Cristianmarzo 30, 2021
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11min47

Los muros de una obra constituyen el abrigo de sus habitantes, complementando la vestimenta humana. Su función protectora estructural es auxiliar dadas las características que transmiten un bienestar físico. Detalles para evitar sobre sus superficies los efectos del fenómeno físico denominado “Condensación”.

 

Los cerramientos, tanto sean verticales u horizontales, en permanente contacto con el exterior deberán garantizar, por definición, condiciones de habitabilidad, vale decir, especificaciones térmicas, hidrófugas, acústicas y ópticas. Entonces, dichas superficies deberán tener la capacidad de:

 

  • Amortiguar los cambios de temperatura por su inercia térmica, la cual depende de su masa y conductividad térmica.
  • Permitir el intercambio de la presión del vapor existente, siempre por diferencia de temperatura, especialmente en invierno desde adentro hacia fuera.
  • Regular la humedad del ambiente al absorber cierta cantidad de agua de condensación y devolverla al ambiente oportunamente.

Sabemos por experiencia que, en las zonas climáticas templadas de la Argentina, se cumple la misión expuesta más arriba con un muro de ladrillos comunes de 30 cm de espesor, revocando Ias dos caras con un revestimiento a la cal, aparte del revoque impermeable, sobre la cara correspondiente. En cambio, el muro de medio ladrillo, o de 15 cm de espesor, no cumple esa misión, pues se enfría tanto en invierno que provoca una excesiva condensación de vapor de agua, al principio dentro del muro, y una vez que éste se encuentra humedecido, también sobre su superficie interna. Lo mismo puede ocurrir también en los muros de 30 cm de espesor, cuando se humedecen por fallas del revoque impermeable, de la capa aisladora horizontal o de otras fuentes de humedad, como las pérdidas en las cañerías de agua.

 

Condensación y “punto de rocío”

 

EI aire, según su temperatura, puede absorber cierta cantidad de agua en forma de vapor, hasta saturarse. Con 20 ºC, aproximadamente, 20 gr/m3 o con 15 ºC, 15 gr/m3, lo que representa un 100% de humedad relativa. Cuando desciende la temperatura de 20 a 15 ºC debe condensarse la diferencia de 5 gr/m3. Este es el caso de Ia humedad absoluta, con una humedad relativa Inferior debe calcularse la humedad real contenida y definir así el punto de rocío, de saturación o de 100% de humedad relativa, donde comienza la condensación. Este punto puede encontrarse tanto dentro del muro, o sobre su superficie. En el primer caso, se habla de condensación intersticial. Si el aire, con unos 20 ºC de temperatura, contiene menos vapor de agua de los 20 gr/m3 de saturación, por ejemplo, 15 gr/m3; se habla de humedad relativa a la saturada, en este caso, del 75%, y en consecuencia, eI punto de rocío se encuentra a los 15 ºC con los 15 gr/m3 de vapor de aqua, vale decir, su punto de saturación. Sí, en cambio, la temperatura de verano se eleva hasta unos 35 ºC, con un porcentaje de humedad relativa del 80% y la temperatura interior del ambiente es de 20 ºC, el flujo de vapor va del exterior hacia el Interior, y el punto de rocío se encuentra a los 28 ºC en el interior del muro. Es el caso que se observa también en una cámara frigorífica, donde existe igualmente calor de afuera para adentro, con el consiguiente flujo de vapor, y donde resultará necesario tomar las medidas correspondientes, para evitar la condensación según el punto de rocío.

La solución del problema de condensación de muros es, en consecuencia, tomar medidas para evitar la saturación del vapor de agua en el aire, y que el mismo pueda enfriarse debajo de su punto de rocío. Las medidas posibles son las siguientes:

 

  • Elevar la temperatura del ambiente con una calefacción adecuada.
  • Una aislación térmica suficiente, para que el muro no se enfríe debajo del punto de rocío.
  • Ubicación de una barrera de vapor del lado caliente del muro, para evitar que el vapor de agua llegue a la zona fría, para condensarse.

Musgo sobre paredes exteriores y techos

 

Con el transcurso del tiempo, las paredes exteriores y, fundamentalmente, los techos de placas plásticas se ponen grisáceos, a veces, hasta negros. Amén del hollín y las suciedades acumuladas, aparecen verdaderas plantaciones de musgos; cada vez más gruesas y espesas, que con el tiempo se ponen verdes. Estos musgos encuentran su medio ambiente, al igual que los hongos, cuando los favorecen la humedad y la baja alcalinidad, o en el caso de los hongos, acidez. Un remedio para evitar la formación de musgos, es la reiterada aplicación de pintura a la cal, pues su alta alcalinidad no permite la implantación de esos musgos, al restarles la posibilidad de un medio ambiente favorable. Para limpiar frentes y techos afectados por musgos se debe aplicar 1 o 2 manos de un fungicida rebajado en dos partes de agua. Cuando la superficie se encuentre seca se la limpia con un cepillo de acero, eliminando con toda facilidad el musgo destruido por la acción del fungicida.

Hongos en ambientes interiores

 

La formación de hongos sobre paredes es consecuencia de condiciones favorables para el crecimiento de esos microorganismos, cuyas esporas se encuentran permanentemente en el aire. No pueden desarrollarse en un medio alcalino, pero sí en un medio ligeramente ácido. Por esta razón, no se observan hongos en aquellos ambientes pintados a la cal, pero sí a menudo en ambientes pintados al látex, especialmente, en cocinas y baños, donde los vapores condensados sobre las paredes frías ayudan para crear un ambiente ideal para los hongos. Su presencia se advierte en las citadas “superficies negras”, detectándose así a los lugares de mayor condensación. Como los hongos, según el tipo, pueden afectar a los seres humanos, es necesario combatirlos. Una medida preventiva es, como siempre, la más ejecutiva. La más sencilla y efectiva consiste en pintar ambientes húmedos como cocinas, baños y lavaderos a la cal, dada su alta alcalinidad que no admite la formación de colonias de hongos, colaborando para regular la humedad del ambiente por su capacidad de absorción.

Como todas las pinturas sintéticas son de origen orgánico, por ende, requieren una protección contra el ataque de microorganismos. Para este uso, existe una variable cantidad de substancias. Algunas muy efectivas, presentan una duración activa limitada, otras son duraderas, pero también, dañinas para las personas. Depende entonces del fabricante la elección del protector más indicado para su producto, siendo en paralelo, inofensivo para el usuario. Una vez en presencia de las manchas negras indicativas de la existencia de colonias de hongos, se los suele combatir con las distintas líneas de fungicidas ofertadas en el mercado. Diluido en la proporción dictada en las instrucciones del fabricante, se lo aplica con una esponja sobre la superficie afectada, lavando la misma posteriormente con abundante agua limpia. Para el repintado de esa superficie, se recomienda reforzar la nueva pintura con un 2% del fungicida aplicado para la limpieza.

Como medida adicional, se procurará que el ambiente permanezca lo mejor ventilado posible. En ese sentido, un extractor puede mejorar considerablemente las condiciones del ambiente. Recordamos que los hongos crecen y se multiplican rápidamente solo cuando cuentas con las condiciones favorables para su desarrollo, o sea, cuando se encuentran en un medio húmedo, ácido y caluroso.

 


Cristianmarzo 22, 2021
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12min60
 Por el Dr. Daniel Enrique Butlow
Abogado y Profesor Titular Honorario de Arquitectura e Ingeniería Legal

 

Sólo tenemos Derecho, si lo ejercemos a tiempo y los tiempos son diferentes en el viejo Código Civil (CC) y el nuevo Código Civil y Comercial de la Nación (CCyC). Al igual que nos sucede con el nombre de calles, de capitales y hasta de países o límites territoriales, nos costará acostumbrarnos, pero debemos hacerlo, teniendo en cuenta que no solo hay cambio de plazos, sino también, de circunstancias y de forma de realizar los cómputos. Presento aquí, un muestrario de lo que dictaba el CC y dicta el actual CCyC, sólo que éste no es el juego de las diferencias, sino las diferencias de las reglas del juego, necesarias para poder seguir participando…

 

RUINA: Vélez Sarsfield incorpora la ruina en el artículo 1646 del CC como institución especial de la locación de obra. Está pensando en la ruina total y material y no legisla en forma especial los vicios aparentes y ocultos. Conoce el Código de Luisiana (10 años casas de ladrillo y 5 años casas de madera), y pone como condición que la obra haya sido recibida y pagada para que surja la responsabilidad decenal del constructor. En 1968, a través de la ley 17.711, Guillermo Borda cambia el art. 1646. Ahora solo basta que quien encargó haya “recibido” la obra, lo que, además, en la obra privada es un acto no formal. Se extiende la responsabilidad a proyectista y director de obra, según las circunstancias de culpabilidad y la jurisprudencia se ocupa de correr los límites que ahora también alcanzan a la ruina funcional, a la ruina parcial y a la amenaza de ruina. Hay 10 años de caducidad y un año de prescripción a contar desde que se produjo aquella. En el CCyC desaparece la locación de obra denominada contrato de obra con disposiciones especiales (arts. 1262 y ss.). La ruina material se equipará a la ruina funcional por obra impropia para su destino y el constructor responde no solo frente al comitente, sino también, frente al adquirente (v. gr. Compraventa, fideicomiso), liberándose solamente si prueba la incidencia de una causa ajena (art.1273 CCyC). Como si fuera poco, el CCyC extiende la responsabilidad por ruina a toda persona que vende una obra que ella ha construido o ha hecho construir, si hace de esa actividad su profesión habitual (v. gr. el desarrollista) (art. 1274 inc. “a”), a toda persona que aunque actuando en calidad de mandatario del dueño de la obra, cumple una misión semejante a la de un contratista (art. 1274 inc “b”) y según la causa del daño, al subcontratista, al proyectista, al director de la obra y a cualquier otro profesional ligado al comitente por un contrato de obra de construcción referido a la obra dañada o a cualquiera de sus partes (ruina parcial, art. 1274 inc “c”). El plazo de caducidad sigue siendo el mismo (10 años), pero hay un cambio terminal en materia de cómputos. Ya no será desde que la obra fue recibida y pagada (Vélez Sarsfield), ni tampoco desde que la obra fue recibida (ley 17.711), sino desde que la obra fue aceptada (art. 1275 CCyC), lo cual solo ocurre cuando concurren las circunstancias del art. 747 (por reenvío del art. 1270) y con sus limitados alcances. Si se conviene o es de uso (¿?) un plazo de garantía para que el comitente verifique la obra o compruebe su funcionamiento, la recepción se considera provisional y no hace presumir la aceptación (art. 1272 primer párrafo), al margen de que toda cláusula que dispensa o limita la responsabilidad prevista para los daños que comprometen la solidez de una obra realizada en inmueble destinado a larga duración o que lo hacen impropia para su destino, se tiene por no escrita (art. 1276 CCyC). Finalmente, existe un plazo de prescripción de la acción por ruina total o parcial que es de un año, contado desde que se produjo la ruina (art. 2564, inc. “c” CCyC). Según el art. 7, último párrafo (CCyC) las nuevas leyes supletorias no son aplicables a los contratos en curso de ejecución con excepción de las normas más favorables al consumidor en las relaciones de consumo. No olvidar, que queda equiparado al consumidor quien, sin ser parte de una relación de consumo como consecuencia o en ocasión de ella, adquiere o utiliza bienes o servicios en forma gratuita u onerosa, como destinatario final en beneficio propio o de su grupo familiar o social (art. 1092, 2do párrafo CCyC).

 

VICIOS, DEFECTOS, DIFERENCIAS DE CALIDAD: Vélez Sarsfield no legisló un  régimen especial para los vicios en la locación de obra. Si aparecían vicios, había incumplimiento de contrato regido por las normas generales. En 1968, Borda que estaba influenciado por la nueva legislación europea y que veía los esfuerzos de Tribunales para ampliar el régimen de la ruina, incorpora el art. 1647 Bis (ley 17.711) que va a decidir sobre el tema. En teoría la solución es sencilla. Recibida la obra (acto informal) se purgan los vicios aparentes y respecto de los ocultos, no advertidos en el momento de la entrega, brinda un plazo de caducidad de 60 días para denunciarlos, a partir de su descubrimiento. La práctica no fue tan sencilla, no se sabía con certeza si el vicio oculto también regía la obra intelectual (v. gr. el proyecto), que tiempo había para descubrir el vicio y cuál era la prescripción de la acción. A pocos meses de la sepultura de este art. 1647 Bis, la polémica aún continúa. El CCyC cambia abismalmente el enfoque. En primer término, la responsabilidad por vicios ocultos se trata en la parte general de los contratos (Titulo II arts. 1051 y ss.) para que rija respecto de todos y no solamente del de obra. Es parte de la obligación de saneamiento (arts. 1033, 1034 y ss.) a partir de la entrega de la cosa (art. 747), la interpretación de la supresión y disminución de la responsabilidad por saneamiento es restrictiva, y además, se tienen por no convenidas las clausulas si el enajenante conoció, o debió conocer la existencia de vicios o cuando el enajenante actúa profesionalmente en la actividad a la que corresponde la enajenación, a menos que el adquirente también se desempeñe profesionalmente en esa actividad (art. 1038). Resuelta claro también que la responsabilidad por saneamiento, existe, aunque no haya sido estipulada por las partes (art. 1036). Las normas sobre vicios ocultos o defectos se aplican a las diferencias en la calidad de la obra (art. 1271), pero se excluyen de los vicios ocultos: a) Los defectos del bien que el adquirente conoció, o debió haber conocido mediante un examen adecuado a las circunstancias del caso al momento de la adquisición, excepto que haya hecho reserva expresa respecto de aquellos. Si reviste características especiales de complejidad, y la posibilidad de conocer el defecto requiere cierta preparación científica o técnica, para determinar esa posibilidad se aplican los usos del lugar de entrega (art. 1053, inc. “a”); b) Los defectos del bien que no existían al tiempo de la adquisición: La prueba de su existencia incumbe al adquirente, excepto si el transmitente actúa profesionalmente en la actividad a la que corresponde la transmisión (art. 1053, inc. “b”). Para poder ejercitar la acción por responsabilidad derivadas de vicios ocultos, el adquirente tiene la carga de denunciar expresamente la existencia del defecto oculto al garante dentro de los sesenta días de haberse manifestado. Si el defecto se manifiesta gradualmente, el plazo se cuenta desde que el adquirente pudo advertirlo. El incumplimiento de esta carga extingue la responsabilidad por defectos ocultos, excepto que el enajenante haya conocido o debido conocer, la existencia de los defectos” (art. 1054). Si la cosa es inmueble, la responsabilidad por defectos ocultos caduca, cuando transcurren 3 años desde que se recibió (art. 1055). No obstante, hay que tener en cuenta lo establecido por el art. 1272 CCyC en materia de plazos de garantía ya que si se conviene o es de uso un plazo de garantía para que el comitente verifique la obra o compruebe su funcionamiento, la recepción se considera provisional y no hace presumir la aceptación.

 

Epílogo

 

El Código Civil de Vélez fue sancionado a libro cerrado en 1869, bajo la presidencia del “loco” Sarmiento y se necesitaron 20 años para escribir sus primeros comentarios analíticos serios (Segovia, Machado, Llerena, Rivarola) y otros 20 más para que hombres de las tallas de Salvat, Lafaille y Colmo escribieran sus tratados y nos legaran sus ideas. Es lo mismo que sucedió con Francia y su Código Napoleón de 1804, que aún sigue vigente. Alberto G. Spota, escribió 100 artículos sobre locación de obra en el diario jurídico argentino La Ley, antes de publicar su Tratado, que era de un solo tomo y luego, trabajando toda su vida, transformo en tres. Por ahora, si se me aceptara una recomendación, diría que lo más aconsejable es identificar y evitar la basura jurídica producida por el apuro y la ignorancia, cada uno, como mejor pueda. Por eso, yo elijo seguir estudiando…


Cristianmarzo 19, 2021
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5min86

Planificación: “Plan general, metódicamente organizado y frecuentemente de gran amplitud, para obtener un objetivo determinado”.

 

La planificación de una obra de construcción constituye el conjunto de actividades tendientes a simular la realización de un trabajo, ordenándolo de la manera más económica posible y previendo todas las acciones para la ejecución del mismo. Una planificación contiene:

 

  • Un programa detallado del proceso de ejecución elegido.
  • Las necesidades de recursos físicos situados en tiempo y espacio.
  • La valoración del costo del proceso constructivo elegido.
  • Un plan de calidad.
  • Un plan de seguridad.
  • Un plan de control de producción.

 

Suma numerosas ventajas una buena planificación, como obligar al profesional proyectista a profundizar en los medios para realizar cada unidad, con la consiguiente ventaja en cuanto a la precisión de los precios y plazos, permitir una definición más exacta de los pliegos de condiciones, ajustar los presupuestos con menores posibilidades de variaciones posteriores, evitar retrabajos en la realización de la obra y lagunas en la identificación de actividades de tipo administrativo y aprovechar mejor los recursos disponibles, entre otras. Las fases presentes en la planificación de una obra de arquitectura son las siguientes:

 

  • Determinación de las cantidades de obra a realizar.
  • Elección de las tecnologías a emplear.
  • Determinación de la productividad de los recursos aportados.
  • Cálculo de los tiempos parciales.
  • Definición del encadenamiento entre los procesos.
  • Programa fechado.
  • Suma de recursos.
  • Determinación de los costos de los recursos.

 

Un elemento diferenciador e imprescindible de toda planificación es la consecución de un fin determinado. Lo primero que debemos decidir cuando empezamos a planificar es el nivel de definición demandado por la obra. La definición queda acotada a los niveles de desglose en los cuales dividiremos las tareas. Evidentemente, no todas las obras necesitan ser definidas de la misma manera. Incluso, dentro de una obra, las tareas no tienen por qué mostrar un idéntico nivel de definición. Principalmente, el mismo resultará proporcional a la duración de la tarea. Establecido el nivel de definición, pasaremos a relacionar las tareas por orden cronológico, con sus subtareas igualmente relacionadas de manera temporal. Para ellos, realizaremos una tabla donde asignaremos los valores a controlar: Tiempos mínimos y máximos, inicio más temprano y tardío posible, número de operarios, presupuesto. Lo último a definir será el nivel de control. La planificación conforma una herramienta de trabajo, pero también, de control. El control será proporcional al nivel de definición del proyecto, y en paralelo, lo será el nivel de exigencia impuesto.

Periódicamente, semanal o mensualmente, se realizarán puntos de control donde se compruebe el desarrollo de las tareas, los plazos invertidos y la concordancia con el presupuesto inicial. A cada tarea se le asignará un encargado de la revisión (quien además será responsable sobre el criterio de aceptación, siempre dentro de la normativa correspondiente y vigente). Establecidos los tiempos óptimos para llevar a cabo cada una de las tareas, pasamos a identificar las interrelaciones entre las mismas. Luego, determinaremos el camino crítico, vale decir, la relación de las acciones cuyos retrasos alterarán los plazos totales de obra.

Sobre esas tareas deberá maximizarse el control de los plazos.


Cristianmarzo 8, 2021
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5min92

El modelado BIM (Building Information Management) supone la interacción con un modelo virtual del edificio en cuestión. Este modelo se construye geométricamente a través de situar una serie de objetos en el espacio virtual.

 

Los mencionados objetos los podemos encontrar en la mayoría de los modelos, y constituyen, por ejemplo, puertas, muros, ventanas o pisos. Además, se contabilizan una serie de objetos los cuales representan elementos no físicos, como niveles, habitaciones o áreas. Finalmente, los programas de modelado BIM incluyen una serie de objetos de anotación como líneas, texto o acotaciones que no forman parte del modelo, pero colaboran decisivamente en su comprensión. Cada objeto modelado incluye una serie de parámetros asociados que identifican y explican su funcionamiento, e inclusive, remiten a otras fuentes de información complementarias.

El objetivo del modelado BIM puede ser de distinta índole, conforme al destino o función del modelo. Un modelo de proyecto será diferente respecto de un esquema de construcción y dirección de obra o de uno de mantenimiento (Facility Management). Considerar cuál es el objetivo del modelo y cuál es la información demandada facilita la buena organización y coherencia del modelo y sus objetos, asegurando una buena calidad de la información, al tiempo de garantizar su sostenibilidad.

El modelado BIM pretende replicar, en el entorno virtual, un objeto real. Para tal fin, cada proveedor será modelador y responsable de sus productos. No obstante, las demandas que el industrial utiliza para desarrollar sus objetos lo complejizan con datos innecesarios, resultando así “pesado” para las necesidades del modelador. En la fase de proyecto, resultan necesarios los objetos “marca blanca”, vale decir, que determinen pendientes de la licitación del proyecto o de consensuar con el constructor o el promotor. El modelador deberá simplificar o replicar el modelo con los datos necesarios y consistentes con su propuesta, denominando al objeto y sus parámetros, organizando la información o simplificando su geometría. Cuando ello ocurre, se obtiene información del objeto original, el cual cambia mientras otra desaparece.

La propiedad del objeto pasa a ser del modelador, y así también, la responsabilidad de la fiabilidad de la información determinada, creando grandes cargas de trabajo superpuesto al obtenido por parte de los industriales. El modelado sin una correcta planificación supone el riesgo de administrar información insuficiente para cumplir correctamente la función, lo mismos que manejar un exceso de datos que lo haga muy pesado y torpe a la hora de su empleo, además de difícil de actualizar y controlar. Es necesario garantizar que la información, sea geométrica o paramétrica, resulte suficiente pero no excesiva y de calidad.

A los fines de sistematizar el grado de detalle demandado, existen diversos estándares capaces de definir el nivel de desarrollo de los objetos modelados. El acrónimo LOD, proviene de Level of Development, en los EEUU, y de Level of Definition en Inglaterra. El mismo es seguido de una cifra determinada, según cada uno de los estándares, la cual brinda características geométricas, datos y links a considerar en cada una de las categorías.

Las denominadas “Bibliotecas Digitales” representan a la fecha un reto a futuro. Algunas experiencias se llevan a cabo en otros países, como en el Reino Unido, dónde la Asociación Nacional de Arquitectos dispone de una biblioteca digital con determinados estándares de calidad en el modelado, donde los industriales pueden exponer sus productos. Sin duda, esta acción representa un win-win para ambos actores, ya que se requiere menos trabajo y se incrementa la fiabilidad y coherencia de la información.

 

Fuente: www.solerpalau.com


Cristianmarzo 4, 2021
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10min65

Las primeras estimaciones efectuadas durante las conversaciones preliminares suelen alcanzar un primer ajuste durante la finalización de los croquis preliminares. El acuerdo de ambas estimaciones depende de la mayor o menor experiencia y disponibilidad de datos manejados por el profesional y de su correcta aplicación.

 

La estimación de precios por unidad de superficie de tipologías arquitectónicas similares conforma el método tal vez más adecuado y difundido, basado en aplicar precios estimados por metro cuadrado a las superficies tratadas en dichas instancias, las cuales suelen variar sensiblemente al cabo de los croquis preliminares. Una observación válida para la aplicación de estos métodos es que el parámetro a elegir debe corresponder con el de un edificio de características lo más parecidas posible con el evaluado. Desde esas primeras estimaciones, y también en las sucesivas, conviene advertir al comitente los conceptos o ítems no incluidos, como, por ejemplo: Honorarios del arquitecto, ensayo de suelos, planialtimetría del terreno, derechos, equipamientos y decoraciones, parquizaciones y similares, salvo que estos últimos ítems adquieran un rol protagónico o respondan a requerimientos expresos del encargo.

 

Presupuesto global estimativo

 

El presupuesto global estimativo conforma uno de los requerimientos exigidos como parte integrante del anteproyecto, y usualmente, resulta de la aplicación de precios unitarios de referencia sobre los distintos tipos de superficies computadas. A efectos de adoptar precios unitarios, el profesional puede recurrir a publicaciones que contienen precios unitarios para determinados tipos de construcciones y/o a su propia experiencia, especialmente, si cuenta con información como la recomendada de registrarse en una “Planilla de resumen de costos de obra e incidencia de rubros”. Suele ser necesario ajustar dichos costos unitarios previos a su adopción, por alguna de las siguientes causas:

 

  • Por diferencia entre la envergadura de la obra en estudio y la de referencia; para obras de similares tipologías y terminaciones, los precios unitarios tienden a aumentar con la disminución de la superficie cubierta de una obra y a reducirse con el incremento de la misma.
  • Por el corrimiento de los precios entre el momento de la estimación y aquel proveniente del precio unitario a utilizar.

 

Presupuesto desagregado por rubros

 

El grado de avance alcanzado en la etapa de documentación permite realizar una nueva y más ajustada estimación del monto de la obra, puesto que el proyecto comprende “el presupuesto, pliego de condiciones, llamado a licitación y estudio de propuestas”. El presupuesto que acompaña esta etapa es conveniente sea desagregado en los rubros integrantes de la obra. Entre los diversos procedimientos a seguir se recomienda uno, tal vez ecléctico pero capaz de aunar rapidez y practicidad de ejecución, permitiendo un mejor ajuste respecto de las etapas anteriores. El procedimiento se basa en aplicar, a cada uno de los rubros comprendidos en la obra, el recurso más práctico en función de la facilidad para contar con cómputos en algunos rubros o recurriendo a las unidades que caracterizan a otros rubros y suelen ser utilizadas por los contratistas para estimar costos globales con bastante aproximación. En ambos casos, los precios unitarios se pueden obtener de publicaciones especializadas o de listas de precios, como, por ejemplo:

 

  • Precio por m3 en excavaciones.
  • Precio por m2 de superficie cubierta o m3 del volumen en estructuras de hormigón.
  • Precio por m2 en techos, cubiertas, cielorrasos, pisos, revestimientos, vidrios.
  • Precio por “tonelada de aluminio o de hierro, procesados” en carpinterías metálicas.
  • Precio “por boca” en instalaciones eléctricas o precio “por pico” en instalaciones de gas.
  • Precio por Kcal en instalaciones de calefacción.
  • Precio por tonelada de refrigeración en instalaciones de aire acondicionado.
  • Precio “por parada” en ascensores estándar.
  • Precio por cantidad en aberturas estándar, artefactos sanitarios, de gas y de iluminación.

 

En cambio, no resulta sencillo presupuestar rubros como albañilería o pintura sin recurrir a los laboriosos cómputos de los subrubros que los componen y aplicarles los precios unitarios disponibles. Aún en estos casos, es posible recurrir a estadísticas o informes de empresas que pueden apreciar precios unitarios por m2 de la superficie total a construir. Tampoco es fácil apreciar ciertos ítems de difícil valoración, como ayuda de gremios, obrador, vigilancia, seguros y similares. Es usual que estos ítems sean cotizados individualmente, y en forma global, y no es fácil establecer relaciones porcentuales con el monto de la obra. En estos casos, es preferible buscar información asimilable de obras realizadas, de características y/o envergadura similar.

 

Estimaciones y presupuestos

 

El monto a invertir conforma una de las restricciones más importantes para el proyecto y la construcción de una obra y no puede ser un resultado aleatorio conocido en el momento de adjudicación de la misma. El desarrollo de un proyecto se acompañará por sucesivas estimaciones y ajustes de costos, porque estos pueden condicionar su partido, morfología o especificaciones, y cuanto mayor sea la exactitud de tales estimaciones, el comitente estará en mejor posición para tomar decisiones en el momento oportuno. Estimaciones y presupuestos conforman una rutina que no debe ser descuidada por parte del profesional dadas las consecuencias que puede originarle a su comitente y la afectación de sus propias responsabilidades. El grado de definición de la idea arquitectónica y la estimación de los costos siguen un mismo curso, dada una primera aproximación en las iniciales instancias, estimaciones y presupuestos más ajustados, a medida que avanza el proceso del proyecto, determinación del costo de la obra a la firma del contrato de construcción y conocimiento de su monto definitivo a la terminación de la obra. Dado el grado de aproximación demandado durante las etapas preliminares, la estimación de costos puede y debe ser efectuada rápidamente. La estimación en etapas posteriores, caracterizadas por graduales y mayores definiciones del proyecto, se puede lograr mediante procedimientos especiales y resultados más confiables.

 

Forma de Pago

 

Los gastos financieros a afrontar por parte de contratistas y empresas motivan que las formas de pago, junto con los plazos para hacer efectivos estos últimos, conformen factores ante los cuales los contratistas asignan significativa relevancia en el momento de formular los precios de sus ofertas. La fijación de formas y plazos de pago razonables y su conocimiento previo por parte de los oferentes, facilitan la presentación de propuestas razonables. Por otra parte, el cumplimiento de las obligaciones de pago contraídas por el propietario es una condición casi excluyente para otorgar continuidad a la construcción de la obra y permitir su terminación en condiciones normales. Por oposición a lo expresado, formas y plazos de pago arbitrarios motivan el desinterés de muchos oferentes y generan sobreprecios en las ofertas de otros.

 

Fuente: MEPA, Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo.


Cristianfebrero 24, 2021
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8min75

Una cocina presentará un área mínima de 3 m². La luz de paso de la circulación interna no será inferior a 0,90 m. Su lado mínimo de 1,50 m. El espacio para cocinar podrá integrarse a un local de 1° Clase. Cocina y lavadero-tendedero podrán configurar un único local. En este caso, el lado mínimo será de 1,50 m y la superficie mínima de la suma de ambos. Por otra parte, toda vivienda contará con, al menos, un baño con una puerta de acceso de 0,80 m de paso libre. Cuando se proyecte un área de lavabo integrada, deberá tener un lado mínimo de 0,80 y un área mínima de 1,10 m². Las duchas se instalarán de modo que ningún artefacto se sitúe a menos de 0,40 m del eje vertical del centro de la flor. En los casos donde se proyecte un baño de servicio, se contemplarán los aspectos acordes a un baño de 3º.

Baños y retretes, para vivienda permanente, contarán con área y lado mínimos de acuerdo con los artefactos que contengan, como a continuación se detallan en el siguiente cuadro:

LocalesLado mínimo (m)Superficie mínima (m²)
Lugar de Guardado0,80
Baño 1º (In- Lo -Du c/Ba)1,503
Baño 2º (In-Lo-Du s/Ba)1,502,50
Baño 3º (In-Lo-Du)0,901,40
Baño 4º (In-Du)0,901,20
Retrete o Toilette 1º (In-Lo-Be)0,90
Retrete o Toilette 2º (In-Lo)0,90
Retrete o Toilette 3º (In)0,75

Iluminación y Ventilación

En viviendas con dos o más dormitorios, el 50% de los mismos puede recibir luz del día y ventilación de Patio Vertical. La iluminación y ventilación mínima de los locales de primera serán las siguientes:

  1. Iluminación:

 

i = 0,20 de la superficie del local

 

  1. Ventilación:

 

K = 0,05 de la superficie del local

 

Confort Visual

Se priorizará el uso de la luz natural como fuente de iluminación, de manera de permitir iluminar espacios interiores, ahorrando energía de origen fósil, reduciendo impactos ambientales negativos y contribuyendo al uso racional de los recursos no renovables. Para lograr un efectivo confort visual, se deben asegurar determinados niveles de iluminancia sobre el plano de trabajo, más una distribución homogénea de la luz en el espacio útil, cumpliendo con “Iluminación y Ventilación de Locales” del nuevo Código de Edificación de la ciudad de Buenos Aires.

 

Confort Acústico

Se implementarán acciones que permitan reducir los niveles de ruido de inmisión a partir de soluciones establecidas en los Reglamentos Técnicos, las cuales garanticen el aislamiento acústico del ruido aéreo, del ruido de impacto, del ruido de las vibraciones y del manejo de la propagación del ruido por fuentes sonoras. Los valores mínimos obligatorios de aislamiento medidos “in situ”, con la construcción totalmente terminada, incluyendo las instalaciones en funcionamiento, serán los establecidos en este Código y en la normativa vigente en materia de control de la contaminación acústica.

 

Calidad de Aire Interior

Garantizaremos un aire interior libre de contaminantes o en concentraciones que no puedan ser dañinas para la salud. Los edificios deben disponer de medios para que sus recintos puedan ventilar adecuadamente, eliminando los contaminantes generados de forma habitual durante el uso normal, de forma de aportar un caudal suficiente de aire exterior y se garantice la extracción y expulsión del aire viciado. El aire exterior podrá ser provisto a través de medios de ventilación natural, mecánica o híbrida. Las infiltraciones de aire a través de las ventanas aportan un volumen exterior al balance y serán consideradas.

 

Condiciones para determinados usos en el proyecto

Los requisitos básicos de habitabilidad, funcionalidad, seguridad y durabilidad son de aplicación para cada uso, siendo adaptados a la actividad para la cual se encuentran destinados. Serán de aplicación las prescripciones previstas para los locales en cuanto a su Dimensionamiento, Iluminación, Ventilación, Altura, salubridad, Accesibilidad, Medios de salida y Sistemas de Prevención y Extinción de Incendios del Código de Edificación y sus normas reglamentarias, salvo lo particularmente definido para cada uso. Los Usos se clasifican en:

 

  1. Residencial.
  2. Comercial.
  3. Alimentación en general y Gastronomía.
  4. Diversiones públicas, cultura, culto y recreación.
  5. Educación.
  6. Alojamiento.
  7. Sanidad.
  8. Servicios.
  9. Transporte.
  10. Depósitos.
  11. Industria.

 

En edificios de vivienda colectiva, las unidades funcionales de superficie mínima no pueden exceder más del 50% de las unidades funcionales de dicho edificio. En viviendas con dos o más locales de primera clase, es obligatorio agregar un espacio para guardado de 1 m². El lado mínimo de los locales de primera clase puede incluir armarios y roperos empotrados, en el caso de adoptarse ese tipo de soluciones.

 


Cristianfebrero 10, 2021
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La llamada Industria de la Construcción constituye uno de los motores de la economía de nuestro país, tanto en infraestructura pública como de obras particulares, conformando un sector el cual refleja, indefectiblemente, los índices de crecimiento económico y el nivel de vida de sus ciudadanos.

La responsabilidad social de las Empresas Constructoras, asume un objetivo inseparable de las políticas empresariales. La construcción de obras no solamente permanece enfocada en la realización de un contrato, sino además, en mejorar la calidad de vida de una comunidad. El servicio al cliente deberá contemplar, más que una estructura, una estrategia encaminada a modificar los sistemas empresariales, utilizando la tecnología no solamente aplicada en los equipos de construcción, sino en esquemas de información, ofreciendo nuevas alternativas (ecológicas, económicas, tecnológicas, etc.) capaces de desarrollar mejores prácticas para lograr un cliente satisfecho, como así también, atender las expectativas y requisitos de las partes interesadas en las mismas.

Entregar los proyectos con los mejores estándares de calidad crea confiabilidad, otorgando como beneficio económico empresarial una activa y abundante cartera de clientes. Es decir, tomar como objetivo la calidad constructiva optimiza la calidad de vida del individuo, pero paralelamente, brinda y brindará, sin lugar a dudas, notables beneficios inmediatos y futuros para las empresas constructoras, cooperando para mejorar sus desempeños globales y proporcionando sólidas bases para las iniciativas de desarrollo sostenible. El costo de la no calidad, conocido también como el “precio del desvío”, permanece compuesto por aquellos gastos generados a partir de ineficiencias o errores, los cuales muchas veces resultan ser evitables, como, por ejemplo, incumplimientos, desperdicios, devoluciones, reparaciones, retrabajos, imprevistos, costos por atención ante quejas o exigencias del cumplimiento de garantías, que potencialmente, pueden convertirse en conflictos legales.

El enfoque basado en la Calidad tiende a desarrollar la capacidad de proporcionar productos y servicios responsables de satisfacer, no solo los requisitos de los clientes, sino también, los legales y reglamentarios. Este enfoque amplio permite mejorar la satisfacción de los clientes abordando riesgos y oportunidades con las particularidades de cada proyecto. En paralelo, permitirá mejorar los niveles de productividad en las obras, beneficiando la rentabilidad de las mismas y de las empresas en el largo plazo. Adoptando la definición de las Normas ISO 9000, podemos afirmar que “Calidad es el grado en el que un conjunto de características inherentes del producto o servicio cumple con los requisitos (necesidad o expectativa, generalmente implícita u obligatoria) de las partes interesadas”.

El personal encargado de cualquier fase de la obra constituye el primer eslabón en la cadena de la Calidad, puesto que cualquier fallo de la persona restará calidad al conjunto. Por ello, el compromiso de las Direcciones, tanto de las casas matrices como de cada una de las obras y las políticas de las empresas al respecto, son fundamentales para el proceso cultural que implica incorporar a la calidad como un aspecto clave del negocio y de la vida de las empresas, a efectos de cumplir los compromisos con los mayores beneficios posibles.


Cristianfebrero 10, 2021
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8min94

En una obra es obligatoria la colocación de defensas o protecciones en los vacíos correspondientes a los patios, pozos de aire o ventilación, cajas de ascensores y conductos, como, asimismo, en las aberturas practicadas en entrepisos o muros que ofrezcan riesgo de caídas de personas o materiales. Una escalera aislada contará con defensas laterales capaces de garantizar un uso seguro.

 

Deben adoptarse las medidas de seguridad adecuadas para cada situación cuando en la ejecución de una obra se desarrollen tareas que puedan ocasionar caída de objetos o materiales, ya sea sobre el área de trabajo, la vía pública o bien fincas linderas, en particular, en los bordes libres de una construcción vertical, tales como patios verticales, internos o no, y espacios urbanos. En una obra se deben colocar defensas para las personas para la prevención de accidentes u otros peligros provenientes de las instalaciones provisorias en funcionamiento

a- Las instalaciones eléctricas y conductores deben:

  1. Protegerse contra contactos eventuales y encontrarse eficientemente aislados.
  2. Reunir las mínimas condiciones de seguridad.
  3. No obstaculizar los pasos de circulación.

b- Las instalaciones térmicas deben:

1. Resguardarse de contactos directos, pérdidas de vapor, gases o líquidos calientes o fríos.

c- Las instalaciones mecánicas deben: 

1. Tener sus partes móviles protegidas para la prevención de accidentes.

Precaución por trabajos sobre una cubierta

Cuando deban efectuarse trabajos sobre techos con peligro de resbalamiento, sea por su inclinación, por la naturaleza de su cubierta o por el estado atmosférico, se deben tomar precauciones para evitar la caída de personas o de materiales. Queda prohibido el tránsito de personas sobre cubiertas no aptas para soportar la carga máxima prevista generada por personas, materiales y/o equipos, en el caso de no haberse tomado previamente las correspondientes medidas de seguridad. Debe disponerse de sistemas de protección personal eficaces:

  1. Puntos de anclaje.
  2. Líneas de vida.
  3. Arneses de seguridad.
  4. Medidas de seguridad en los accesos a las cubiertas.

 

Precaución para la circulación en obras

En una obra, los medios de circulación, los andamios y sus accesorios serán seguros. Cuando la luz del día no resulte suficiente se los debe proveer de una adecuada iluminación artificial, como así también a los sótanos. Asimismo, se eliminarán de los pasos obligados todo elemento saliente, cortante o que obstaculice la circulación. Es obligatorio el mantenimiento y control del orden y limpieza en toda obra, debiendo disponerse los materiales, herramientas y desechos de modo que no obstruyan los lugares de trabajo y de paso. Deben eliminarse o protegerse todos aquellos elementos punzo-cortantes con riesgo para la seguridad de los trabajadores. En la programación de la obra, consideraremos circulaciones peatonales y vehiculares en lo relativo a su trazado y delimitación. Es obligatorio proveer medios seguros de acceso y salidas en todos y cada uno de los lugares de trabajo. Los operarios deben utilizar estos medios obligatoriamente en todos los casos.

 

Protecciones en la vía pública y lotes linderos

Si durante la ejecución de una obra se desarrollan tareas que impliquen riesgos de caída de objetos o materiales, se adoptarán las medidas de seguridad que incluyan los bordes libres patios verticales y/o espacios urbanos. Será obligatoria la colocación de protecciones para resguardar de eventuales caídas de materiales a la vía pública y fincas linderas.

  • A la vía pública: Deben colocarse protecciones a la vía pública cuando la altura alcanzada por la fachada exceda la medida resultante de la suma de la distancia entre la fachada y la valla provisoria, y la altura de esta última.

  • A lotes vecinos: Los predios linderos estarán resguardados con protecciones permanentes y móviles, siendo de aplicación lo reglamentario. La saliente máxima no excederá el 20% del ancho de la finca lindera. Podrán retirarse al concluir el revoque exterior del muro divisorio o privativo contiguo a predio lindero por encima de ella.

Molestias a Terceros

La descarga y/o ocupación de la vía pública (calzada y espacio por fuera del lugar cercado por la valla provisoria) con materiales, maquinarias, escombros u otros elementos pertenecientes a una obra, estará sujeta al plan de obra presentado ante la Autoridad de Aplicación. En las obras en construcción situadas sobre la vereda derecha conforme el sentido de circulación de tramos de arterias amparados bajo un régimen de carriles exclusivos, vías preferenciales o con prohibición de estacionamiento vigente las 24 horas, la carga y descarga de los materiales debe ceñirse al funcionamiento del régimen especial de tránsito, y realizarse conforme al siguiente orden de prelación:

  1. Dentro de la Línea Oficial, acorde a la magnitud de la misma.
  2. A través de la utilización de los cajones azules situados sobre las calles transversales a las arterias sujetas al régimen especial de tránsito.
  3. Sobre el carril adyacente a la vereda derecha, conforme el sentido de circulación de la arteria sujeta al régimen especial de tránsito, dentro del horario comprendido entre las 7 y las 13 horas.

 En los supuestos de obras en construcción localizadas sobre la vereda derecha conforme el sentido de circulación de los tramos de arterias sujetos a un régimen de carriles exclusivos, vías preferenciales o con prohibición de estacionamiento vigente las 24 horas, la colocación del contenedor se efectuará sobre la vereda, de acuerdo a la factibilidad de operación del camión transportador, al cableado existente y la ubicación del vallado protector.

 


Cristianfebrero 8, 2021
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11min95

Cuando se habla de eficiencia energética en el hogar, se tiende a prestar atención a parámetros que no tienen en cuenta el nivel de calidad del aire interior, un elemento esencial en la salud de las personas. Conseguir un nivel de humedad idóneo, juega un papel muy importante a la hora de contar con óptimos niveles de calidad del aire interior.

El mantenimiento del ambiente del hogar, dentro de parámetros adecuados, garantiza un nivel de confort para los usuarios y residentes de los edificios, en particular de las viviendas, ya que es allí donde transcurre gran parte de nuestra vida. Al conformar la humedad uno de los factores más influyentes en la consecución de dicho confort, resulta importante considerar aquellos requerimientos de calidad del aire interior. Las mencionadas demandas son determinantes en la regulación de la humedad ideal de una casa y de su salubridad en general. Ello se debe a que no sólo analiza la sensación de confort de los usuarios y habitantes, sino también, vela por la salud de ellos. El dato de humedad relativa máxima del 60%, es el máximo a alcanzar si queremos evitar condensaciones responsables de la aparición de moho y microorganismos perjudiciales para la salud. La humedad ambiental se refiere a la presencia de vapor de agua en el aire. Este es uno de los parámetros a cuantificar a la hora de establecer la calidad del ambiente interior en los edificios. Para computar condiciones óptimas de confort dentro de la vivienda, no sólo se tiene en cuenta la humedad relativa, la temperatura seca del aire, la temperatura radiante media de los cerramientos del recinto y la velocidad media del aire, sino que, en paralelo, se valora la actividad metabólica y el grado de vestimenta de las personas ubicadas dentro de la estancia. Por consiguiente, las condiciones interiores óptimas de los edificios varían de la época invernal al estío. Según los parámetros establecidos en las instalaciones térmicas de los edificios, las condiciones interiores en invierno se deben situar entre los 21 a 23ºC con un 40 a 50% de humedad relativa. Durante el verano, la temperatura se dispone entre los 23 a 25ºC y la humedad relativa en 45 a 60%.

Medición de la humedad del aire

Para medir la humedad del aire se utilizan higrómetros; equipos que durante las últimas décadas han evolucionado hasta presentar un tamaño de un USB y encontrarse totalmente digitalizados. Este hecho conforma un reflejo de la cada vez mayor relevancia que toma la humedad en nuestro entorno diario. Los higrómetros más modernos miden la temperatura y humedad relativa (con fecha y tiempos de registros), calculando parámetros complementarios como el punto de rocío. Permiten hasta 17.000 registros, por ende, almacenan información para llevar a cabo un seguimiento continuo de un determinado local, concretando la medición durante un importante periodo de tiempo. En este contexto, diremos que la ventilación permanece estrechamente relacionada con el nivel de humedad dentro de la vivienda, aspecto el cual repercute en el consumo de energía demandado para arribar a un ambiente confortable y saludable en las diferentes secciones del hogar. Instalar un sistema inteligente de ventilación ayuda a evitar las concentraciones elevadas de humedad gracias a su extracción de las zonas húmedas, como baños o cocinas, manteniendo así el aire interior dentro de niveles adecuados de humedad. Una deficiente ventilación puede traer aparejados problemas de salud a los habitantes de ese espacio, ya que puede dar lugar a porcentajes elevados de humedad y favorecer la concentración de diversos elementos contaminantes. Por ejemplo, un alto porcentaje de humedad crea un aumento de la presencia de moho, sumando considerablemente el riesgo de infecciones respiratorias. Instalar un sistema inteligente de ventilación aporta los siguientes beneficios:

  • Ahorro energético.
  • Controla la calidad del aire interior.
  • Reduce la demanda energética del hogar.
  • Ayuda a mantener óptimos niveles de humedad.
  • Mejora los niveles de confort.
  • Previene problemas de salud relacionados con la presencia de humedad en la vivienda.

El poder de la humedad

Resulta coherente que antes de luchar contra un enemigo, sea necesario conocerlo para poder definir las estrategias y tácticas concretas para combatirlo definitivamente. Conceptualmente, la humedad es la cantidad de agua, en forma gaseosa, presente en el aire, en equilibrio con el resto de sus componentes. El aire es capaz de retener cierta cantidad de vapor de agua y dicha capacidad depende de la temperatura del mismo. El aire caliente, puede aunar mayor cantidad de vapor de agua respecto del aire más frío. Cuando el aire ya no puede absorber más agua, decimos que se encuentra saturado. Entonces, cada temperatura obtendrá un específico nivel de saturación. A partir de la situación descripta se suceden varios fenómenos interesantes. Si se reduce la temperatura, la capacidad de saturación del aire decrece y surgen distintos fenómenos de condensación, transformación de vapor de agua en agua líquida y la aparición de gotas de agua en ciertas superficies de los locales de la vivienda. En paralelo, en cuanto a los niveles de saturación, el aire no es capaz de absorber nuevas cantidades de vapor de agua. La medida de la cantidad de agua contenida en el aire se estudia a partir del parámetro de Humedad Relativa, vale decir, el tanto por ciento de vapor de agua presente en el aire respecto del máximo que debería contener para permanecer saturado a esa temperatura.

La presencia de cierta cantidad de agua en forma gaseosa en el aire conforma un fenómeno natural y, además, beneficioso, el cual posibilita disfrutar de una sensación de bienestar evitando problemas de sequedad de las mucosas y el funcionamiento de ciertos procesos biológicos. La propia atmósfera de la Tierra habilita un constante desequilibrio/equilibrio de aire, humedad y temperaturas. Dentro de las distintas construcciones, tanto residenciales, como comerciales o industriales, tienen lugar fenómenos generadores de humedad, transmitiéndose de forma automática al ambiente. Las personas, con su metabolismo basal, generan entre tres y cinco litros de vapor de agua cada día. Esta producción se incrementa cuando se realizan ciertas actividades capaces de acelerar la producción de sudor. Las plantas presentes en los espacios que habitamos, los animales y los procesos que tienen lugar en las zonas residenciales y de trabajo, son generadores de agua en grandes cantidades siendo absorbidas por el aire. Un grado adecuado de humedad es beneficioso para las personas. Establece uno de los factores, junto con la temperatura y la velocidad del aire, que proporcionan sensaciones de bienestar y confort, estimándose especialmente a la hora de dimensionar los diversos espacios de una vivienda. Cuando el aire llega a niveles de saturación de humedad, es decir, cuando la humedad relativa alcanza valores cercanos al 100%, ya no ofrece capacidad para absorber los incrementos de vapor de agua aportados, generándose condensaciones, sensaciones de disconfort y proliferación de microorganismos.

Demanda Controlada de Ventilación

La Demanda Controlada de Ventilación (DCV) establece automáticamente la cantidad y calidad del aire del interior de una vivienda.  Estos sistemas  introducen un volumen de aire variable en el edificio, lo cual permite maximizar el confort de la casa, al mismo tiempo de garantizar un uso de la energía más eficiente. Lo mencionado se traduce en que la Demanda Controlada de Ventilación supone un ahorro energético medio del 40%. Estos sistemas constituyen la mejor solución técnica actual para garantizar una correcta ventilación y evitar problemas vinculados a la mala calidad del aire, como la proliferación de bacterias, ácaros del polvo, hongos y humedades.


Cristianfebrero 5, 2021
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 «Muchos de los esfuerzos para mantener el progreso humano, satisfacer las necesidades y las ambiciones humanas son sencillamente insustentables, tanto en los países pobres como en los ricos. Exigen demasiado de unos recursos ambientales ya casi exhaustos, de manera que no tardarán en quebrar. Puede que muestren ganancias en la hoja de saldos de esta generación, pero nuestros hijos heredarán las pérdidas. Vivimos prestando capitales ambientales de las generaciones futuras, sin que intentemos o podamos pagar… Ellos podrán maldecirnos porque los hemos malgastado, pero nunca podrán cobrar esa deuda. Actuamos así porque ellos no pueden reclamarnos; las generaciones del futuro no pueden votar ahora, no tienen poder político ni financiero, no pueden retar nuestras decisiones.»

Extracto del informe Brundtland

Los edificios consumen cerca del 33% de la energía del planeta y emiten gases a la atmósfera que aceleran el cambio climático. Lo expresado se percibe año a año en el ascenso de la temperatura en verano respecto del promedio del anterior. Se trata de un fenómeno global, pero debe resolverse con una visión local. Recientemente, Argentina ha registrado un primer avance respecto del impulso de las energías renovables, con el inicio de las licitaciones públicas de parques solares y eólicos, políticas de distribución de energía en grandes consumidores y el surgimiento de decenas de empresas desarrollando localmente estas tecnologías. Pero la energía más barata es aquella que no necesitamos consumir. Todavía hay mucho que hacer desde todos los sectores: los profesionales de la construcción tenemos todas las herramientas a disposición y a precios cada vez más democráticos de materiales térmicos y tecnologías como la captación de energía solar térmica para agua caliente, sistema el cual aprovecha las privilegiadas condiciones de sol en algunas zonas de nuestro país. Pero debemos entrenarnos en un pensamiento eficiente, con soluciones capaces de proponernos medidas más simples, como implementar paredes y techos claros en vez de oscuros, ventanas bien orientadas y parasoles, persianas o láminas de dispositivos de control solar orientados al oeste o doble vidriado hermético hacia el sur.

También las políticas públicas deben logran un cambio de mentalidad, apuntando a la base de la cadena de valor, con medidas de incentivos y penalidades claras y adecuadamente instrumentadas a profesionales proyectistas y constructores, así como a desarrolladores inmobiliarios. El etiquetado es un paso adelante, puesto que permite calificar la eficiencia mediante un sistema comparativo compuesto de siete clases de eficiencia identificadas por letras, aplicado a electrodomésticos, materiales y ventanas.

 

Se sugiere el etiquetado energético de viviendas, como ya ocurre en otros países de la región, dando a conocer cuáles son las que consumen y contaminan menos. Para ello se deben implementar el Estado políticas de medición de eficiencia energética, de la misma forma que un comprador puede saber cuánto consumirá su nuevo automóvil. Solo se puede controlar lo que se puede medir y eso debe hacerse con un método simple. Las viviendas etiquetadas brindarían un notable impulso a los desarrollos inmobiliarios sostenibles, porque los empresarios podrían trasladar el valor extra de la construcción sustentable al consumidor, quien, a su vez, tendría una mayor percepción del valor de este tipo de viviendas. A la vez, damos al consumidor la posibilidad de invertir en una casa la cual se amortizará en pocos años, con ahorro en tarifas, y contará con una plusvalía en la venta futura. En paralelo, el sistema de certificación LEED es de uso voluntario y tiene como objetivo avanzar en la utilización de estrategias que permitan una mejora global en el impacto medioambiental de la industria de la construcción. Este sistema se basa en el análisis y validación a través de un agente independiente en una serie de aspectos de cada proyecto relacionado con la sustentabilidad. En esta certificación los comitentes, es decir los consumidores, presentan un rol activo por naturaleza. Se habla de un consumidor que cada vez más compra con un propósito, que, en este caso, es en favor del planeta, o sea de nuestro futuro. Esos consumidores se encuentran preparados para este cambio, pero ¿estamos listos para afrontar el cambio el Estado, los profesionales y los empresarios?

Esa es la gran pregunta que busca respuesta.

 



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