Sepa Cómo Instalaragosto 14, 2019
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Además de calefaccionar, ¿puede el artefacto ayudar al aspecto general del ambiente? Con ello nos referimos a la utilización de un leño a gas, por ejemplo, ya que en general, los calefactores actuales son bastantes sobrios y decorativos. Atención al empleo de un leño a gas, equivalente a un calefactor infrarrojo, ya que un quemador de gas natural calienta el material refractario encargado de imitar a los troncos de leña.

Estos se proveen también por cantidad de calorías, son de fácil instalación y poseen válvula de seguridad. En lo posible, vale brindarles una entrada de aire, la cual puede ser una reja de 15 x 15 cm ubicada en una pared lo más próxima posible; o bien, un conducto, si el espacio lo permite, a efectos de generar una toma de aire para que el equipo no lo consuma desde el ambiente.

Si bien ello genera un mayor costo respecto de un calefactor común, además de calefaccionar, le puede brindar un toque muy acogedor a un estar o a un comedor, por ejemplo, donde la toma de gas permanece ubicada en un lugar ideal para ello. A fin de verificar las calorías necesarias para un ambiente, debemos realizar un balance térmico. Dicho análisis es el más seguro a efectos de encontrar el requerimiento necesario; pero muchas veces para un único ambiente conforma un cálculo engorroso.

Un sistema de cálculo sencillo, a los fines de conocer las calorías necesarias, consiste en estimar las medidas del ambiente a calefaccionar (largo, ancho y alto). Ello nos brindará el metraje cúbico. Ese valor, multiplicado por un coeficiente el cual variará de acuerdo con la ubicación de la vivienda y su implantación (por ejemplo, si todas las medianeras permanecen libres, resulta óptimo conocer los volúmenes de aire en torno a la vivienda en cuanto a espacio se refiere, etc.), este coeficiente será de entre 50 a 60 para dormitorios, y de 60 a 70 para estar o comedores.

Lo cierto es que ni bien llegan los primeros fríos, comienzan las corridas del usuario demandando la compra de calefactores para su instalación. Adquisición la cual, con más comodidad, mejor costo y tiempo, se debería realizar en períodos de clima templado.

Compra del equipo

Más allá del asesoramiento efectuado por parte de un vendedor en el momento de la compra de un equipo calefactor, el usuario puede también consultar con un profesional instalador, hecho que -lamentablemente- rara vez sucede.

En general, todo comienza en el local de electrodomésticos o en el supermercado. Continúa cuando el instalador pasa su factura, y termina o cuando hace mucho frío y el vendedor al cual se le reclama, manda al usuario a consultar con el service, o al instalador; o finalmente, cuando llega la primera factura de gas, momento en el cual las palabras sobran.

Ante la necesidad de un artefacto calefactor trataremos de responder a las siguientes premisas:

  • ¿Qué espacio de la casa se va a calefaccionar?
  • ¿Cuántos metros cúbicos tiene?
  • ¿Cuántos habitantes estables cuenta ese ambiente?
  • ¿Tiene ventilación natural?
  • ¿Qué tipo de artefacto de todos los provistos por el mercado se puede instalar?
  • ¿Cómo se va a ventilar ese espacio?

Con esas preguntas respondidas obtendremos mejores resultados en la compra del equipo calefactor adecuado para el ambiente a acondicionar. Siempre es necesario el asesoramiento por parte de un profesional gasista matriculado, a fin de habilitar el equipo para un funcionamiento sustentable, de bajo mantenimiento y, especialmente, seguro para los usuarios.


Sepa Cómo Instalaragosto 12, 2019
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Aquellas obras de importantes superficies, a menudo, disponen de dos o más unidades separadas de calefacción y aire acondicionado para diferentes pisos o áreas. Los sistemas múltiples garantizan un óptimo confort mientras ahorran energía, al posibilitar mantener diferentes zonas de la unidad a distintas temperaturas. Los ahorros más significativos ocurren cuando una unidad dispuesta en una zona vacante puede desactivarse. En lugar de diseñar dos sistemas separados, los proyectistas en sistemas de aire acondicionado y ventilación pueden proporcionar sistemas automáticos por zonas, capaces de funcionar con un sistema. La canalización de los mimos ofrece una serie de reguladores controlados termostáticamente, encargados de asegurar un flujo de aire en cada zona.

Aunque es algo nuevo en la construcción residencial, los termóstatos, reguladores y controles para la división en zonas centrales de los sistemas, han sido aplicados con éxito durante años en edificios corporativos. Si los especialistas en calefacción y aire acondicionado piensan que la instalación de dos o tres unidades separadas es necesaria, en paralelo, estudiarán y dimensionarán el costo de un solo sistema con un control por regulador sobre la canalización. Tal sistema se diseñará cuidadosamente a los fines de asegurar que el soplador no sea dañado si los reguladores se obturan ante varios conductos surtidores. Ante la posibilidad descripta, el soplador intenta delegar el mismo flujo de aire, pero ahora solamente a través de unos pocos conductos. La presión creada contra las aletas del soplador provocará un severo daño al motor.

Los expertos detallan la existencia de tres opciones primarias de diseño. La primera de ellas consiste en instalar un sistema manufacturado, el cual dispone de un conducto de puente con flujo de aire dirigible, conectando así el pleno surtidor con la canalización de retorno. La instalación del puente regulador con flujo de aire dirigible resulta el método típico. Cuando solamente una zona permanece abierta, el regulador de puente con flujo de aire dirigible, quien responde automáticamente a los cambios de presión verificados en el sistema del conducto, se abre para permitir parte del aire disponible, tomando un “atajo” directo al conducto de vuelta, y así disminuir la presión total en la canalización.

Una segunda opción de diseño creará dos zonas y agrandará el tamaño de la canalización, de modo que cuando el regulador se cierra en un sector, el soplador no sufra daños. Solamente se recomienda este método para dos zonas de cargas, aproximadamente iguales, de calefacción y enfriamiento.

La tercera opción habilita a diseñar un sistema de aire acondicionado y ventilación de velocidad variable, mediante un ventilador de velocidad variable para el sistema de conducto. Dado que los sistemas de velocidad variable resultan, generalmente, más eficientes respecto de los sistemas de una velocidad, se logrará un incremento significativo de los ahorros.

Controles de temperatura

El tipo más básico de sistema de control de temperatura se resume a la instalación de un termostato de calefacción y enfriamiento. Los termóstatos programables pueden ahorrar mucha energía en los hogares al ajustar automáticamente el nivel de temperatura cuando los usuarios se encuentran durmiendo o fuera del hogar. Cabe asegurarse que el termóstato programable seleccionado permanezca diseñado para el equipo de calefacción en particular y de enfriamiento a controlar. Ello es especialmente importante para las bombas de calor, pues un incorrecto termóstato programable puede, en realidad, incrementar sensiblemente el consumo de energía. Un termóstato se situará centralmente dentro de la zona. Obviamente, no debe recibir luz directa del Sol o ubicarse cerca de un electrodoméstico generador de calor. Algunos propietarios han experimentado incomodidad y un más alto consumo de energía por años, ya que el aire de un ático se filtró en la cavidad de la pared detrás del termóstato, provocando que el sistema de enfriamiento o calefacción funcionara por mucho más tiempo de lo necesario.


Sepa Cómo Instalaragosto 8, 2019
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En caso de incendio, proteger las vidas de las personas es lo más importante. Todos los ocupantes del edificio deben tener la oportunidad de evacuar a tiempo, y el tiempo disponible depende en gran parte de los materiales escogidos y su comportamiento frente al fuego.

Con el fin de facilitar y optimizar este proceso, la Unión Europea ha adoptado la Norma EN 13501, introducida en la década del 2000, donde se especifican una serie de ‘clases’ que determinarán las propiedades anti-incendio de los distintos materiales de una solución arquitectónica. Sus clasificaciones se unifican y comparan con base en los mismos métodos de prueba, y actualmente se toman como referencia en muchos países del mundo.

Hemos recopilado sus nomenclaturas más importantes, para comprender de mejor manera el nivel de ‘seguridad’ de nuestro entorno construido, y la protección que entregamos como arquitectos al elegir los materiales de nuestros proyectos.

Reacción al fuego

Los materiales y productos se pueden clasificar en 7 ‘Euroclases’ distintas, según la manera en que reaccionan al fuego. Para entender esta clasificación, es importante considerar la combustión súbita generalizada o Flashover, que es el momento en que los materiales combustibles –no involucrados en el incendio original– comienzan a arder, acrecentando la temperatura en la habitación y aumentando su velocidad de propagación.

A1

No combustible y no contribuye al fuego. Entre ellos podemos encontrar materiales y/o productos de concreto, vidrio, acero, piedra natural, ladrillos, y cerámicos.

A2

Poco combustible y muy baja contribución al fuego, sin causar Flashover. Entre ellos podemos encontrar materiales y/o productos similares a los Euroclase A1, pero con un pequeño porcentaje de componentes orgánicos.

B

Poco combustible y muy baja contribución al fuego, pero si causan Flashover. Entre ellos podemos encontrar materiales y/o productos como las placas de yeso y algunas maderas con protección al fuego.

C

Combustible, causa Flashover a los 10 minutos. Entre ellos podemos encontrar materiales y/o productos como la espuma fenólica, o placas de yeso con revestimientos superficiales más gruesos.

D

Combustible, causa Flashover antes de 10 minutos. Entre ellos podemos encontrar materiales y/o productos de madera sin protección, variando su reacción según su espesor y su densidad.

E

Combustible, causa Flashover antes de 2 minutos. Entre ellos podemos encontrar materiales y/o productos como tableros de fibra de baja densidad, o sistemas de aislamiento compuestos de plástico.

F

Comportamiento indeterminado. Materiales y/o productos no testeados.

S

Opacidad del Humo. Capacidad del elemento de no producir humos. Se divide en:

  • S1. Baja opacidad y producción de humos.
  • S2. Mediana opacidad y producción de humos.
  • S3. Alta opacidad y producción de humos.

D

Caída de Gotas. Capacidad del elemento de no producir ni gotas ni partículas inflamadas. Se divide en:

  • D0. No produce gotas ni partículas.
  • D1.Produce gotas y/o partículas no inflamadas.
  • D2. Produce gotas y/o partículas inflamadas.

Resistencia al Fuego

Cada elemento constructivo se comporta de manera distinta al entrar en contacto con el fuego, y su resistencia se mide en base a los siguientes parámetros (o sus combinaciones). Esta clasificación es acompañada habitualmente por un número (en minutos: 15, 30, 45, 60, 90, 120, 180, 240 o 360) que indica el tiempo en que estos parámetros se cumplen. [2] A modo de ejemplo, un REI 90 indica que un elemento constructivo mantiene su estabilidad (R), integridad (E) y su aislamiento térmico (I) durante 90 minutos.

R

Capacidad Portante. Capacidad del elemento constructivo de resistir mecánicamente, sin perder sus propiedades estructurales. Aunque los criterios de rendimiento varían según la solución constructiva, y las cargas que reciben –axiales (como muros o pilares) o en flexión (como pisos o vigas)–, en los dos casos se mide su tasa de deformación y su deformación máxima.

E

Integridad. Capacidad del elemento constructivo de impedir el paso de fuego y gases calientes hacia un recinto no afectado por el incendio.

I

Aislamiento. Capacidad del elemento constructivo de impedir el aumento de temperatura en la cara no expuesta directamente al fuego.

Otros parámetros importantes a considerar:

  • W (Radiación).Capacidad del elemento de evitar la transmisión del fuego hacia un recinto no afectado, a causa del exceso de calor irradiado a través del elemento.
  • M (Acción mecánica). Capacidad del elemento de resistir el impacto por la falla estructural de otro elemento cercano.
  • C (Cierre automático).Capacidad de puertas y ventanas de cerrarse completamente sin intervención humana.
  • K (Protección contra incendios de revestimientos). Capacidad de los revestimientos de muros y techos de entregar protección a los componentes que se encuentran detrás de ellos.

La intención de este artículo es acercarnos de manera sencilla a la protección anti incendios, a través de una de las normas más referidas al rededor del mundo. Es importante aclarar que este es un tema serio, que debe ser siempre evaluado por expertos, considerando las normativas locales y las especificaciones técnicas de cada material y producto utilizado.

 

Fuente: www.plataformaarquitectura.cl


Sepa Cómo Instalarjulio 17, 2019
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Para llevar a cabo de manera práctica y eficiente un trabajo de pintura, es común hacer uso de un equipo para pintar. Estos aparatos gracias a su diseño, facilitan la aplicación de pintura sobre innumerables tipos de superficies ahorrándole tiempo y esfuerzo a los usuarios.

Los equipos para pintar deben tener un cuidado y limpieza minuciosa, debido a la naturaleza de su función. Para cumplir con un mantenimiento adecuado, es primordial que se le de un uso correcto a este tipo de máquina.

En esta publicación te estaremos detallando los puntos y criterios que debes considerar para mantener en buen estado tu equipo de pintar, y extender de esta forma su tiempo de vida útil.

Un uso adecuado de la máquina para pintar

Estas son algunas de las recomendaciones básicas para el uso adecuado de un equipo para pintar:

  • Antes de utilizar el equipo debes leer completamente el manual de usuario.
  • Familiarízate con todos los controles y con el funcionamiento del equipo.
  • El aparato solo debe ser empleado por personas debidamente capacitadas para su uso.
  • La máquina solo debe ser utilizada en ambientes secos.
  • En caso de que el equipo presente algún tipo de falla o desperfecto, no debes utilizarlo.
  • El equipo para pintar solo debe utilizarse para realizar la función para la que fue diseñado.
  • No debes permitir que los niños jueguen con la máquina o hagan un uso indebido de la misma.
  • Utiliza solo los accesorios señalados por el fabricante.

Limpieza del equipo para pintar

Para que la máquina se conserve correctamente debes asegurarte de mantenerla limpia.

Antes de realizar cualquier actividad de limpieza del aparato, debes desconectarlo de la red eléctrica, por tu seguridad y la del equipo.

  • Después de culminar el trabajo de pintura, apaga el motor del aparato.
  • Aprieta el gatillo para que el líquido que haya quedado en el tubo de aspiración, regrese al vaso o recipiente.
  • Destornilla o desconecta el vaso del aparato, y vacíalo de todo remanente de pintura.
  • Utiliza un pincel para realizar una limpieza previa tanto al recipiente de pintura como al tubo de alimentación.
  • Coloca agua o solvente en el vaso y atorníllalo o acóplalo al aparato. Emplea solventes únicamente con un punto de inflamación mayor a 21°C.
  • Conecta el motor y procede a rociar el solvente o el agua sobre un paño o recipiente.
  • Repite este proceso hasta que el solvente o el agua salgan totalmente limpios.
  • Apaga el equipo nuevamente.
  • Vacía el contenedor por completo y asegúrate de que la unión del vaso se encuentre libre de residuos y sin ningún tipo de daño.
  • Limpia el exterior de la pistola y del recipiente utilizando un paño impregnado en solvente o agua.
  • Retira la tapa y la boquilla de la pistola, y límpialas utilizando un pincel con agua o solvente.
  • Finalmente deja que todos los componentes se sequen por completo antes de guardarlos.

Mantenimiento del equipo para pintar

Cambiar el filtro de aire si este se encuentra sucio, es básico para el mantenimiento del equipo.

Debes sacar el filtro de aire retirando la tapa correspondiente, sustituye el filtro y coloca nuevamente la tapa. Verifica que tanto la tapa como el filtro están en el lugar correcto.

Nunca utilices el aparato sin el filtro de aire. Esto podría ocasionar que la suciedad sea absorbida por el motor perjudicando el funcionamiento del equipo para pintar.

Siguiendo estas recomendaciones podrás llevar a cabo una limpieza y un mantenimiento correcto a tu equipo para pintar.

 

Fuente: demaquinasyherramientas.com


Sepa Cómo Instalarjulio 10, 2019
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Desde la historia, se conocen ciertas referencias legales donde se menciona indirectamente el tema de la reutilización de las aguas residuales. Los primeros indicios de su aplicación para el riego de terrenos, los sistemas de regadío se remontan a la civilización minoica en el año 2.000 a.C., donde las aguas residuales de la ciudad de Jerusalén se conducían hasta un estanque donde eran sometidas a un proceso de sedimentación, para luego redirigirse al riego de huertas periféricas.

En Levante encontramos circuitos de acequias y canales de la época romana y especialmente árabes, los cuales permitían que las aguas residuales urbanas alcanzaran los regadíos de extramuros. Durante los siglos XVI y XVII, era frecuente recoger las aguas residuales domésticas de la nobleza castellana para el riego de los campos adyacentes. En el siglo XIX aparecen las primeras redes modernas de alcantarillado en Europa y los Estados Unidos. De esta forma, las aguas residuales urbanas eran reconducidas para ser vertidas en terrenos destinados al cultivo agrícola, constituyendo las denominadas “Sewage faros”, es decir “huertas donde acaba el agua de alcantarilla”.

En el siglo XX, se desarrollaron y aplicaron proyectos de reutilización directa, aunque el destino ha sido casi siempre el riego agrícola, sector demandante de la mayor parte del recurso mundial, además de no precisar de una gran calidad ecológica. En la actualidad, existen ejemplos aislados donde el campesino manipula la red de saneamiento urbano para utilizarlas en el regadío. Hoy una gran proporción de la población mundial se enfrenta a una situación de escasez de agua. El Informe sobre el Desarrollo Humano (2016) estimó que, en 2025, más de 3 mil millones de personas vivirán sin la cantidad suficiente de agua diaria, y esa cifra aumentaría a más de 5 mil millones en el año 2050. La reutilización de aguas residuales urbanas conforma entonces una alternativa más que aceptable en algunas regiones donde se padece un déficit del recurso (suroeste de los Estados Unidos, Sudáfrica, Israel, Namibia, Australia).

Los Estados Unidos son los primeros en aplicar esta práctica en niveles relativamente importantes. Ya en 1912, en el Golden Gate Park de San Francisco, se reutilizaban las aguas residuales (primero en bruto, después tras un tratamiento primario con fosa séptica) para el riego de zonas verdes y la creación de masas de agua de carácter ornamental. Veinte años después, se construyó una planta de depuración cerca del parque, la cual se mantuvo en funcionamiento hasta el año 1985. Progresivamente, se ampliaron este tipo de obras en el país, de manera que, en el año 1975, sumaban 536 proyectos de reutilización directa. En Europa, España emplea la reutilización directa para usos urbanos, a excepción del destinado al riego de espacios verdes y deportivos del sur, Levante, Islas Baleares, Canarias y Madrid. Sin embargo, en los últimos años, se ha extendido la práctica: En Andalucía, durante los años 1995 y 1996, más de 18 campos de golf de la Costa del Sol se regaban con aguas residuales tratadas.

El primer planteamiento lógico de reutilización de aguas en la edificación se llevó a cabo en los Estados Unidos. Sin embargo, esos sistemas se utilizaban para suplir la deficiencia o inexistencia de infraestructuras urbanas de abastecimiento, debido a que era la medida más económica. El ejemplo lo obtenemos también en el Golden Gate Park de San Francisco, California, un sistema realizado en 1926 capaz de aprovechar las aguas residuales procedentes de las diversas instalaciones del parque (un primer aprovechamiento en estado bruto, y más tarde un proceso de sedimentación y clarificación mediante fosa séptica tradicional) para el riego de zonas verdes y el abastecimiento de calefacción, refrigeración y descarga de inodoros y urinarios.

A finales del siglo XX, debido a los grandes avances técnicos, se plantea el reciclaje de aguas en la edificación como una práctica posible. En todos los casos, la calidad final del efluente era de “tercera”, según la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (USEPA), una calidad más restrictiva dentro de los no potables.

Un ejemplo de reciclaje residencial lo encontramos en Village Square. Se trata de un conjunto de 50 viviendas unifamiliares ubicadas en una zona protegida de interés natural, donde todas las aguas residuales generadas se canalizan para depurarlas y verterlas directamente al terreno. La actuación se realizó debido a que los promotores calcularon que conectarse a la red de saneamiento era menos rentable respecto de disponer de un sistema de depuración del agua.

El enfoque centralizado de la gestión del agua convencional es cada vez menos posible debido al desperdicio de un gran volumen de agua de gran calidad en usos que no la demandan, se suman altos costos de operación y mantenimiento, y desperdicia agua al verterse -directamente- a la red de alcantarillado.

Resulta posible definir, ante dicho contexto, los siguientes objetivos de la reutilización del agua: Suplir un recurso destinado a un uso particular, como el riego de grandes superficies verdes; disminuir la contaminación de los cauces de agua, mediante la desaparición de cualquier vertido, tratado o no; y permitir cierto ahorro del recurso, especialmente, el de gran calidad ecológica, que podría utilizarse en distintas demandas (descentralización en función de la calidad especificada).

Las aguas regeneradas siempre se derivan a usos no potables, con aplicaciones como abastecimiento de inodoros, urinarios, riego, baldeo o limpieza de superficies, etc., con escaso riesgo de ingesta del líquido o contacto con el usuario.

El reciclaje de las aguas residuales domésticas para usos potables, hasta la fecha, sólo se ha desarrollado desde un punto de vista experimental o con aplicaciones en la industria de alta tecnología. Los ejemplos conocidos requieren costos energéticos elevados, por ende, no resultan redituables.

La depuración y reutilización del agua para uso doméstico se transforma en trascendente un campo de investigación a nivel mundial, debido a la creciente escasez de agua y saneamiento inadecuado.

En los países en desarrollo, el suministro insuficiente de agua e instalaciones sanitarias deficientes pueden causar miles de muertes cada día, mientras que en los países desarrollados, el desperdicio del vital elemento y los sistemas de tratamiento de aguas residuales deficientes son responsables directos de la contaminación de lagos, ríos y napas subterráneas. La segregación, recolección, tratamiento y reutilización de aguas grises llama cada vez más la atención, como un enfoque de descentralización para áreas de uso residencial.

La mencionada concepción plantea la creación de diferentes destinos demandantes de una menor calidad del agua y puedan ser tratados con aguas residuales regeneradas, derivando el abastecimiento convencional en aquellos destinos demandantes de una máxima calidad y potabilidad del agua.


Sepa Cómo Instalarjunio 27, 2019
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Con el fin de realizar un correcto diseño del control de calidad en una obra de instalaciones, el profesional cuenta con la valiosa ayuda de la Dirección de obra, a quien se le debe exigir un programa de seguimiento de la calidad adecuado a cada tipología de obra, dependiendo de su grado de complejidad. No basta con su sola labor de inspección y vigilancia, sino que acudiremos a contratar a terceras personas, como los laboratorios de control de calidad quienes permiten realizar las comprobaciones técnicas necesarias. El Comitente debe ser el primer interesado en exigir un control de calidad en la industria de la construcción. Así evitará sorpresas desagradables, las cuales siempre se convierten en excesos de costos y tiempos. Es necesario garantizar un inflexible cumplimiento de todos los aspectos técnicos y económicos influyentes en la planificación de una obra de instalaciones. Si la misma ha sido contratada previamente sin los citados planteamientos, seguramente se verificarán excesos de costo por errores en el proyecto, deficiencias en los materiales y elementos los cuales no se corresponden con lo contratado y a lo que estamos dispuestos a pagar por ellos, o con deficiencias en la ejecución las cuales pueden ocasionar siniestros de todo tipo, incluyendo pérdidas humanas.

¿Que es la Calidad Total?

En este escenario, la Calidad Total puede definirse como el principio unificador de toda estrategia, planificación y actividad de la empresa, basado en la dedicación total al cliente. Es decir, la empresa se dedica por entero a la satisfacción del cliente. En términos de simplificación, “Calidad Total es hacer las cosas bien desde el principio”. La norma ISO 8.402 y 9.000 definen los términos básicos y fundamentales relacionados con los conceptos de la calidad, aplicables a todos los campos de nuestra industria. También podría decirse que es la “conformidad con los requisitos” y el “grado de excelencia”, entendiéndose calidad como la satisfacción del cliente.

Características de la Calidad total

El concepto de calidad abarca no sólo cómo se atienden las exigencias de nuestros clientes, sino también, la manera en que se hace, como por ejemplo, la rapidez con la cual se los atiende.

Principios de la Calidad Total

Entre los principales referentes del concepto de Calidad Total, se destaca Edwards Deming, quien desarrolló los 14 Principios que resaltan la necesidad de una mejora continua en el sistema de producción y servicio. Los recordamos a continuación:

  1. Hacer constante el propósito de mejorar la calidad del producto o servicio.
  2. Adoptar la nueva filosofía.
  3. Terminar con la dependencia de la inspección masiva.
  4. Erradicar la práctica de decidir negocios en base al precio y no en base a la calidad.
  5. Encontrar y resolver problemas para mejorar el sistema de producción y servicios, de manera constante y permanente.
  6. Instituir métodos modernos de capacitación en el trabajo.
  7. Demostrar liderazgo con modernos métodos estadísticos.
  8. Expulsar de la organización el miedo.
  9. Romper las barreras entre oficinas de apoyo y de línea.
  10. Eliminar metas numéricas, carteles y frases publicitarias que piden aumentar la productividad sin proporcionar métodos.
  11. Eliminar estándares de trabajo que estipulen cantidad y no calidad.
  12. Desbloquear las barreras que impiden al trabajador realizar un buen trabajo.
  13. Instituir un vigoroso programa de educación y entrenamiento.
  14. Crear una estructura en la alta administración la cual impulse los puntos anteriores.

A su vez, Joseph Juran, quien también ha escrito sobre el Concepto de Calidad, sostiene que “La calidad no sucede por accidente, debe ser planeada”. La considera una trilogía integrada por tres aspectos: La planificación, el control y la mejora permanente, siendo que los tres procesos se relacionan entre sí. El objeto de planificar la calidad radica en suministrar a las fuerzas operativas los medios para obtener productos los cuales puedan satisfacer las necesidades de sus clientes. Una vez que se ha completado la planificación, comienza la producción. Luego, se analiza qué cambios se deben aplicar en el proceso para obtener una óptima calidad.


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Por definición, el adhesivo para tubos de PVC constituye un pegamento elaborado a base de disolventes con resina de PVC en solución. La mencionada descripción, por obvia que sea, se considerará especialmente dado que los productos comercializados en nuestro mercado, no siempre posee ni los adecuados disolventes ni la suficiente presencia de resina de PVC.

La descripción de la función descripta en la norma IRAM Nº 13.385, en lo concerniente a la especificación de la función, destaca lo siguiente: “Pegamento adhesivo, siguiendo las técnicas correctas para el pegado, actúa disolviendo las superficies a adherir, formando una unión continua entre las partes en contacto, similar a una soldadura, de modo que constituyen esencialmente una parte”. Entonces, es imprescindible observar que el producto a utilizar cumpla con estos lineamientos básicos. Concretamente, el adhesivo colocado en las partes a vincular actúa “ablandando” las dos superficies. Dicho “ablandamiento”, no es otra cosa que preparar el tubo o accesorio para recibir el aporte de PVC disuelto en el adhesivo, quien “rellena” el intersticio o pequeño espacio el cual, habitualmente, queda comprendido entre el tubo macho y la hembra. La identificación práctica de la presencia de PVC en el adhesivo es fácil y cómoda de realizar por cualquier instalador.

Para analizar la calidad del producto se deberá colocar sobre un vidrio, o superficie lisa, un poco de adhesivo, esperar que los solventes se evaporen y observar la superficie. Sobre la misma se conformará una lámina flexible de PVC cristalina. En ciertos casos se va a notar la ausencia del PVC y en otros se detectará la presencia de una lámina realmente significativa. En esa diferencia radica una de las bases de la seguridad de la aplicación del adhesivo para PVC. Resulta imprescindible tomar las siguientes precauciones antes de lograr una operación de pegado correcta; en primer lugar, las superficies a unir deben encontrarse limpias; pueden ser lijadas o preferentemente limpiadas con un trapo embebido con solución limpiadora eliminando, de esta manera, grasas, polvos o cualquier otro elemento extraño capaz de dificultar o entorpecer la operación. La cantidad de adhesivo a aplicar no debe resultar excesiva, ya que en el caso disponerse un producto de buena calidad se pueden debilitar las paredes del tubo y, si además, el espesor del mismo no es el adecuado, puede llegar a perforarse. En el mercado internacional -y en el local- existe una clasificación de adhesivos para distintos espesores de tubos. Normalmente 3,2 es el espesor de referencia límite en nuestro medio, a partir del cual mayores espesores necesitan de un adhesivo de ataque superior para poder lograr un trabajo seguro. La denominación corriente de este tipo de adhesivo es “PLUS”, resultando sumamente recomendable para ser aplicado en operaciones con caños de 3,2 como mínimo, resultando no recomendable para diámetros inferiores.

En cuanto a la presentación de los adhesivos disolventes para PVC en nuestro país, por lo general, se expenden en envases de hojalata. El envase de hojalata es el más indicado para la conservación del contenido, al ofrecer la cualidad de lograr un almacenamiento prolongado del mismo, sin alterar sus características, aunque su costo es superior a las otras alternativas.

El mensaje de esta nota radica en la necesidad de diferenciar los buenos adhesivos del resto. Cabe aclarar que, dado su costo, el adhesivo para PVC participa insignificantemente en el monto global de la obra, pero una incorrecta elección de la marca puede provocar grandes pérdidas y un innecesario desprestigio del instalador.

 


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Al realizar una obra nueva, o una reforma importante de un edificio, muchos usuarios se plantean la posibilidad de instalar un sistema de Piso Radiante o de Radiadores como esquema de calefacción integrado en su vivienda.  No es fácil concluir qué sistema es mejor o peor a grandes rasgos, ya que cada uno se puede adecuar mejor ante diferentes necesidades. Por lo tanto, podemos repasar las principales características y ventajas de cada uno de los sistemas para compararlos entre sí y elegir el más adecuado en cada caso.

Tanto el sistema de Piso radiante como los radiadores pueden ser eléctricos o sistemas por agua. En este artículo nos centraremos en comparar los sistemas que se basan en un circuito de agua caliente sanitaria. Aunque ambos sistemas utilicen el agua caliente para calentar un espacio, la base de su funcionamiento se diferencia claramente.

La calefacción por suelo radiante de agua consiste en la emisión de calor por parte del líquido que circula por un esquema de cañerías embebidos en la placa de hormigón que conforma el contrapiso, con ello conseguimos una superficie realmente amplia como elemento emisor de calor.

Durante el invierno, el agua recorre la totalidad de la tubería integrada a una temperatura baja si la comparamos con la temperatura que circula por los radiadores (en torno a los 30 a 40 ºC frente a los 70 u 80 ºC que requieren los radiadores) sumando el calor necesario para alcanzar una temperatura de confort en en interior del ambiente a calefaccionar.

La ventaja de funcionar con agua a baja temperatura radica en que el sistema de piso radiante resulta ideal para trabajar con una bomba de calor, aprovechando de esta manera la energía térmica contenida en el aire para calentar la vivienda, consumiendo muy poca energía y considerándose como un esquema de calefacción sustentable.

En cuanto al funcionamiento de la calefacción por radiadores, la función de los elementos emisores de calor es precisamente esa; emitir y distribuir el calor procedente del agua calentada en una caldera de gas. Como hemos comentado, los radiadores tradicionales de aluminio o acero necesitan que el agua circulando por su interior alcance los 70 u 80 ºC para poder transmitir calor al ambiente.

Sin embargo, hoy en día, existen los denominados radiadores a baja temperatura, los cuales también son capaces de funcionar utilizando una bomba de calor para aclimatar el agua (55 ºC y 60 ºC), garantizando un bajo consumo de energía en este tipo de instalaciones. Estos radiadores de baja temperatura emiten el calor de una forma diferente a los radiadores tradicionales, ofreciendo otro tipo de características técnicas.

Vale recordar que el propósito de un sistema de calefacción es compensar y equilibrar las pérdidas de calor de los ocupantes del edificio. En el sistema de calefacción mediante radiadores, el agua caliente se desplaza por lo general a un máximo de 80º en la tubería de ida, mientras que le temperatura de retorno será entre 10º y 20º menor, dependiendo del tipo de instalación.

Todos los radiadores deben de tener una válvula que permita modificar las aportaciones térmicas y dejarlo fuera de servicio. Se recomienda el uso de dispositivos automáticos. Todo radiador dispondrá de dispositivos de corte de entrada y de salida con cierre eficaz.

El suelo radiante también puede ser refrescante. En invierno, el agua recorre la tubería integrada en el suelo a una temperatura en torno a los 35 ºC y 40 ºC, aportando el calor necesario para lograr una temperatura de confort. Pero existe asimismo la interesante posibilidad de emplear una instalación de este tipo para una conseguir una climatización integral que brinde calefacción durante el invierno y refresque el ambiente en los meses cálidos. Así, en verano el agua recorrerá la instalación a unos 14 ºC y 18 ºC, absorbiendo el exceso de calor del local y proporcionando una agradable sensación de confort.


Sepa Cómo Instalarabril 26, 2019
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5min236

Aliados en la depuración de los líquidos residuales

Interceptores de trapos, gasas, hilos, estopa, algodones, etc.

  Cuando se trata de efluentes de poca importancia, como por ejemplo, pequeñas industrias textiles, se colocan interceptores que consisten en rejas removibles verticales o inclinadas, provistas de ganchos, dispuestas en cámaras de inspección de a dos -como mínimo-, a fin de que cuando salga de servicio una para su mantenimiento y limpieza, la otra cumpla la función de retención. Las mencionadas rejas conforman un conjunto de barras con ganchos para acrecentar la retención. Se exige a los efectos de la testificación, la colocación en la cámara de una tercera reja, precintada, para control. Para efluentes de mayor importancia y permanentemente con residuos, deben preverse rejas con limpieza manual continuada o mecánica. Cuando los residuos son importantes además de que las rejas deben ser de accionamiento mecánico automático, se anexará un incinerador. Estos interceptores llevan -igualmente- la reja de control testificadora.

Interceptor de barro y estiércol

  En corrales o frigoríficos donde se faena ganado, es necesario que el estiércol sea retenido antes de llegar a las cañerías colectoras o a cualquier otra canalización receptora. Los líquidos decantados, pasan a través de un parámetro interceptor, integrado por bastidores y mallas finas de bronce (0,10 mm) y un tamiz (0,1 mm) cuya misión es retener la materia sobrante, luego pasan al compartimento de intercepción, por tres troneras con una malla similar a la ya mencionada. El estiércol retenido es elevado del decantador por medio de dragas o similares, siendo luego depositado en playas de escurrimiento, para, en última instancia, ser retirados del lugar. Es conveniente que el borde del receptáculo interceptor se encuentre sobreelevado 50 cm por encima del solado, a efectos de evitar el ingreso de todo tipo de líquidos o residuos en general.

Decantadores interceptores (barro-nafta)

  Decantador interceptor típico para residuos pesados y livianos. Así se denominan los receptáculos destinados a separar y retener de los desagües, todo tipo de residuos, livianos o pesados. Su construcción unifica, en un único receptáculo, las características de un interceptor común y un decantador. A este efecto, se compartimenta con dos chicanas; de manera tal que la primera intercepta el paso de los residuos pesados, y la segunda, interrumpe el paso de los residuos livianos. Esta máquina se complementa con un circuito de ventilación conformado mediante un caño ubicado en el primer compartimento, un puente de ventilación entre el primer y segundo receptáculo más una reja de ventilación, la cual ventila sobre la pileta de piso tapada, donde fluyen los desagües. Podrán ser de tipo abiertos, cuando se coloquen al aire libre y no necesitarán ventilación.

Instalaciones de enfriamiento

  Por su naturaleza nociva, no es conveniente que desagüen en las cañerías, aguas con temperaturas superiores a los 40 ºC, como muchas veces resultan los efluentes de algunas industrias o aguas provenientes de las calderas. A los fines de reducir esta temperatura y llevarla por debajo de la marca térmica señalada, se utiliza un elemento de enfriamiento, el cual puede trabajar por mezcla con agua a temperaturas más bajas que por aireación. En el primer caso, el artefacto a utilizar, es el pozo de enfriamiento. Consiste en un pozo impermeabilizado interiormente, en el cual ingresa los líquidos calientes por la parte superior, volcando en un determinado volumen de agua fría que los neutraliza y salen por la parte inferior, en el lado opuesto, suficientemente enfriados. Este pozo, puede ser de sección cuadrada, rectangular o circular. Su profundidad -tirante líquido- será igual o mayor de una vez y media al diámetro o lado mayor.


Sepa Cómo Instalarabril 12, 2019
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  Dentro del ámbito de la climatización, existen muchas formas de realizar el aporte de calor a la vivienda: calderas, estufas de biomasa, aerotermia… Pero hoy vamos a hablar de un método no tan conocido que tiene también sus particularidades. El método no es otro que la calefacción por infrarrojos, un sistema basado en el calor mediante radiación. ¿Cómo funciona? ¿Cuál es su consumo y eficiencia? ¿Es perjudicial para salud? Te lo contamos.

Funcionamiento del sistema

  Una de las mayores incógnitas a la hora de decantarnos por un sistema de calefacción mediante infrarrojos, es cómo funciona. El funcionamiento, tal y como hemos comentado, se basa en la radiación de rayos infrarrojos. Estos rayos son emitidos por nuestro equipo haciendo que choquen con paredes o techo, rebotando. De esta forma, tanto los elementos de la estancia, como las personas se calientan, obteniendo una sensación térmica agradable.

  Como apunte, también se generan muy leves efectos de convección. A diferencia de los sistemas a base de convección, la calefacción infrarroja calienta la materia de la estancia, y no el aire.

Instalación

  La instalación de estos sistemas es relativamente sencilla, y también estética. Para hacer funcionar este tipo de calefacción, únicamente debemos anclar los paneles emisores de rayos infrarrojos en las paredes o el techo de nuestras estancias, siendo el lugar ideal el techo. Se pueden instalar tanto para interior como para exterior, y en ambos casos requiere una conexión a la red eléctrica. Únicamente con esto, el sistema estará ya listo para funcionar.

  Y una gran ventaja con respecto a lo que la estética se refiere, es el diseño de los paneles emisores de infrarrojos de onda larga. En vez de ocupar los espacios con elementos como radiadores, los paneles de este sistema pueden ser elementos decorativos como cuadros o espejos. Por lo tanto, conseguimos que los equipos térmicos estén muy integrados en el diseño de nuestra estancia.

Onda larga y onda corta

  Es importante comenzar diciendo que los rayos infrarrojos no son perjudiciales para la salud. Pero existe una distinción con respecto a su longitud de onda. Las emisiones de onda larga consumen muy poco, y también calientan de forma paulatina. Este tipo se suele instalar en estancias para una calefacción  repartida en la estancia, con diseños interesantes que se ajustan a la estética de la estancia. También hay que dimensionar el sistema de forma adecuada, para que los inviernos excesivamente fríos no supongan una traba para el sistema.

  Por otro lado, la onda corta emite luz, y alcanza temperaturas más altas. Este tipo de emisiones se utilizan sobre todo en ámbitos industriales y de calefacción instantánea, como baños o terrazas de bares exteriores. El calor en estos casos es más directo, y la exposición directa a su foco es lo que más sensación de calor aporta.

  Con respecto a la salud, algunos expertos aconsejan no exponerse frecuentemente a radiaciones de onda corta, ya que esta penetra más profundamente en la piel que las infrarrojos de onda media o larga. Esto puede conllevar una aceleración en el envejecimiento de la piel, aunque no tiene efectos adversos directamente sobre la salud. A su vez, también se dice que como la calefacción de infrarrojos no genera convección, esto hace que las vías respiratorias no se resequen.

Calor, eficiencia y consumo

  En el ámbito de la eficiencia y el consumo de los equipos de calefacción infrarroja, parece no haber un consenso. Por su parte, los fabricantes de equipos de onda larga defienden que estos sistemas pueden ser entre un 50% y un 70% más económicos que los sistemas tradicionales. Para que el sistema sea adecuado, se ha de dimensionar de forma correcta. Un mal dimensionamiento puede conllevar problemas para la distribución de calor, por lo que esta es un etapa muy importante.

  Los sistemas con cronotermostato se regulan para que cuando la estancia llega a la temperatura deseada, el equipo deje de funcionar. Esto lo convierte en un equipo programable que regula su funcionamiento en base a la temperatura a la que se encuentre la estancia.

   En contraposición, los calefactores de onda corta requieren de mayor intensidad. Por lo tanto, su consumo será también mayorque los de onda larga. Y es importante destacar que los equipos de onda larga, si se instalan en techos de una altura de 3 metros o más, el calor no llega de forma efectiva a la estancia.

Conclusiones

  De forma resumida, la calefacción por infrarrojos ha de ser dimensionada para cada una de las características de las estancias. De ser así, el calor se distribuirá de forma uniforme generando una sensación térmica agradable. También tiene aplicaciones interesantes para exterior, con los infrarrojos de onda corta. Los paneles de onda larga consumen poco, pero, por otro lado, pueden tardar cierto tiempo en generar calor en una estancia, y tampoco son adecuados para los techos de más de 3 metros. Por lo tanto, ¿se ajusta este sistema a tus necesidades de calefacción?

 

Con información de: www.blog.caloryfrio.com



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