Alejandramayo 17, 2021
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En tiempos de arquitectura sustentable, de cuidado del ambiente, de disminuir los costos, maximizar las ganancias y ser rentable en el mercado laboral, surge un concepto acerca de formalizar un manejo de la energía más eficiente, tendiente a disminuir o evitar los costos de refrigeración y calefacción mediante el empleo de materiales considerados como “aislantes térmicos”.

 

Definimos como aislante térmico a todo material o elemento aplicado en la construcción el cual presenta la característica de poseer una alta resistencia térmica, estableciendo así una “barrera” al paso del calor entre dos medios. Esos medios, naturalmente, tienden a igualar sus temperaturas. Por esa razón, se emplean como aislante térmico las lanas minerales (de roca o vidrio), el poliestireno expandido, la espuma de poliuretano, el poliestireno extruido, el corcho, entre otros. Resulta factible optimizar el rendimiento térmico de un edificio, toda vez que introduzcamos mejoras gracias a un cambio en el diseño, el cual se oriente a maximizar el acondicionamiento térmico mediante una adecuada aislación de sus cerramientos, capaz de contribuir al logro de un microclima responsable de asegurar las condiciones necesarias de confort, con las consiguientes ventajas económicas, en cuanto al consumo de energía para alcanzar las metas establecidas en las distintas normas, mediante el uso de nuevas tecnologías aplicadas a los distintos materiales.

Por caso, el sistema constructivo de terrazas verdes provee de materiales y elementos originarios del ambiente como agua, aire, tierra y vegetación, los cuales junto a los materiales industrializados que utilizan nuevas tecnologías, brindan como resultado, una fusión entre lo natural y lo artificial, con la finalidad de asegurar las condiciones mínimas de habitabilidad. Entre las ventajas de disponer las terrazas verdes, podemos mencionar los efectos absorbentes generados, retardando el drenaje del agua de lluvia y mitigan las inundaciones, contribuyendo al ecosistema, favoreciendo el aislamiento térmico, permitiendo reducir la temperatura interior, atenuar los ruidos en las ciudades y aportar un componente estético a las terrazas, convirtiéndolas en áreas recreativas.

Contar con espacios verdes en la casa, en el lugar de trabajo, ayuda (por la vegetación) a producir un efecto que contrarresta a la contaminación, mejorando notablemente la calidad de vida. Las terrazas verdes son soluciones modernas ante el compromiso de la arquitectura sustentable de contribuir al cuidado del ambiente, ya que fueron creadas como una solución efectiva ante los problemas edilicios de extrema magnitud, tales como la climatización y el ahorro energético. Como única desventaja, vale mencionar que en algunos casos se los considera intensivos porque necesitan mucho mantenimiento. Por ello, algunos sistemas se encuentran diseñados para ser “autosustentables” y requieren de un mínimo de mantenimiento, considerándolos “extensivos”. Otros de los elementos utilizados para mejorar el manejo de la energía es el poliestireno expandido (EPS), ya que al ser el producto de mayor poder aislante térmico conocido, se aplica ampliamente en la construcción de edificios con la finalidad de ahorrar energía. Un volumen aislado adecuadamente con espuma de poliestireno puede reducir la energía utilizada para climatizarlo hasta en un 40%. Con ello se logran reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Entre otras ventajas de este producto, podemos nombrar:

 

  • Confiere rigidez estructural.
  • Actúa como amortiguador de vibraciones.
  • Duración indefinida. Existen aplicaciones de más de 30 años que no presentan insuficiencia en el producto.
  • Se trata de un material ideal, adecuado a las distintas necesidades propuestas, ya que la rapidez y sencillez de su aplicación permite obtener reparaciones en forma inmediata y/o realizar reformas con facilidad.

 

Otros materiales a utilizar para alcanzar la aislación térmica necesaria radican en la aplicación de poliuretano, paneles sándwich, productos livianos reflectantes y el eco-aislamiento. Finalmente, la utilización de los mejores aislantes térmicos y la implementación de nuevas tecnologías, aunque parezca más costoso, teniendo en cuenta que una propiedad se calcula a cincuenta años de vida útil, vale contemplar estos sistemas para entender que una inversión correcta y oportuna logra, con los años, economía en su mantenimiento, dados los ahorros acumulados en materia de refrigeración y calefacción. Lo expresado se incrementa si tenemos en cuenta nuestra realidad de interrupción forzada de los suministros, más un crecimiento exponencial de la demanda.


Alejandraabril 28, 2021
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No existe obligación del Comitente ni del Director de Obra (DO) con relación al personal de la construcción que trabaja en la obra, pues no hay vínculo jurídico entre ellos ya que la relación contractual del comitente es exclusivamente con la empresa constructora o con los contratistas y la del Director de Obra, exclusivamente, con el Comitente.

 

Los obreros de la construcción son contratados por la empresa constructora o por los contratistas o subcontratistas que ejecutan la obra, por lo tanto, son ellos quienes deben responder ante los reclamos de los primeros. Al comitente, lo mismo que al Director de obra, les resulta imposible evitar ser demandados por el personal de las empresas constructoras, contratistas y subcontratistas. Por eso, los pliegos de condiciones de los modelos de contratos de construcción incluyen cláusulas las cuales disponen la exclusiva responsabilidad de los contratistas en esta materia, entre ellas, se destacan:

 

  • El contratista cumplirá la normativa vigente que rige el trabajo de los distintos gremios actuantes en la construcción respecto a salarios mínimos, vacaciones, jubilaciones, descanso semanal, jornada legal, seguros, seguridad e higiene del trabajo, trabajo en lugares insalubres, horas extra, fondos de desempleo, etc.
  • El contratista abonará a los operarios de todos los gremios que intervengan en la ejecución de los trabajos, salarios iguales o superiores a los correspondientes por los Convenios Colectivos de Trabajo, homologados por autoridad competente, en vigencia para la zona correspondiente a la de la ejecución de los trabajos.
  • El contratista mantendrá al día el pago del personal empleado en la obra, abonará íntegramente los salarios estipulados y brindará cumplimiento estricto a las disposiciones que determinan la jornada legal.
  • El contratista será único responsable de brindar cumplimiento estricto a las leyes 17.258 y 20.744, junto con los Convenios Colectivos de Trabajo aplicables a su personal, observando las leyes y normas de previsión social.
  • El contratista hará cumplir a sus subcontratistas las disposiciones precedentes y será el único responsable por sus incumplimientos.
  • El contratista asume plena y total responsabilidad exclusiva y excluyente e indemnizará y mantendrá indemnes al comitente y al DO, por todos los daños, perjuicios, costas, gastos judiciales y contingencia de índole civil, laboral, administrativa o penal que el comitente o el DO deban afrontar en forma directa o indirecta, en su persona o bienes, por cualquier acto, hecho u omisión fundado en el error, culpa, negligencia o cualquier acción del contratista, sus subcontratistas o del personal de ambos relacionados con las obligaciones que le impone este contrato.

 

A pesar de los recaudos precedentes, las demandas laborales usualmente son dirigidas contra todos aquellos que tienen intervención en la obra: Contratista, comitente y DO, solo debido a que se pretende la existencia de solidaridad entre todos, solidaridad que, a criterio del CPAU y su Asesor Legal no existe, aunque ello no obsta para que procuren que algún juez la conceda y, particularmente, desde que ello no significa costo adicional alguno para el obrero de la construcción. Con el propósito de que el comitente pueda monitorear el cumplimiento de las disposiciones referentes a cuestiones laborales, previsionales y de seguros por parte de los contratistas, los pliegos de condiciones incluyen la siguiente disposición:

 

  • El contratista deberá acreditar ante el comitente el cumplimiento de las obligaciones laborales y de seguridad social en forma mensual, respecto de la totalidad de las personas por él afectadas al cumplimiento del contrato. A tales efectos deberá presentar al comitente, dentro de los diez días de iniciado cada mes, la siguiente documentación respecto de cada una de las personas afectadas por el contratista al cumplimiento del contrato:

 

  1. El Código Único de Identificación Laboral (CUIL).
  2. La constancia de pago de las remuneraciones correspondientes al mes anterior.
  3. Los comprobantes de pago al sistema de la seguridad social correspondientes al mes anterior.
  4. La constancia de cobertura por riesgos de trabajo del mes en curso y el comprobante de pago correspondiente al mes anterior.
  5. La constancia de cobertura del mes en curso y pago del seguro por accidentes personales correspondientes al mes anterior en caso de corresponder.

 

El DO debe aconsejar a su comitente, para que proceda por sí o por intermedio de expertos, a la revisión sistemática de la documentación mencionada, la cual debe ser proporcionada por cada contratista, revisión que le permitirá detectar a tiempo fallas e incumplimientos y que, según opinión del CPAU, no corresponde al arquitecto, por no ser materia de su competencia.

 

En resguardo del Comitente

 

Los pliegos de condiciones de la documentación de proyecto deben incluir disposiciones que permitan al comitente:

 

  • En caso de diferendos o litigios con el contratista, contar con garantías razonables ante la eventualidad de requerir resarcimientos por incumplimientos contractuales o para cubrir sus responsabilidades como propietario de la obra, inclusive, por motivo de fallas propias del contratista.
  • En caso de resolución del contrato por culpa del contratista, disponer de fondos para resarcirse de los daños y perjuicios ocasionados.

 

A medida que los pliegos de condiciones incluyen disposiciones más exigentes, los precios de las ofertas se incrementan, porque tales disposiciones implican riesgos, costos o gastos adicionales para el contratista. Sería el caso, por ejemplo, de exigir la constitución de garantías en efectivo, de disponer regímenes de penalidades excesivamente severos, o de establecer plazos de garantía excesivamente prolongados. El DO asesorará a su comitente y recomendará el nivel de requerimientos en función de la envergadura de la obra, la naturaleza de los trabajos contratados, el nivel de los antecedentes legales, técnicos y financieros de los contratistas y la posición o política del propio comitente ante esas cuestiones. En cualquier caso, se aconseja la adopción de niveles de exigencias compatibles que no se aparten de las habituales en la industria de la construcción. Recomendamos la adopción de las disposiciones de los pliegos de condiciones tipo en lo referente a:

 

  • Empleo y retribución de la mano de obra de acuerdo con la normativa laboral y previsional vigente.
  • Constitución de garantía de cumplimiento de contrato.
  • Constitución de fondo de reparos.
  • Lapsos de garantía.
  • Constitución de garantías para amparar anticipos para la compra de materiales.
  • Seguros contra accidentes del trabajo.
  • Ejecución de las pruebas y ensayos requeridos por los reglamentos técnicos.
  • Adopción de regímenes de cargos y multas.
  • Adopción de cláusulas equitativas y previsoras para la eventualidad de una resolución del contrato.

Alejandraabril 20, 2021
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En el riego por aspersión, un sistema que intenta imitar a la lluvia, el agua alcanza a las plantas por medio de tuberías y pulverizadores, llamados aspersores, los cuales, gracias a una presión determinada, eleva el agua para que luego caiga pulverizada, o en forma de gotas, sobre la superficie a regar. A los fines de lograr un buen riego por aspersión necesitamos:

 

  • Una red de tuberías adecuadas a la presión del agua.
  • Presión en el agua.
  • Aspersores capaces de esparcir el agua a la presión de la red de distribución.
  • Depósito de agua conectado con la red de tuberías.

 

Desarrollaremos, a continuación, cada uno de los citados aspectos en detalle:

 

Presión en el agua: Es necesaria por dos motivos; la red de distribución se multiplica en proporción a la superficie que debemos regar, y teniendo en cuenta que el agua debe llegar al mismo tiempo e idéntica misma presión, a las bocas donde se encuentran instalados los mecanismos de difusión (aspersores) con el fin de conseguir un riego uniforme. La segunda razón es que la presión del agua debe ser capaz de activar todos los aspersores al mismo tiempo, sean fijos o móviles, de riego más pulverizado o menos. En el caso que la presión de la red no resulte suficiente, se deberá instalar un motor capaz de brindar la presión demandad desde el depósito hasta los aspersores.

 

Red de tuberías: En general, la red de tuberías que conducen el agua por la superficie a regar se compone de ramales de alimentación los cuales canalizan el agua principal para suministrar a los ramales secundarios conectados directamente con los aspersores. Todo ello supone un estudio técnico adecuado, ya que de él dependerá el éxito de la instalación.

 

Depósito del agua: Desempeña dos funciones: La de almacenamiento del agua suficiente para uno o varios riegos y la de conformar un punto de enlace entre el agua sin presión y el motor de impulsión de dicho líquido a la presión necesaria para el riego calculado.

 

Aspersores: Los más utilizados son los giratorios los cuales rotan alrededor de su eje y permiten regar una superficie circular, impulsados por la presión del agua. En el mercado, se comercializan con variadas funciones y alcances. Forman parte muy importante del equipo de riego por aspersión, y por lo tanto, el modelo, tipo de lluvia producida (más o menos pulverizada), debe formar parte de un estudio técnico pormenorizado.

 

Ventajas del riego por aspersión

 

Entre las ventajas del sistema de riego por aspersión, listamos:

 

Ahorro en mano de obra: Una vez puesto en marcha no demanda una especial atención. Existen en el mercado eficaces programadores activados por electro-válvulas conectadas a un reloj los cuales, por sectores y tiempos, activarán el sistema según las necesidades previamente programadas.

 

Adaptación al terreno: Se puede aplicar tanto en terrenos lisos como ondulados, no demandando allanamiento ni preparación de las tierras. La eficiencia del riego por aspersión es de un 80% frente al 50% de los riegos por inundación tradicionales. En consecuencia, el ahorro de agua conforma un factor muy importante a la hora de valorar este sistema.

 

Proceso de Evapotranspiración

 

En la antigüedad se concluyeron ciertas apreciaciones sobre el proceso de evapotranspiración. Aristóteles, en el siglo IV aC, dijo que el viento influye más en la evaporación que el Sol, y relacionó los principales mecanismos de la evaporación. Salomón, intuyó que todas las aguas van al mar y, sin embargo, no lo llenan, dando origen a la comprensión del ciclo del agua. Edmund Halley, en el siglo XVII se dedicó a observar que la evaporación del Mediterráneo era muy similar al aporte de los ríos a éste. Es a finales del siglo XVIII, cuando Dalton (1806) inició los estudios modernos, con su teoría de que la evaporación era consecuencia directa de la combinación de la influencia del viento, el contenido de humedad atmosférica y las características de la superficie del suelo. La evaporación se define como “el proceso físico por el cual un sólido o líquido se transforma a la fase gaseosa”. La evaporación del agua a la atmósfera ocurre a partir de los efectos verificados sobre las superficies de agua libre, como océanos, lagos y ríos, de zonas pantanosas, del suelo, y de la vegetación húmeda. La mayor parte del agua evaporada por las plantas constituye un líquido el cual ha pasado a través de la especie vegetal, absorbida por las raíces, circulando por sus tejidos vasculares y emigrando por las hojas, a través de las estomas, aunque a veces, también ocurre a través de la cutícula. La evaporación del agua a través de las plantas es la denominada transpiración. Dicha transpiración se encuentra controlada por muchas variables al depender directamente de algunos aspectos dinámicos de la actividad de la planta:

 

  • Durante la noche la transpiración es del orden del 5 al 10% de la tasa de transpiración diurna.
  • Las distintas especies vegetales pueden transpirar cantidades muy diferentes de agua en función de la naturaleza de las aberturas de evaporación que presentan sus hojas, las denominadas estomas, fundamentalmente por su tamaño, densidad y localización o exposición.
  • La estación del año determina si las plantas tienen hojas y por cuánto tiempo.
  • La hora del día, capaces de alterar el balance de la radiación y los ritmos de fotosíntesis y crecimiento de la planta, más la actividad de las estomas.
  • El estado de crecimiento de la planta, dado que las especies verdes consumen mucha más agua en estado de crecimiento activo o en aquellos periodos de construcción de biomasa, o cuando el sistema radicular ha alcanzado el máximo de su expansión y eficiencia.
  • Para ciertas especies vegetales, el máximo de evapotranspiración tiene lugar cuando ha conseguido cubrir la totalidad de la superficie del suelo.
  • Los factores meteorológicos también influyen en la apertura de las estomas, dándose la circunstancia de que con fuertes vientos, especialmente si los mismos son cálidos, las estomas se cierran, como mecanismo para no perder grandes cantidades de agua. Por el contrario, en casos de gran humedad ambiental, las plantas pueden seguir eliminando agua, incluso en forma líquida, para permitir el movimiento y circulación de la savia.
  • Las propiedades del suelo, por supuesto, también condicionan la cantidad de agua disponible para la planta, conformando un factor limitante a tener en consideración, de manera que, en función de la litología, las plantas van a ser capaces de extraer más o menos cantidad del agua retenida por el suelo.

 

La evaporación directa a partir el suelo (Es) y la transpiración (T) se verifican de manera simultánea en la naturaleza, y no es fácil distinguir cuánto vapor de agua es producido por cada uno de los dos procesos. Atento a ello, se emplea usualmente el término Evapotranspiración (ET), englobando el proceso de transferencia de agua a la atmósfera, tanto por acción de las plantas como por evaporación directa a partir del suelo. La cantidad de agua intercambiada en el proceso de respiración de los animales es minúscula y no se considera especialmente.


Alejandraabril 5, 2021
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El nuevo Código de Edificación de la Ciudad de Buenos Aires, sancionado en el mes de diciembre de 2018, tiene por objeto establecer los requisitos y procedimientos básicos para las etapas que componen una obra en cualquiera de sus variantes, tanto para la presentación y elaboración de su proyecto, la ejecución y fiscalización de la misma, y obligaciones y controles relativos a su conservación.

 

El nuevo Código de Edificación de la Ciudad de Buenos Aires (CECBA), el cual entró en vigencia en el mes de diciembre de 2018 en la ciudad de Buenos Aires, define los estándares constructivos, de habitabilidad, seguridad, funcionalidad, accesibilidad y sustentabilidad, así como también, establece condiciones generales para la prevención y extinción en caso de incendio. Su ámbito de aplicación territorial se acota al ejido de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

 

Objetivos Básicos de la Edificación

Tanto en el proyecto de una obra, en cualquiera de las categorías establecidas en el Código, como en las etapas de ejecución y finalización de la misma, el proceso de la edificación, cumplirá con las siguientes exigencias:

 

  1. Habitabilidad: Son las condiciones establecidas conforme el uso permitido, manteniendo los requisitos básicos de espacio, iluminación y ventilación, en los ambientes que la componen.
  2. Seguridad: Toda construcción es segura cuando se toman en cuenta las siguientes condiciones:

 

  • Seguridad Estructural, de tal forma que no se produzcan en el edificio o en partes del mismo, daños con origen o afectación a la cimentación, los soportes, las vigas, los muros de carga u otros elementos estructurales, y/o que comprometan directamente su resistencia mecánica y/o su estabilidad.
  • Seguridad en la Utilización (SU) de técnicas constructivas del inmueble a edificar, de tal forma que su construcción y destino no supongan riesgos de accidente para las personas y/o bienes, o en su caso, los atenúen.
  • Seguridad en la Ejecución de las Obras: Son las exigencias básicas de seguridad, higiene y protección para los agentes intervinientes en el desarrollo de la ejecución.

 

  1. Funcionalidad: Son las disposiciones, dimensiones y la dotación de instalaciones encargados de facilitar la adecuada realización de las funciones y actividades para los cuales fueron proyectados.
  2. Accesibilidad: Permite que todas las personas puedan formalizar un adecuado uso de un objeto, visitar un lugar o acceder a un servicio, independientemente de sus capacidades, cognitivas o físicas. La accesibilidad universal es condición necesaria e imprescindible para la participación de todas las personas más allá de sus posibles limitaciones.
  3. Prevención y seguridad contra incendios: Toda construcción deberá asegurar los correspondientes medios de salida exigidos, para que los ocupantes puedan desalojar el edificio sin correr riesgo de ninguna índole, sumando las instalaciones de equipos y elementos de extinción capaces por su acción de evitar, de manera eficaz, la propagación del incendio.
  4. Sustentabilidad: En el diseño de la obra y durante todo el proceso constructivo, su finalización y su resultado, se debe evitar y prevenir el deterioro del medio ambiente, en su entorno inmediato. Todo ello tiene como objetivo un mayor rendimiento de los recursos y un menor impacto sobre el ambiente.

Alejandramarzo 25, 2021
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Gas de hulla

Los procesos de gasificación de hulla más importantes están destinados, especialmente, a la producción del gas denominado “de tipo gasoducto”, cuyas propiedades son más o menos equivalentes a las del gas natural. El gas procedente de la hulla, además de cumplir las especificaciones de bombeo y calentado, responderá ante estrictos límites en cuanto al contenido de monóxido de carbono, azufre, gases inertes y agua. Para cumplir esas normas, la mayoría de los procesos de gasificación de hulla culminan con operaciones de limpieza y metanación del gas. En la actualidad, se aplican diversos métodos de hidrogasificación, donde el hidrógeno reacciona directamente con el carbón para formar metano. Dichos procesos evitan el paso intermedio consistente en producir gas de síntesis, hidrógeno y monóxido de carbono, antes de producir metano. Otros métodos son el de aceptores de dióxido de carbono, el cual emplea dolomita, un material calizo, y el proceso de sal fundida. Otros gases fabricados en el pasado a partir de carbón y coque, como el gas del alumbrado o el gas de horno de coque, apenas tienen importancia actualmente.

Gas natural

 

Los yacimientos de petróleo casi siempre llevan asociados una cierta cantidad de gas natural, que egresa a la superficie junto con él cuando se perfora un pozo. Sin embargo, ciertos pozos proporcionan solamente gas natural. Éste contiene elementos orgánicos importantes como materias primas para la industria petrolera y química. Antes de emplear el gas natural como combustible se extraen los hidrocarburos más pesados, como el butano y el propano. El gas que queda, el llamado gas seco, se distribuye a usuarios domésticos e industriales como combustible. Este gas, libre de butano y propano, también se encuentra en la naturaleza. Está compuesto por los hidrocarburos más livianos, metano y etano, y también, se emplea para fabricar plásticos, fármacos y tintes.

Gas envasado

 

Varios hidrocarburos como el propano, el butano y el pentano, o mezclas de esos gases, se licuan para emplearlos como combustible. Gracias a los llamados gases embotellados, almacenados en bombonas o tanques metálicos, pueden utilizarse cocinas o estufas en localidades carentes de suministro centralizado de gas. Estos gases embotellados se producen a partir del gas natural y el petróleo. El Metano, llamado gas de los pantanos, compuesto de carbono e hidrógeno, de fórmula CH4, es un hidrocarburo, el primer miembro de la serie de los alcanos. Es más liviano que el aire, incoloro, inodoro e inflamable. Se encuentra en el gas natural, como en el gas grisú de las minas de carbón, en los procesos de las refinerías de petróleo, y como producto de la descomposición de la materia en los pantanos. Es uno de los principales componentes de la atmósfera de los planetas Saturno, Urano y Neptuno. El metano puede obtenerse mediante la hidrogenación de carbono o dióxido de carbono, por la acción del agua con carburo de aluminio o también, al calentar etanoato de sodio con álcali. El metano es apreciado como combustible y para producir cloruro de hidrógeno, amoníaco, ético y formaldehído. El metano presenta un punto de fusión de -182,5 ºC y un punto de ebullición de -161,5 ºC. El Nitrógeno, de símbolo N, es un elemento gaseoso que compone la mayor parte de la atmósfera terrestre. Su número atómico es 7 y pertenece al grupo 15 (o VA) de la tabla periódica. El nitrógeno fue aislado por el físico británico Daniel Rutherford en 1772 y reconocido en 1776 como gas elemental por el químico francés Antoine Laurent Lavoisier.

 


Alejandramarzo 19, 2021
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Mediante las denominadas “conversaciones preliminares” se inicia el proceso de acercamiento entre el cliente y el profesional, necesario para establecer las bases de la relación, intercambiar información y considerar la viabilidad del proyecto. Destacamos en esta Casoteca algunas tareas preliminares las cuales, junto a las mencionadas conversaciones, conforman el desarrollo de la etapa de “Proyecto” para una obra.

 

Cuando no media conocimiento previo, el cliente evalúa la personalidad del profesional y si puede depositar su confianza en él. Con iguales propósitos se le aconseja al profesional proceder a la evaluación de su posible cliente, ya sea un particular, una pequeña empresa, una corporación o un ente de la administración pública. Durante las conversaciones preliminares, el cliente proporciona información sobre sus necesidades básicas y sobre el terreno o lugar de ejecución de los trabajos, pero no siempre informan sus limitaciones presupuestarias, en cuyo caso, el profesional debe abordar el tema para poder evaluar preliminarmente la viabilidad del proyecto, principal interrogante a develar. Muchos clientes son reacios a expresar claramente el monto que disponen para encarar su proyecto. Si el profesional no consigue superar esta valla difícilmente podrá encuadrar correctamente su propuesta inicial y perderá tiempo hasta que, finalmente, conozca un dato que debería haber sido uno de sus puntos de partida. Se aconseja al profesional que durante esta etapa informe al cliente:

 

  • Los honorarios a percibir por el cumplimiento del encargo, actitud conveniente en esta instancia para evitar malgastar tiempo y esfuerzos en gestiones y tareas para un cliente cuya idea del honorario a pagar puede distar mucho del justipreciado y no permanecer en desventaja en futuras negociaciones, a las cuales puede arribar con parte del trabajo realizado.
  • Que no se encuentran incluidos dentro de los honorarios tres servicios profesionales necesarios para la ejecución del proyecto: La planialtimetría del terreno, el ensayo y el estudio de suelos y el relevamiento físico y del estado de las medianeras, si las hay, incluyendo actuación notarial y toma de fotografías.

 

También, se recomienda destacar ante el cliente que el honorario planteado mantiene estrecha relación con el servido profesional y simultáneamente proporcionarle el detalle de las tareas y obligaciones a cumplir. El propósito es concientizar al cliente acerca de la estrecha relación que debe prevalecer entre prestación y retribución, poniendo de relieve el sin sentido de las propuestas que no detallan claramente ambos términos.

 

El Programa de Necesidades

 

Para emitir una opinión preliminar sobre la viabilidad del proyecto, el profesional necesita un mínimo de información referente a la ubicación y medidas del terreno, un programa básico de necesidades y el monto asignado. Comprobada la viabilidad en forma preliminar y tentativa, requiere contar con información adicional, la cual generalmente guarda relación con el grado de elaboración del programa de requerimiento y la envergadura y complejidad del proyecto. Un modo práctico es tomar anotaciones durante las distintas conversaciones.

La información que suministra el comitente se complementa con la que debe obtener el profesional, especialmente la vinculada con el terreno o lugar de ejecución de los trabajos, el entorno y los códigos de planeamiento y edificación. Una visita al terreno permite apreciar su topografía, forestación, condiciones de linderos y vecindad, los medios locales disponibles para la construcción, etc. Toda esta información conviene registrarla mediante croquis, notas, minutas y fotografías, etc. Cuando el proyecto es de refacción y/o ampliación, a la información mencionada en el párrafo precedente debe sumarse el estado de la construcción, de su estructura e instalaciones, la existencia o no de los planos respectivos, restricciones para el acceso a la construcción y similares. Esta etapa de recopilación de información se debe complementar con el estudio de las normas oficiales y la obtención de datos ante las empresas prestatarias de servicios con jurisdicción sobre el terreno o superintendencia sobre las actividades que tendrán lugar en el edificio proyectado. En muchos casos resulta útil la consulta a vecinos respecto de modalidades, circunstancias o problemas propios del lugar, por ejemplo, posibles fuentes de ruido o escurrimiento del agua en lluvias torrenciales.

 

Consolidación del Programa de Necesidades

 

La información proporcionada por el cliente, la obtenida por el profesional y la resultante de los estudios necesarios, será procesada para facilitar su apreciación y definir prioridades y jerarquizar valores, procedimiento útil también para detectar y superar omisiones o demasías del programa de necesidades. En ocasiones, las evaluaciones preliminares concluyen en la necesidad de modificar el programa de necesidades, el presupuesto asignado o algún otro requerimiento para ubicar al proyecto en un nivel que podría denominarse de prefactibilidad. Esta es una tarea que el profesional debe encarar conjuntamente con su comitente a quien debe brindar asesoramiento para la toma de decisiones, como por ejemplo, el ajuste de la envergadura de la obra, la búsqueda de terrenos alternativos, la construcción de la obra en etapas o el aumento del presupuesto asignado. En todos los casos, y previo al comienzo de las etapas de diseño, se recomienda que el comitente revise el programa de necesidades finalmente consolidado y le otorgue su conformidad, preferentemente por escrito. El profesional estará entonces en condiciones de iniciar las tareas de croquis preliminares, las cuales le permitirán una primera comprobación de la factibilidad del proyecto, pues incorpora dos nuevos factores: La idea básica propuesta por el arquitecto y la posterior aceptación de la misma por parte del comitente.

 

Estudios y tareas en relación con el proyecto

 

Previo a la ejecución de un proyecto suelen ser necesarios estudios y tareas para completar la información que el profesional, o su comitente, pueden necesitar para iniciar o proseguir con el proyecto, los cuales usualmente no están comprendidos en los servicios de proyecto y dirección por ser independientes de ellos y cuyos honorarios deben sumarse a los del encargo original. Algunos pueden ser realizados por el arquitecto, previa autorización y acuerdo de los honorarios con el comitente; otros requieren la participación de otros profesionales, entre ellos:

 

  • Amojonamiento del terreno, tarea que requiere la participación de un Agrimensor.
  • Estudios de suelos, tarea que requiere la participación de un Ingeniero especializado.
  • Estudios de impacto ambiental los cuales pueden ser realizados por arquitectos u otros profesionales.

 

Algunos de estos estudios pueden ser necesarios desde un primer momento, pues de su resultado dependerá la decisión de proseguir o cancelar el proyecto, otros pueden realizarse más adelante. Se recomienda informar esas cuestiones al comitente desde un primer momento sin diferirlas para una posterior ocasión, lo que luego podría originar desacuerdos o conflictos. Los estudios y tareas para evaluar la factibilidad del proyecto tienen por objeto obtener o producir y evaluar información necesaria para el proyecto y facilitar al arquitecto y a su cliente la toma de decisiones para proceder con el mismo. Estos estudios y tareas pueden consistir, entre otros:

 

  • Estudios y tareas para la redacción de un programa de necesidades.
  • Estudios de antecedentes históricos y/o constructivos.
  • Estudios de mercado, inmobiliarios, técnico-legales, económico-financieros.
  • Estudios de impacto ambiental, estudios de pasivo ambiental.
  • Estudios del costo de uso y operación del edificio terminado.

Alejandramarzo 9, 2021
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Los sistemas de ventilación mecánica son aquellos donde el movimiento del aire, introducido y expulsado en un edificio, se genera por la acción de un ventilador. Ese ventilador se alimenta, de forma general, con energía eléctrica.

 

La  ventilación mecánica es la opción principal para el sector de las viviendas y garantizan la calidad del aire interior en los edificios. Ésta es la mejor solución a la hora de garantizar la renovación del aire necesaria en cada momento, así como el máximo confort y ahorro energético. La eficiencia de la ventilación dependerá del diseño de los espacios interiores. Además de ello, también dependerá de la salubridad y calidad del aire interior. Los edificios que no cumplen con dichos parámetros resultan, a menudo, más susceptibles a convertirse en edificios enfermos.

 

Beneficios respecto a la ventilación natural

 

En la ventilación mecánica se puede mejorar la admisión y calidad del aire (filtrándolo) y añadiendo controles. También, es factible reducir el ruido exterior. Además se dispone de soluciones híbridas: Entrada natural y extracción mecánica, o viceversa. A nivel general, y prescindiendo de aspectos normativos, podemos encontrar tres tipos de sistemas de ventilación mecánica, analizados a continuación:

 

  1. Sistema de ventilación mecánica en admisión: La entrada de aire (admisión) se produce mecánicamente, mediante el uso de un ventilador y la distribución del aire se realiza generalmente por conductos. La evacuación del aire se lleva a cabo por ventilación natural a través de las infiltraciones o rejillas.

 

  1. Sistemas de ventilación mecánica en extracción: La extracción del aire se realiza mediante un ventilador el cual, a través de una red de conductos, extrae el aire de las zonas húmedas (baños y cocina) y lo expulsa al exterior. El aire de admisión ingresa de forma natural al edificio por las zonas secas (habitaciones y salón) mediante rejillas. Como variantes a este sistema, que mejoran el comportamiento del mismo, podemos ofrecer:

 

  • Rejillas de admisión regulables, activas o pasivas: La admisión del aire a través de las rejillas se regula de forma automática en base a parámetros como niveles de contaminantes en el aire, en función del viento incidente en la fachada del edificio, presencia, etc.
  • Extracción con caudal variable de ventilación: En función de diferentes parámetros relacionados con la calidad de aire interior (humedad, VOC, presencia, etc.), el sistema de ventilación puede regular el caudal de aire bien a través de las rejillas de extracción o directamente a través del ventilador. Este sistema aporta confort y un elevado ahorro energético, al garantizar un caudal de renovación suficiente y adecuado en todo momento.

 

  1. Sistemas de ventilación mecánica en admisión y extracción (o sistemas doble flujo): En dichos sistemas, tanto la impulsión como la extracción disponen cada uno de un ventilador responsable de garantizar el caudal de aire necesario. En función del tipo de proyecto, podríamos modificar la configuración de la admisión y de la extracción centralizando o descentralizando según convenga en cada caso.

 

Una de las principales ventajas de los mencionados sistemas radica en la posibilidad de instalar un recuperador de energía.  El recuperador aprovecha parte de la energía contenida en el aire de extracción, cediéndosela al aire de admisión. Este sistema funcionaría tanto en invierno, precalentando el aire de entrada, como en verano, refrescando el aire exterior si se dispone de un sistema de climatización. En sistemas de doble flujo, igual que lo indicado anteriormente en extracción, podemos plantear un sistema de caudal variable cuando el caudal fijo suponga un gasto excesivo. Estos sistemas, modifican el caudal en función de diferentes parámetros, como pueden ser, la humedad relativa, VOC, etc.


Alejandrafebrero 25, 2021
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Existe una relación entre la temperatura y la humedad relativa del ambiente (tanto interior como exterior), ya que de estas variables depende el valor de la presión del vapor generado.

Por lo tanto, podemos decir que el aire, conformado por una mezcla de distintos gases a una temperatura expresada en grados centígrados, contiene una cierta cantidad de vapor de agua, expresada en gramos de agua por volumen unitario de aire (m3), y se encuentra a una determinada presión (expresada en Kilo Pascales: KPa). Podemos decir también que la presión de vapor de agua es aquella presión parcial que ejerce el vapor de agua contenido en el aire el cual posee cierta humedad

Por ejemplo, en el interior de la vivienda se observa que el aire se encuentra a 18°C, y con un a humedad relativa HR=75%, en condiciones normales. En esa situación el vapor de agua contenido en el aire interior, se encuentra a una presión de 1.55 KPa (1 KiloPascal). Por el otro lado, el aire exterior que lo hemos supuesto a 0°C y con una HR=90%, tiene su vapor de agua a una presión de 0.55 KPa. Esto significa que la diferencia de presión de vapor es de 1 KPa, donde 1 KPa = 1000N/m2 = 100kg/m2, gradiente de presión por cierto considerable, que nos permite conocer la magnitud de las fuerzas que impulsan el fenómeno.

Todos estos parámetros, que definen los distintos estados posibles del aire con vapor de agua, se expresan en un Diagrama Psicométrico. La psicometría es una ciencia que estudia las características higrométricas del aire. Uno de los diagramas psicométricos más utilizados es el Diagrama de Givoni, el cual tiene en cuenta la temperatura, características del aire y la humedad, y luego en base a estos valores o parámetros es posible determinar la zona de confort y sensación térmica. “Por supuesto, no es un diagrama que brinde resultados exactos, puesto que cada individuo tiene su propio estado de confort, pero sí es una buena aproximación en términos generales”, nos aporta la Escuela de Organización Industrial.

Podemos decir que la cantidad de vapor de agua contenida en el aire, está estrechamente relacionada con la temperatura y en consecuencia con la humedad absoluta. De esta manera, concluimos que, a menor humedad absoluta, se obtiene una menor cantidad de vapor de agua en el aire, y de manera inversa, a mayor humedad absoluta, se tiene mayor cantidad de vapor de agua en el aire.

Otro punto que podríamos considerar es que la cantidad de agua es proporcional a la presión a la que se encuentra. Es decir, que cuanto mayor sea la humedad absoluta, mayor es la cantidad de agua que poseerá el aire y en consecuencia mayor será la presión de vapor de agua que se encuentra en el mismo. Ante bajas temperaturas, cercanas a cero grados, el aire no puede sumar una gran cantidad de vapor, pues su humedad absoluta es baja también y con consecuencia se tendrá menos vapor de agua en el aire. Es decir, en términos absolutos, el aire frío es más seco que al aire cálido. Por eso la mejor manera de evitar condensaciones es ventilar permitiendo reemplazar aire caliente con alto contenido de humedad por aire frío que siempre tendrá menos cantidad de agua.

Por otro lado, es posible verificar cómo el aumento de la temperatura permite elevar la presión de vapor incrementando la potencia del fenómeno de difusión. Entendiéndose por difusión el movimiento de vapor a través de un medio poroso, en este caso las capas del techo.

Las mejoras de las carpinterías conducen al aumento de la cantidad de vapor de agua en los interiores de la vivienda, favoreciendo así la diferencia de presiones de vapor que son el motor de la difusión.


Alejandrafebrero 22, 2021
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La rosca es la parte de una pieza cuya superficie tiene la forma de un filete o reborde saliente arrollado en forma de hélice. Es evidente que las uniones roscadas constituyen uno de los métodos de unión más generalizados, especialmente, en aquellos casos donde la unión deba ser desmontable. Es fácil comprobar que la unión roscada se emplea especialmente para unir tubos y, particularmente, para conectar aparatos a las redes de las instalaciones.

El fundamento geométrico de la rosca constituye un concepto especial, de sencilla comprensión. Se toma una hoja de papel fino y transparente (papel cebolla) y con un rotulador o estilógrafo se traza una recta inclinada que vaya de punta a punta. Luego, enrollamos esa hoja formando un cilindro de poco diámetro. Si miramos dicho cilindro a trasluz, observamos que la línea inclinada da vueltas alrededor del cilindro formando una hélice. Geométricamente, la rosca no es más que una hélice. Si apretáramos el citado cilindro de papel, es decir, disminuyéramos su diámetro, conseguiríamos aumentar el número de vueltas de la hélice, lo cual equivale a disminuir el paso de la misma y, por lo tanto, el de la rosca que representa. En este principio está fundamentada la generación de la rosca.

En las superficies roscadas, las diferentes vueltas paralelas se llaman filetes o hilos de rosca, y la distancia entre dos hilos se denomina paso de rosca. En cuanto a las partes principales del filete, encontramos la cresta, los flancos y el fondo. En mecánica, las unidades de medida usadas tradicionalmente por los países más desarrollados son el metro y la pulgada. Para ello, no debe extrañarnos que incluso actualmente, las roscas se expresen y midan en unidades métricas (el milímetro) y en pulgadas, aunque esta última, tienda a desaparecer como unidad de medida en el ámbito internacional. En las roscas expresadas en unidades métricas, el paso es una medida redonda del sistema métrico, generalmente, el milímetro. Así, por ejemplo, se dice paso de 1 mm, paso de 1,5 mm, paso de 2 mm, etc. En las roscas cuyas medidas están expresadas en pulgadas o sistema inglés, tales como las roscas llamadas Whitworth, el paso se expresa en hilos por pulgadas. De esta forma, se dice rosca de 10 hilos por pulgada, de 12 hilos por pulgada, etc. Recordamos que una pulgada equivale a 25,4 mm.

 

Roscas a derecha

Por lo general, las roscas se construyen a derechas. Las roscas a izquierdas se crean sólo en casos especiales; pero es bueno saberlo para que no lleguemos a deteriorar una rosca intentando aflojar una tuerca, cuando en realidad, lo que estamos haciendo es apretarla. Está claro que, de variarse el ángulo, la hélice variaría también, es decir, tendrá mayor o menor paso. Cuanto mayor sea el paso más rápidamente avanzará la tuerca cuando se enrosca, por el contrario, cuando menor sea el paso, más vueltas demandará el enroscado. Vale tener presente que en las roscas cada vuelta es un hilo, es decir, que, con cada vuelta aportada a la tuerca, ésta avanza una longitud igual al paso de la rosca. De ahí, que si el ángulo es muy pequeño, el paso de rosca será también reducido, y como consecuencia, el avance será mínimo. Para conseguir un paso mayor, lógicamente, debemos aumentar el ángulo, con lo cual, se incrementa también el paso. Pero el paso, con un único hilo, no puede aumentarse tanto como se quiera. Existen ciertas limitaciones de tipo práctico que impiden la construcción de un paso de rosca exageradamente grande, lo cual brinda la imposibilidad de conseguir un perfil correcto.

Cuando se desea un paso muy largo, se recurre al sistema de construir varias roscas paralelas de la siguiente manera: En la hoja de papel a la cual nos hemos venido refiriendo, trazamos varias rectas paralelas en vez de marcar una sola. Puede comprenderse que las roscas de varias entradas encuentran aplicación en aquellos casos donde se desean obtener roscas con un fileteado de dimensiones relativamente pequeñas con respecto a la longitud del paso, por cuyo motivo, tales roscas son denominadas roscas de paso rápido, ya que a cada vuelta de la hélice corresponde un avance relativamente importante. Estas roscas reciben el nombre de roscas de filetes múltiples o de varias entradas, pudiendo ser de una entrada, de dos entradas, de tres entradas, de cuatro entradas, etc.

Las “roscas normalizadas” son aquellas producidas según normas o reglas aceptadas nacional o internacionalmente. Cada país suele tener sus normas, por ejemplo, en España existen las normas UNE, en Alemania las DIN, en Argentina las IRAM, etc. Además de las normas que puede exhibir cada país existen las Normas Internacionales ISO (International Standarization Organization, que en español quiere decir Organización Internacional de Normalización). En lo relativo a las normas de las roscas, merecen especial atención las normas inglesas Whitvvorth, en primer lugar, porque son de las primeras que se normalizaron, y en segundo, porque están fundamentadas en una unidad de medida propia como es la pulgada. El empleo de roscas normalizadas presenta importantes ventajas, entre ellas, la de facilitar la intercambiabilidad de los elementos roscados y la fabricación de los mismos. Es decir, es posible fabricar la tuerca y el tornillo sin problemas para que después ajusten perfectamente una con el otro. Las normas determinan la forma y dimensiones del perfil de los filetes, así como el paso, el diámetro exterior, el diámetro interior, o del núcleo, etc. Las roscas se clasifican por la forma del perfil. Las más corrientes son las roscas de perfil triangular, de las cuales las más interesantes por su uso constante, son las roscas Whitworth.

 

Roscas Whitworth

Son inglesas y están calculadas utilizando como unidad de medida la pulgada. Existen también otras roscas de perfil diferente, tales como las roscas de perfil cuadrado, redondo, en diente de sierra, trapecial, y las de los casquillos de las bombillas. Estas roscas llevan el nombre de su creador, J. Whitworth, que las ideó en el año 1841. También son conocidas con el nombre de roscas inglesas. Su principal particularidad es que están calculadas en unidades del sistema inglés, o sea, en pulgadas. La rosca Whitworth está engendrada por un triángulo isósceles cuyos dos lados iguales forman un ángulo de 55º. En este triángulo se redondean los vértices exteriores e interiores a un sexto de la altura del mismo.

Una desventaja de la rosca Whitworth es que su paso aumenta casi proporcionalmente con el diámetro, de modo que a grandes diámetros corresponden pasos excesivamente grandes. Por otra parte, ni las unidades (pulgadas) ni el ángulo de los flancos de la rosca (55º) son normales. Debido a todo ello, en 1898 fue adoptado en Zúrich otro sistema llamado métrico internacional, que ofrece todas las características en milímetros (de ahí el nombre métrico), y toma como triángulo generador uno equilátero, con lo cual, el ángulo ya no es de 55º sino de 60º, e incrementa el paso de la rosca más lentamente, en diámetros más grandes que en diámetros pequeños. La rosca métrica es la más generalizada por encontrarse normalizada internacionalmente mediante ISO (Organización Internacional de Normalización). El perfil básico es el teórico, correspondiente a las medidas básicas, es decir, el diámetro exterior, el diámetro medio y el diámetro interior.

El perfil obtenido en la fabricación difiere del básico en el radio, de acuerdo con los diámetros y, naturalmente, en las diferencias admisibles que permiten las tolerancias. Además de las medidas del perfil analizado, ISO tiene normalizadas también las medidas básicas de las roscas, dado que para cada diámetro se establecen varios pasos, según se trate de roscas gruesas o finas.

Los pasos mayores son los elegidos para roscas gruesas de uso general. Los pasos menores se disponen para las llamadas roscas finas, prescriptas cuando la profundidad de la rosca correspondiente al diámetro resulta excesiva.


Alejandrafebrero 4, 2021
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¿Qué tipos de sistemas de renovación de aire existen en el sector residencial? En este artículo te explicamos cómo clasificarlos y las claves de cada uno.

 

Ventilacion

Existen varios sistemas de ventilación básicos en el ámbito residencial, clasificados de la siguiente manera:

  • Ventilación natural (tiro natural): Entrada natural y extracción natural.
  • Ventilación mecánica:
    • Entrada mecánica y extracción natural.
    • Entrada natural y extracción mecánica.
    • Entrada mecánica y extracción mecánica.
    • Sistemas combinados (En la práctica, existe la posibilidad de buscar la mejor solución para un proyecto haciendo combinaciones de los distintos sistemas, los cuales pueden ser perfectamente válidos).

Ventajas y desventajas de la ventilación natural y mecánica

Ventilación natural (tiro natural): Entrada natural y extracción natural.

En los sistemas de ventilación natural sin ventiladores, la renovación del aire se produce exclusivamente por la acción del viento o por la existencia de un gradiente de temperaturas entre el punto de entrada y el de salida.

Ventilación mecánica: Entrada mecánica y extracción natural.

En este sistema de ventilación, la admisión del aire se realiza de forma mecánica por medio de un ventilador a través de conductos, mientras que la extracción se produce de forma natural por rejillas en las zonas húmedas.

Ventajas:

  • Se puede controlar mejor la admisión de aire.
  • Se puede filtrar el aire exterior.
  • Se puede evitar la entrada de ruido de la calle.
  • Se puede aplicar algún control bajo demanda.

Desventajas:

  • No se le pueden instalar elementos importantes de ahorro energético.
  • Se tienen que calcular y equilibrar bien los conductos de admisión de aire y bocas para evitar un nivel sonoro molesto.
  • Se hará obligatoriamente una limpieza periódica de los conductos de admisión.
  • Se producen molestias en invierno debido a las corrientes de aire generadas por las diferencias de temperatura.

Ventilación mecánica: Entrada natural y extracción mecánica.

 En este sistema, la admisión de aire se realiza a través de rejillas situadas en las fachadas de las paredes del comedor, las salas de estar y los dormitorios, y la extracción del aire se efectúa por medio de un extractor conectado con conductos a las zonas húmedas (baños, aseos y cocina), por donde se expulsa el aire viciado al exterior.

Ventajas:

  • Es un sistema bastante sencillo.
  • Gracias a la extracción forzada, los caudales necesarios están garantizados.
  • Requiere un mínimo mantenimiento.

Desventajas:

  • Se tienen que calcular y equilibrar bien conductos y bocas para evitar un nivel sonoro molesto.
  • Con viento contra la fachada genera malestar y un caudal excesivo que aumenta el consumo energético.
  • Se producen molestias en invierno debido a corrientes de aire por diferencias de temperatura.
  • Debido a las exigencias actuales en materia de ahorro energético y calidad de aire interior, este sistema ha evolucionado con nuevos sistemas de control, y se han instalado:
  • Rejillas de admisión pasivas autorregulables, que permiten obtener caudales constantes de ventilación, independientemente de la presión del viento en la fachada.
  • Rejillas de admisión activas higrorregulables. Limitan el exceso de ventilación por la presión del viento en la fachada y, equipadas con un sensor de humedad, ajustan el caudal de ventilación según la contaminación higrométrica.

Ventilación mecánica: Entrada mecánica y extracción mecánica.

En este sistema, tanto la admisión como la extracción de aire son mecánicas, por lo tanto, los caudales de ventilación quedan garantizados. Existen en el mercado varias versiones:

  • Admisión mecánica centralizada y extracción mecánica centralizada. En este sistema, la admisión de aire y la extracción se centralizan en un punto y se utiliza una red de conductos por toda la vivienda que recibe el nombre de “Sistema de Doble Flujo”.
  • Admisión mecánica descentralizada y extracción mecánica descentralizada. Este sistema se denomina habitualmente “Single-Room”, pues se instala en la pared exterior de cada local una unidad de ventilación compuesta por un ventilador de admisión y otro de extracción.

Tanto el sistema de Doble Flujo como el Single-Room permiten la instalación de un equipo recuperador de calor compuesto por un intercambiador de calor, filtros de aire, un ventilador para impulsión y otro para extracción. El aire del exterior es atemperado por el intercambio con el aire extraído del interior sin mezclarse, lo cual reduce la carga por ventilación de calefacción en invierno y de climatización en verano. De esta forma, se recupera del 40% al 75% de la energía del aire expulsado e, incluso, el 90% con recuperadores de alto rendimiento.

 



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