad es otro de los beneficios de elegir ventanas de aluminio, ya que se obtienen los mejores resultados del mercado, comprobados durante décadas. También es posible el recambio de los viejos ventanales en una casa o departamento con marcos de otros materiales poco eficientes, con un procedimiento que puede llevarse a cabo con obra seca y muy rápidamente, dejando el marco existente el cual permanece amurado a la pared y sólo cambiando las hojas adaptando un nuevo marco capaz de cubrir al existente. Con aberturas eficientes, en poco tiempo y con una inversión muy razonable, se obtendrá un notable salto en cuanto a calidad de vida.

Por otra parte, la durabilidad del aluminio es incuestionable, existen obras emblemáticas que lo prueban como el Empire State Building de Nueva York, cuyas ventanas han mantenido sus cualidades intactas por más de 70 años. Los cerramientos de aluminio no se corroen ni deterioran, por ende, el mantenimiento demandado es mínimo.

El aluminio permite decenas de terminaciones superficiales; pinturas en una amplísima gama de colores, símil madera, terminaciones microtexturadas, anodizados con colores metalizados en amplias gamas de oro, bronce y negro. Inclusive, en el caso de carpinterías con RPT, se pueden combinar dos terminaciones para fachada exterior y diseño interior manteniendo una armonía entre ambos. El material se presenta en infinidad de formas en función de la aplicación requerida, por ello, es factible hallar en el mercado una amplia gama de sistemas de carpinterías para todo tipo de ambientes y estilos de diseño. Gracias a su resistencia, el aluminio permite realizar importantes estructuras vidriadas, logrando visuales amplias y mejorando el confort interior de los espacios.


Alejandramayo 28, 2021
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Existen soluciones válidas y posibles de ser consideradas en el momento de definir un proyecto. Una de las tantas disponibles para aumentar la captación de la energía solar renovable y no contaminante, conservarla y distribuirla para lograr condiciones de confort en el interior de una obra, es el muro Trombe, llamado así en honor al ingeniero Félix Trombe que lo impulsó en los años 60 del siglo pasado, a pesar que la patente del sistema fue realizada por Edward Morse en el año 1881.

 

El denominado “Muro Trombe” conforma un dispositivo el cual puede construirse con un mínimo de conocimientos en la materia. Aunque dependiendo del acabado y de los materiales empleados -concretamente los cristales y aislantes-, puede brindar un óptimo rendimiento.

Su funcionamiento se basa en la diferencia de densidad del aire caliente y el aire frío, provocándose corrientes en una u otra dirección, dependiendo de las rejillas abiertas. Estas corrientes de aire caliente o templado calientan o refrescan introduciendo o extrayendo el aire caliente del edificio o las habitaciones donde se instale.

El sistema es sumamente sencillo. Se trata de un muro (de unos 20 a 40 cm de espesor) orientado hacia la posición del Sol, realizado con materiales, tales como hormigón, piedra o adobe, los cuales permitan absorber el calor como masa térmica.

El muro, a su vez, se pinta de negro o de un color oscuro mate y se deja un espacio para colocar un vidrio (lo más grueso posible) capaz de generar un espacio pequeño o cámara de aire, en la cual no se puedan producir efectos conductivos. Ello provoca un invernadero a partir de la incidencia del Sol.

De esta forma, la luz atraviesa el cristal y se convierte en calor, alcanzando temperaturas más altas por el efecto invernadero (la radiación de onda larga emitida por el muro no puede atravesar otra vez el vidrio -y por consiguiente- calienta el aire que queda atrapado en la cámara).

El muro cuenta con dos grupos de conductos (superiores e inferiores), cada uno de los cuales presenta su respectiva compuerta. Adicionalmente, es posible colocar una película oscura sobre la pared -en la parte exterior para absorber una porción del espectro solar visible- y emitir una pequeña cantidad del rango infrarrojo. Esta absorción transforma la luz en calor en la superficie de la pared, disminuyendo la reflexión.

 

El “Bucle convectivo”

 

En la versión original del muro Trombe se incluyen dos conjuntos de orificios en la pared de masa, uno en la parte superior y otro en la base, de forma que cuando el aire de la cámara se calienta por la energía solar aportada, asciende por convección natural y, atravesando el muro por los orificios superiores, ingresa al interior del local.

El vacío creado en la cámara de aire succiona, a través de los orificios inferiores del muro, el aire frío del interior del local, el cual se encuentra estratificado por su temperatura. De esta forma, se crea el llamado “bucle convectivo” o “termosifón”, capaz de hacer circular el aire frío de un local a la cámara de aire, calentarlo y volverlo a ingresar en el interior del ambiente. De esta forma, el aire continuará circulando y calentando la vivienda.

Si se espera que el recalentamiento sea un problema (por ejemplo, durante el verano en las zonas templadas), deben incluirse respiraderos exteriores -salvo que se utilicen aislantes móviles-. Cuando no se hayan previsto perforaciones en la pared de masa, se deben incluir ventilaciones en el vidrio, tanto en la parte superior como en la inferior, a los fines de evitar que la masa térmica se caliente demasiado.

 

Un sistema accesible

Considerando la totalidad de los sistemas pasivos, el muro Trombe exige menos esfuerzo para operar y es recomendable para aquellos espacios de importante uso durante el día y la noche, siendo muy apropiada para los edificios residenciales.

Resulta óptimo en aquellos locales donde el silencio y la privacidad sean deseables, al proporcionar la mayor parte de su calor al espacio durante la tarde y noche, y es ideal para su uso en las zonas de estar y dormitorios. También, son apropiados en climas caracterizados por diferencias de temperatura marcadas entre el día y la noche, para proporcionar calor suplementario (reducción de la demanda de calefacción) en zonas habitables, o como sustituto de la calefacción en espacios con requerimientos térmicos no elevados, tales como zonas de circulación, depósitos, almacenes, etc.

En verano, como el recorrido del Sol es más alto, si sobre el muro colocamos un alero, ingresará en nuestra obra mucha menos radiación solar. En consecuencia, el efecto de calentamiento del muro será inferior al producido durante el invierno.

Paralelamente, al cambiar simplemente la configuración de los conductos, se logra un efecto refrigerante. Se abren las compuertas de la parte superior del vidrio y el conducto de la parte inferior del muro, mientras se cierran los conductos de la parte superior del mismo.

La radiación solar incidente en el muro calienta el aire el cual asciende por convección y escapa al exterior desde la compuerta superior del vidrio. El vacío dejado por el aire que ha salido es ocupado por aire procedente del interior de la casa, el cual penetra por los conductos en la parte inferior del muro. De esta manera, se establece un efecto de succión el cual provoca una corriente capaz de renovar el aire del interior de la obra, produciendo un efecto refrigerante.

Ventajas del sistema Trombe

Entre las múltiples ventajas representadas por este sistema, listamos a continuación:

 

  • Bajo costo: Se puede fabricar con materiales (albañilería, hormigón) relativamente asequibles.
  • Facilidades de construcción: Relativamente sencillo de incorporar en la construcción de la estructura como un muro de carga, interno o externo.
  • Sistema de captación solar pasiva: No presenta partes móviles y poco o ningún tipo de mantenimiento. No se requiere combustible. Puede reducir la factura de calefacción en gran proporción. No contamina el ambiente.
  • Confort térmico: Irradia en el infrarrojo, que es más penetrante y agradable que los tradicionales sistemas de calefacción de aire forzado. Presenta ambientes atractivos, agradables, claros y limpios los cuales no contribuyen a la contaminación. Las temperaturas interiores son más estables que en la mayoría de los sistemas pasivos.

 

Un problema de este sistema radica en su demanda de un muro ciego en la fachada Sur del edificio, lo cual hipoteca tanto la entrada de luz como las posibles vistas que pudiera tener dicho local. Por este motivo, se han desarrollado variaciones del esquema descripto, buscando brindar una respuesta a la captación de energía sin renunciar a la apertura de huecos.

Por otra parte, este sistema sólo se puede utilizar en la práctica para calentar la zona sur de las habitaciones donde se emplaza. Incluso, en esas salas la calefacción eficaz se considera sólo a una profundidad de, aproximadamente, una vez y media la altura del muro.

Como corolario, es factible afirmar que la aplicación de este elemento pasivo dentro de la arquitectura representa la sencillez con la cual debemos desarrollar nuestros proyectos, enfocados en la sustentabilidad de la vivienda y el confort del habitante.


Alejandramayo 20, 2021
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Los distintos sistemas de aire acondicionado se constituyen en efectivos soportes a la hora de garantizar una determinada condición de confort interior en los distintos locales. En este informe, brindamos detalles de los Sistemas Individual, Central y Mixto, especificando sus características más distintivas.

 

 

Sistema individual: La unidad que reúne a las tres etapas consiste en un chasis de chapas de acero sometida a un proceso de fosfatizado, pintado con un producto termoconvertible poliéster y horneado a 200 ºC para prevenir la corrosión. En algunos equipos disponibles en plaza, el chasis interior es deslizable y fácil de extraer para su periódico control. Así como filtros del tipo “easy-out” los cuales se retiran en cuestión de segundos para su limpieza. Su montaje sobre el bastidor permite el fácil acceso a los componentes, para reparación y mantenimiento de los mismos en caso de no contar con las facilidades antes expuestas. Los frentes son de plástico con rejas direccionales, permitiéndole al usuario orientar la salida y temperatura del aire (por medio de un termostato) a su necesidad. La ubicación de los mismos se da en el muro, quedando conformada la unidad por dos partes:

 

  • Unidad evaporadora: Ubicada en contacto con el interior del local y conformada por un filtro (del que se han determinado sus características con anterioridad) y el evaporador (formado por una serpentina de cobre con aletas de cobre o aluminio y un ventilador del tipo centrífugo).
  • Unidad condensadora: En contacto con el exterior, formado por un motor con ventilador del tipo centrífugo, un condensador y el compresor, cuya función es la de comprimir la presión del refrigerante y permitir su circulación por la línea de vapor.

 

Características:

  • Estos equipos son utilizados en pequeñas unidades, ya que su potencia frigorífica se reduce notablemente en locales cuyas profundidades superan los 5 metros.
  • Su capacidad (calefacción/refrigeración) se da entre 18 a 6 toneladas (utilizándose para calefacción de resistencias eléctricas o bombas de calor).
  • Su disposición en pequeños locales permite una mejor zonificación dentro de la totalidad del proyecto. Asimismo, sólo se perjudica un sector del servicio, en caso de reparación o mantenimiento de una de las unidades. La gran cantidad de equipos individuales conlleva un mayor costo de los mismos.
  • A pesar de ser unidades provistas desde la fábrica, requieren un alto costo operativo y de mantenimiento, cuando el proyecto es de mediana envergadura.
  • No requiere espacio en sala de máquinas, ni conducto o cañerías.

 

Sistema central: En la unidad que producción y tratamiento del aire, se llevan a cabo el filtrado, calefacción, humectación, enfriamiento y circulación del aire mediante un ventilador centrífugo. La distribución se efectúa por conductos de chapa galvanizada con rejas de alimentación o difusores de aire y rejas de retorno en los distintos ambientes.

 

Características:

  • Son sistemas de expansión directa.
  • Su capacidad calefacción/refrigeración se da de 15 a 80 toneladas (utilizándose para   calefacción, resistencias eléctricas o bombas de calor), siendo de aplicación en oficinas de hasta 8 pisos, salas de reuniones, etc.
  • Estos sistemas se encuentran conformados por una planta térmica la cual presenta dos sistemas: Uno de calefacción y otro de refrigeración. Se puede analizar una inversión inicial para el primero, y luego, una instalación menor para completar las instalaciones para aire acondicionado.
  • No existe limitación del porcentaje de aire exterior por disponer, determinando capacidades frigoríficas ilimitadas.
  • Igual necesidad de acondicionamiento, horarios fijos limitados y actividades semejantes.
  • El proyecto debe contemplar el gran espacio ocupado por estos sistemas, no sólo en sala de máquinas, sino también, en el recorrido de los conductos de distribución y cañerías en equipos de expansión indirecta. Al no contar con numerosas aberturas, el local logra una mejor ganancia de calor, por la presurización de los ambientes. Al reunir las dos primeras etapas fuera de los locales, el nivel de ruido en los mismos es casi nulo.
  • Bajo costo de instalación respecto de los sistemas mixtos.

 

Sistemas mixtos: Son sistemas que presentan sus tres etapas separadas, permitiendo el tratamiento individual o zonal. Son utilizados en plantas de edificios reducidas, con distintas necesidades de acondicionamiento (diferentes horarios, orientaciones, etc.).

 

Características:

 

  • Al contar con equipos terminales, la regulación de cada unidad se efectúa en forma independiente, habilitando una circulación, también independiente, para cada local. Las unidades requieren un mantenimiento más oneroso, con gran cantidad de aberturas las cuales permiten la filtración del aire interior. Los equipos individuales no disponen de humectación en invierno.
  • Posibilidad de zonificar el proyecto.
  • Flexibilidad de ubicación de las partes.
  • Es necesaria la sala de máquinas.
  • No existe limitación del porcentaje de aire exterior de captación.
  • Son sistemas de expansión indirecta.

 

De acuerdo con el tipo de distribución son:

  1. a) Terminales: Cuando se ejecuta por medio de cañerías a equipos terminales (fan coil individual). Sin conductos y con una posible utilización para instalación de calefacción.
  2. b) Zonales: Cuando se lleva a cabo por medio de cañerías y conductos.

b.1) Este sistema “agua aire” permite la doble opción de trabajo, completando con una unidad de tratamiento zonal o fan coil, más una unidad enfriadora exterior.

b.2.) Los sistemas de inducción posibilitan la circulación del aire a alta velocidad (entre 1.000 a 1.500 m/min.), ello permite la reducción de las secciones de los conductos de distribución.

 

Estos mencionados sistemas habilitan un control exacto y la humectación del aire en la planta térmica, aportando como resultado, una instalación compleja y costosa.



Auspician Sepa Cómo Instalar




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