Cristianabril 5, 2021
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El nuevo Código de Edificación de la Ciudad de Buenos Aires, sancionado en el mes de diciembre de 2018, tiene por objeto establecer los requisitos y procedimientos básicos para las etapas que componen una obra en cualquiera de sus variantes, tanto para la presentación y elaboración de su proyecto, la ejecución y fiscalización de la misma, y obligaciones y controles relativos a su conservación.

 

El nuevo Código de Edificación de la Ciudad de Buenos Aires (CECBA), el cual entró en vigencia en el mes de diciembre de 2018 en la ciudad de Buenos Aires, define los estándares constructivos, de habitabilidad, seguridad, funcionalidad, accesibilidad y sustentabilidad, así como también, establece condiciones generales para la prevención y extinción en caso de incendio. Su ámbito de aplicación territorial se acota al ejido de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

 

Objetivos Básicos de la Edificación

Tanto en el proyecto de una obra, en cualquiera de las categorías establecidas en el Código, como en las etapas de ejecución y finalización de la misma, el proceso de la edificación, cumplirá con las siguientes exigencias:

 

  1. Habitabilidad: Son las condiciones establecidas conforme el uso permitido, manteniendo los requisitos básicos de espacio, iluminación y ventilación, en los ambientes que la componen.
  2. Seguridad: Toda construcción es segura cuando se toman en cuenta las siguientes condiciones:

 

  • Seguridad Estructural, de tal forma que no se produzcan en el edificio o en partes del mismo, daños con origen o afectación a la cimentación, los soportes, las vigas, los muros de carga u otros elementos estructurales, y/o que comprometan directamente su resistencia mecánica y/o su estabilidad.
  • Seguridad en la Utilización (SU) de técnicas constructivas del inmueble a edificar, de tal forma que su construcción y destino no supongan riesgos de accidente para las personas y/o bienes, o en su caso, los atenúen.
  • Seguridad en la Ejecución de las Obras: Son las exigencias básicas de seguridad, higiene y protección para los agentes intervinientes en el desarrollo de la ejecución.

 

  1. Funcionalidad: Son las disposiciones, dimensiones y la dotación de instalaciones encargados de facilitar la adecuada realización de las funciones y actividades para los cuales fueron proyectados.
  2. Accesibilidad: Permite que todas las personas puedan formalizar un adecuado uso de un objeto, visitar un lugar o acceder a un servicio, independientemente de sus capacidades, cognitivas o físicas. La accesibilidad universal es condición necesaria e imprescindible para la participación de todas las personas más allá de sus posibles limitaciones.
  3. Prevención y seguridad contra incendios: Toda construcción deberá asegurar los correspondientes medios de salida exigidos, para que los ocupantes puedan desalojar el edificio sin correr riesgo de ninguna índole, sumando las instalaciones de equipos y elementos de extinción capaces por su acción de evitar, de manera eficaz, la propagación del incendio.
  4. Sustentabilidad: En el diseño de la obra y durante todo el proceso constructivo, su finalización y su resultado, se debe evitar y prevenir el deterioro del medio ambiente, en su entorno inmediato. Todo ello tiene como objetivo un mayor rendimiento de los recursos y un menor impacto sobre el ambiente.

Cristianmarzo 25, 2021
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Gas de hulla

Los procesos de gasificación de hulla más importantes están destinados, especialmente, a la producción del gas denominado “de tipo gasoducto”, cuyas propiedades son más o menos equivalentes a las del gas natural. El gas procedente de la hulla, además de cumplir las especificaciones de bombeo y calentado, responderá ante estrictos límites en cuanto al contenido de monóxido de carbono, azufre, gases inertes y agua. Para cumplir esas normas, la mayoría de los procesos de gasificación de hulla culminan con operaciones de limpieza y metanación del gas. En la actualidad, se aplican diversos métodos de hidrogasificación, donde el hidrógeno reacciona directamente con el carbón para formar metano. Dichos procesos evitan el paso intermedio consistente en producir gas de síntesis, hidrógeno y monóxido de carbono, antes de producir metano. Otros métodos son el de aceptores de dióxido de carbono, el cual emplea dolomita, un material calizo, y el proceso de sal fundida. Otros gases fabricados en el pasado a partir de carbón y coque, como el gas del alumbrado o el gas de horno de coque, apenas tienen importancia actualmente.

Gas natural

 

Los yacimientos de petróleo casi siempre llevan asociados una cierta cantidad de gas natural, que egresa a la superficie junto con él cuando se perfora un pozo. Sin embargo, ciertos pozos proporcionan solamente gas natural. Éste contiene elementos orgánicos importantes como materias primas para la industria petrolera y química. Antes de emplear el gas natural como combustible se extraen los hidrocarburos más pesados, como el butano y el propano. El gas que queda, el llamado gas seco, se distribuye a usuarios domésticos e industriales como combustible. Este gas, libre de butano y propano, también se encuentra en la naturaleza. Está compuesto por los hidrocarburos más livianos, metano y etano, y también, se emplea para fabricar plásticos, fármacos y tintes.

Gas envasado

 

Varios hidrocarburos como el propano, el butano y el pentano, o mezclas de esos gases, se licuan para emplearlos como combustible. Gracias a los llamados gases embotellados, almacenados en bombonas o tanques metálicos, pueden utilizarse cocinas o estufas en localidades carentes de suministro centralizado de gas. Estos gases embotellados se producen a partir del gas natural y el petróleo. El Metano, llamado gas de los pantanos, compuesto de carbono e hidrógeno, de fórmula CH4, es un hidrocarburo, el primer miembro de la serie de los alcanos. Es más liviano que el aire, incoloro, inodoro e inflamable. Se encuentra en el gas natural, como en el gas grisú de las minas de carbón, en los procesos de las refinerías de petróleo, y como producto de la descomposición de la materia en los pantanos. Es uno de los principales componentes de la atmósfera de los planetas Saturno, Urano y Neptuno. El metano puede obtenerse mediante la hidrogenación de carbono o dióxido de carbono, por la acción del agua con carburo de aluminio o también, al calentar etanoato de sodio con álcali. El metano es apreciado como combustible y para producir cloruro de hidrógeno, amoníaco, ético y formaldehído. El metano presenta un punto de fusión de -182,5 ºC y un punto de ebullición de -161,5 ºC. El Nitrógeno, de símbolo N, es un elemento gaseoso que compone la mayor parte de la atmósfera terrestre. Su número atómico es 7 y pertenece al grupo 15 (o VA) de la tabla periódica. El nitrógeno fue aislado por el físico británico Daniel Rutherford en 1772 y reconocido en 1776 como gas elemental por el químico francés Antoine Laurent Lavoisier.

 


Cristianmarzo 19, 2021
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Mediante las denominadas “conversaciones preliminares” se inicia el proceso de acercamiento entre el cliente y el profesional, necesario para establecer las bases de la relación, intercambiar información y considerar la viabilidad del proyecto. Destacamos en esta Casoteca algunas tareas preliminares las cuales, junto a las mencionadas conversaciones, conforman el desarrollo de la etapa de “Proyecto” para una obra.

 

Cuando no media conocimiento previo, el cliente evalúa la personalidad del profesional y si puede depositar su confianza en él. Con iguales propósitos se le aconseja al profesional proceder a la evaluación de su posible cliente, ya sea un particular, una pequeña empresa, una corporación o un ente de la administración pública. Durante las conversaciones preliminares, el cliente proporciona información sobre sus necesidades básicas y sobre el terreno o lugar de ejecución de los trabajos, pero no siempre informan sus limitaciones presupuestarias, en cuyo caso, el profesional debe abordar el tema para poder evaluar preliminarmente la viabilidad del proyecto, principal interrogante a develar. Muchos clientes son reacios a expresar claramente el monto que disponen para encarar su proyecto. Si el profesional no consigue superar esta valla difícilmente podrá encuadrar correctamente su propuesta inicial y perderá tiempo hasta que, finalmente, conozca un dato que debería haber sido uno de sus puntos de partida. Se aconseja al profesional que durante esta etapa informe al cliente:

 

  • Los honorarios a percibir por el cumplimiento del encargo, actitud conveniente en esta instancia para evitar malgastar tiempo y esfuerzos en gestiones y tareas para un cliente cuya idea del honorario a pagar puede distar mucho del justipreciado y no permanecer en desventaja en futuras negociaciones, a las cuales puede arribar con parte del trabajo realizado.
  • Que no se encuentran incluidos dentro de los honorarios tres servicios profesionales necesarios para la ejecución del proyecto: La planialtimetría del terreno, el ensayo y el estudio de suelos y el relevamiento físico y del estado de las medianeras, si las hay, incluyendo actuación notarial y toma de fotografías.

 

También, se recomienda destacar ante el cliente que el honorario planteado mantiene estrecha relación con el servido profesional y simultáneamente proporcionarle el detalle de las tareas y obligaciones a cumplir. El propósito es concientizar al cliente acerca de la estrecha relación que debe prevalecer entre prestación y retribución, poniendo de relieve el sin sentido de las propuestas que no detallan claramente ambos términos.

 

El Programa de Necesidades

 

Para emitir una opinión preliminar sobre la viabilidad del proyecto, el profesional necesita un mínimo de información referente a la ubicación y medidas del terreno, un programa básico de necesidades y el monto asignado. Comprobada la viabilidad en forma preliminar y tentativa, requiere contar con información adicional, la cual generalmente guarda relación con el grado de elaboración del programa de requerimiento y la envergadura y complejidad del proyecto. Un modo práctico es tomar anotaciones durante las distintas conversaciones.

La información que suministra el comitente se complementa con la que debe obtener el profesional, especialmente la vinculada con el terreno o lugar de ejecución de los trabajos, el entorno y los códigos de planeamiento y edificación. Una visita al terreno permite apreciar su topografía, forestación, condiciones de linderos y vecindad, los medios locales disponibles para la construcción, etc. Toda esta información conviene registrarla mediante croquis, notas, minutas y fotografías, etc. Cuando el proyecto es de refacción y/o ampliación, a la información mencionada en el párrafo precedente debe sumarse el estado de la construcción, de su estructura e instalaciones, la existencia o no de los planos respectivos, restricciones para el acceso a la construcción y similares. Esta etapa de recopilación de información se debe complementar con el estudio de las normas oficiales y la obtención de datos ante las empresas prestatarias de servicios con jurisdicción sobre el terreno o superintendencia sobre las actividades que tendrán lugar en el edificio proyectado. En muchos casos resulta útil la consulta a vecinos respecto de modalidades, circunstancias o problemas propios del lugar, por ejemplo, posibles fuentes de ruido o escurrimiento del agua en lluvias torrenciales.

 

Consolidación del Programa de Necesidades

 

La información proporcionada por el cliente, la obtenida por el profesional y la resultante de los estudios necesarios, será procesada para facilitar su apreciación y definir prioridades y jerarquizar valores, procedimiento útil también para detectar y superar omisiones o demasías del programa de necesidades. En ocasiones, las evaluaciones preliminares concluyen en la necesidad de modificar el programa de necesidades, el presupuesto asignado o algún otro requerimiento para ubicar al proyecto en un nivel que podría denominarse de prefactibilidad. Esta es una tarea que el profesional debe encarar conjuntamente con su comitente a quien debe brindar asesoramiento para la toma de decisiones, como por ejemplo, el ajuste de la envergadura de la obra, la búsqueda de terrenos alternativos, la construcción de la obra en etapas o el aumento del presupuesto asignado. En todos los casos, y previo al comienzo de las etapas de diseño, se recomienda que el comitente revise el programa de necesidades finalmente consolidado y le otorgue su conformidad, preferentemente por escrito. El profesional estará entonces en condiciones de iniciar las tareas de croquis preliminares, las cuales le permitirán una primera comprobación de la factibilidad del proyecto, pues incorpora dos nuevos factores: La idea básica propuesta por el arquitecto y la posterior aceptación de la misma por parte del comitente.

 

Estudios y tareas en relación con el proyecto

 

Previo a la ejecución de un proyecto suelen ser necesarios estudios y tareas para completar la información que el profesional, o su comitente, pueden necesitar para iniciar o proseguir con el proyecto, los cuales usualmente no están comprendidos en los servicios de proyecto y dirección por ser independientes de ellos y cuyos honorarios deben sumarse a los del encargo original. Algunos pueden ser realizados por el arquitecto, previa autorización y acuerdo de los honorarios con el comitente; otros requieren la participación de otros profesionales, entre ellos:

 

  • Amojonamiento del terreno, tarea que requiere la participación de un Agrimensor.
  • Estudios de suelos, tarea que requiere la participación de un Ingeniero especializado.
  • Estudios de impacto ambiental los cuales pueden ser realizados por arquitectos u otros profesionales.

 

Algunos de estos estudios pueden ser necesarios desde un primer momento, pues de su resultado dependerá la decisión de proseguir o cancelar el proyecto, otros pueden realizarse más adelante. Se recomienda informar esas cuestiones al comitente desde un primer momento sin diferirlas para una posterior ocasión, lo que luego podría originar desacuerdos o conflictos. Los estudios y tareas para evaluar la factibilidad del proyecto tienen por objeto obtener o producir y evaluar información necesaria para el proyecto y facilitar al arquitecto y a su cliente la toma de decisiones para proceder con el mismo. Estos estudios y tareas pueden consistir, entre otros:

 

  • Estudios y tareas para la redacción de un programa de necesidades.
  • Estudios de antecedentes históricos y/o constructivos.
  • Estudios de mercado, inmobiliarios, técnico-legales, económico-financieros.
  • Estudios de impacto ambiental, estudios de pasivo ambiental.
  • Estudios del costo de uso y operación del edificio terminado.

Cristianmarzo 9, 2021
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Los sistemas de ventilación mecánica son aquellos donde el movimiento del aire, introducido y expulsado en un edificio, se genera por la acción de un ventilador. Ese ventilador se alimenta, de forma general, con energía eléctrica.

 

La  ventilación mecánica es la opción principal para el sector de las viviendas y garantizan la calidad del aire interior en los edificios. Ésta es la mejor solución a la hora de garantizar la renovación del aire necesaria en cada momento, así como el máximo confort y ahorro energético. La eficiencia de la ventilación dependerá del diseño de los espacios interiores. Además de ello, también dependerá de la salubridad y calidad del aire interior. Los edificios que no cumplen con dichos parámetros resultan, a menudo, más susceptibles a convertirse en edificios enfermos.

 

Beneficios respecto a la ventilación natural

 

En la ventilación mecánica se puede mejorar la admisión y calidad del aire (filtrándolo) y añadiendo controles. También, es factible reducir el ruido exterior. Además se dispone de soluciones híbridas: Entrada natural y extracción mecánica, o viceversa. A nivel general, y prescindiendo de aspectos normativos, podemos encontrar tres tipos de sistemas de ventilación mecánica, analizados a continuación:

 

  1. Sistema de ventilación mecánica en admisión: La entrada de aire (admisión) se produce mecánicamente, mediante el uso de un ventilador y la distribución del aire se realiza generalmente por conductos. La evacuación del aire se lleva a cabo por ventilación natural a través de las infiltraciones o rejillas.

 

  1. Sistemas de ventilación mecánica en extracción: La extracción del aire se realiza mediante un ventilador el cual, a través de una red de conductos, extrae el aire de las zonas húmedas (baños y cocina) y lo expulsa al exterior. El aire de admisión ingresa de forma natural al edificio por las zonas secas (habitaciones y salón) mediante rejillas. Como variantes a este sistema, que mejoran el comportamiento del mismo, podemos ofrecer:

 

  • Rejillas de admisión regulables, activas o pasivas: La admisión del aire a través de las rejillas se regula de forma automática en base a parámetros como niveles de contaminantes en el aire, en función del viento incidente en la fachada del edificio, presencia, etc.
  • Extracción con caudal variable de ventilación: En función de diferentes parámetros relacionados con la calidad de aire interior (humedad, VOC, presencia, etc.), el sistema de ventilación puede regular el caudal de aire bien a través de las rejillas de extracción o directamente a través del ventilador. Este sistema aporta confort y un elevado ahorro energético, al garantizar un caudal de renovación suficiente y adecuado en todo momento.

 

  1. Sistemas de ventilación mecánica en admisión y extracción (o sistemas doble flujo): En dichos sistemas, tanto la impulsión como la extracción disponen cada uno de un ventilador responsable de garantizar el caudal de aire necesario. En función del tipo de proyecto, podríamos modificar la configuración de la admisión y de la extracción centralizando o descentralizando según convenga en cada caso.

 

Una de las principales ventajas de los mencionados sistemas radica en la posibilidad de instalar un recuperador de energía.  El recuperador aprovecha parte de la energía contenida en el aire de extracción, cediéndosela al aire de admisión. Este sistema funcionaría tanto en invierno, precalentando el aire de entrada, como en verano, refrescando el aire exterior si se dispone de un sistema de climatización. En sistemas de doble flujo, igual que lo indicado anteriormente en extracción, podemos plantear un sistema de caudal variable cuando el caudal fijo suponga un gasto excesivo. Estos sistemas, modifican el caudal en función de diferentes parámetros, como pueden ser, la humedad relativa, VOC, etc.


Cristianfebrero 25, 2021
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Existe una relación entre la temperatura y la humedad relativa del ambiente (tanto interior como exterior), ya que de estas variables depende el valor de la presión del vapor generado.

Por lo tanto, podemos decir que el aire, conformado por una mezcla de distintos gases a una temperatura expresada en grados centígrados, contiene una cierta cantidad de vapor de agua, expresada en gramos de agua por volumen unitario de aire (m3), y se encuentra a una determinada presión (expresada en Kilo Pascales: KPa). Podemos decir también que la presión de vapor de agua es aquella presión parcial que ejerce el vapor de agua contenido en el aire el cual posee cierta humedad

Por ejemplo, en el interior de la vivienda se observa que el aire se encuentra a 18°C, y con un a humedad relativa HR=75%, en condiciones normales. En esa situación el vapor de agua contenido en el aire interior, se encuentra a una presión de 1.55 KPa (1 KiloPascal). Por el otro lado, el aire exterior que lo hemos supuesto a 0°C y con una HR=90%, tiene su vapor de agua a una presión de 0.55 KPa. Esto significa que la diferencia de presión de vapor es de 1 KPa, donde 1 KPa = 1000N/m2 = 100kg/m2, gradiente de presión por cierto considerable, que nos permite conocer la magnitud de las fuerzas que impulsan el fenómeno.

Todos estos parámetros, que definen los distintos estados posibles del aire con vapor de agua, se expresan en un Diagrama Psicométrico. La psicometría es una ciencia que estudia las características higrométricas del aire. Uno de los diagramas psicométricos más utilizados es el Diagrama de Givoni, el cual tiene en cuenta la temperatura, características del aire y la humedad, y luego en base a estos valores o parámetros es posible determinar la zona de confort y sensación térmica. “Por supuesto, no es un diagrama que brinde resultados exactos, puesto que cada individuo tiene su propio estado de confort, pero sí es una buena aproximación en términos generales”, nos aporta la Escuela de Organización Industrial.

Podemos decir que la cantidad de vapor de agua contenida en el aire, está estrechamente relacionada con la temperatura y en consecuencia con la humedad absoluta. De esta manera, concluimos que, a menor humedad absoluta, se obtiene una menor cantidad de vapor de agua en el aire, y de manera inversa, a mayor humedad absoluta, se tiene mayor cantidad de vapor de agua en el aire.

Otro punto que podríamos considerar es que la cantidad de agua es proporcional a la presión a la que se encuentra. Es decir, que cuanto mayor sea la humedad absoluta, mayor es la cantidad de agua que poseerá el aire y en consecuencia mayor será la presión de vapor de agua que se encuentra en el mismo. Ante bajas temperaturas, cercanas a cero grados, el aire no puede sumar una gran cantidad de vapor, pues su humedad absoluta es baja también y con consecuencia se tendrá menos vapor de agua en el aire. Es decir, en términos absolutos, el aire frío es más seco que al aire cálido. Por eso la mejor manera de evitar condensaciones es ventilar permitiendo reemplazar aire caliente con alto contenido de humedad por aire frío que siempre tendrá menos cantidad de agua.

Por otro lado, es posible verificar cómo el aumento de la temperatura permite elevar la presión de vapor incrementando la potencia del fenómeno de difusión. Entendiéndose por difusión el movimiento de vapor a través de un medio poroso, en este caso las capas del techo.

Las mejoras de las carpinterías conducen al aumento de la cantidad de vapor de agua en los interiores de la vivienda, favoreciendo así la diferencia de presiones de vapor que son el motor de la difusión.


Cristianfebrero 22, 2021
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La rosca es la parte de una pieza cuya superficie tiene la forma de un filete o reborde saliente arrollado en forma de hélice. Es evidente que las uniones roscadas constituyen uno de los métodos de unión más generalizados, especialmente, en aquellos casos donde la unión deba ser desmontable. Es fácil comprobar que la unión roscada se emplea especialmente para unir tubos y, particularmente, para conectar aparatos a las redes de las instalaciones.

El fundamento geométrico de la rosca constituye un concepto especial, de sencilla comprensión. Se toma una hoja de papel fino y transparente (papel cebolla) y con un rotulador o estilógrafo se traza una recta inclinada que vaya de punta a punta. Luego, enrollamos esa hoja formando un cilindro de poco diámetro. Si miramos dicho cilindro a trasluz, observamos que la línea inclinada da vueltas alrededor del cilindro formando una hélice. Geométricamente, la rosca no es más que una hélice. Si apretáramos el citado cilindro de papel, es decir, disminuyéramos su diámetro, conseguiríamos aumentar el número de vueltas de la hélice, lo cual equivale a disminuir el paso de la misma y, por lo tanto, el de la rosca que representa. En este principio está fundamentada la generación de la rosca.

En las superficies roscadas, las diferentes vueltas paralelas se llaman filetes o hilos de rosca, y la distancia entre dos hilos se denomina paso de rosca. En cuanto a las partes principales del filete, encontramos la cresta, los flancos y el fondo. En mecánica, las unidades de medida usadas tradicionalmente por los países más desarrollados son el metro y la pulgada. Para ello, no debe extrañarnos que incluso actualmente, las roscas se expresen y midan en unidades métricas (el milímetro) y en pulgadas, aunque esta última, tienda a desaparecer como unidad de medida en el ámbito internacional. En las roscas expresadas en unidades métricas, el paso es una medida redonda del sistema métrico, generalmente, el milímetro. Así, por ejemplo, se dice paso de 1 mm, paso de 1,5 mm, paso de 2 mm, etc. En las roscas cuyas medidas están expresadas en pulgadas o sistema inglés, tales como las roscas llamadas Whitworth, el paso se expresa en hilos por pulgadas. De esta forma, se dice rosca de 10 hilos por pulgada, de 12 hilos por pulgada, etc. Recordamos que una pulgada equivale a 25,4 mm.

 

Roscas a derecha

Por lo general, las roscas se construyen a derechas. Las roscas a izquierdas se crean sólo en casos especiales; pero es bueno saberlo para que no lleguemos a deteriorar una rosca intentando aflojar una tuerca, cuando en realidad, lo que estamos haciendo es apretarla. Está claro que, de variarse el ángulo, la hélice variaría también, es decir, tendrá mayor o menor paso. Cuanto mayor sea el paso más rápidamente avanzará la tuerca cuando se enrosca, por el contrario, cuando menor sea el paso, más vueltas demandará el enroscado. Vale tener presente que en las roscas cada vuelta es un hilo, es decir, que, con cada vuelta aportada a la tuerca, ésta avanza una longitud igual al paso de la rosca. De ahí, que si el ángulo es muy pequeño, el paso de rosca será también reducido, y como consecuencia, el avance será mínimo. Para conseguir un paso mayor, lógicamente, debemos aumentar el ángulo, con lo cual, se incrementa también el paso. Pero el paso, con un único hilo, no puede aumentarse tanto como se quiera. Existen ciertas limitaciones de tipo práctico que impiden la construcción de un paso de rosca exageradamente grande, lo cual brinda la imposibilidad de conseguir un perfil correcto.

Cuando se desea un paso muy largo, se recurre al sistema de construir varias roscas paralelas de la siguiente manera: En la hoja de papel a la cual nos hemos venido refiriendo, trazamos varias rectas paralelas en vez de marcar una sola. Puede comprenderse que las roscas de varias entradas encuentran aplicación en aquellos casos donde se desean obtener roscas con un fileteado de dimensiones relativamente pequeñas con respecto a la longitud del paso, por cuyo motivo, tales roscas son denominadas roscas de paso rápido, ya que a cada vuelta de la hélice corresponde un avance relativamente importante. Estas roscas reciben el nombre de roscas de filetes múltiples o de varias entradas, pudiendo ser de una entrada, de dos entradas, de tres entradas, de cuatro entradas, etc.

Las “roscas normalizadas” son aquellas producidas según normas o reglas aceptadas nacional o internacionalmente. Cada país suele tener sus normas, por ejemplo, en España existen las normas UNE, en Alemania las DIN, en Argentina las IRAM, etc. Además de las normas que puede exhibir cada país existen las Normas Internacionales ISO (International Standarization Organization, que en español quiere decir Organización Internacional de Normalización). En lo relativo a las normas de las roscas, merecen especial atención las normas inglesas Whitvvorth, en primer lugar, porque son de las primeras que se normalizaron, y en segundo, porque están fundamentadas en una unidad de medida propia como es la pulgada. El empleo de roscas normalizadas presenta importantes ventajas, entre ellas, la de facilitar la intercambiabilidad de los elementos roscados y la fabricación de los mismos. Es decir, es posible fabricar la tuerca y el tornillo sin problemas para que después ajusten perfectamente una con el otro. Las normas determinan la forma y dimensiones del perfil de los filetes, así como el paso, el diámetro exterior, el diámetro interior, o del núcleo, etc. Las roscas se clasifican por la forma del perfil. Las más corrientes son las roscas de perfil triangular, de las cuales las más interesantes por su uso constante, son las roscas Whitworth.

 

Roscas Whitworth

Son inglesas y están calculadas utilizando como unidad de medida la pulgada. Existen también otras roscas de perfil diferente, tales como las roscas de perfil cuadrado, redondo, en diente de sierra, trapecial, y las de los casquillos de las bombillas. Estas roscas llevan el nombre de su creador, J. Whitworth, que las ideó en el año 1841. También son conocidas con el nombre de roscas inglesas. Su principal particularidad es que están calculadas en unidades del sistema inglés, o sea, en pulgadas. La rosca Whitworth está engendrada por un triángulo isósceles cuyos dos lados iguales forman un ángulo de 55º. En este triángulo se redondean los vértices exteriores e interiores a un sexto de la altura del mismo.

Una desventaja de la rosca Whitworth es que su paso aumenta casi proporcionalmente con el diámetro, de modo que a grandes diámetros corresponden pasos excesivamente grandes. Por otra parte, ni las unidades (pulgadas) ni el ángulo de los flancos de la rosca (55º) son normales. Debido a todo ello, en 1898 fue adoptado en Zúrich otro sistema llamado métrico internacional, que ofrece todas las características en milímetros (de ahí el nombre métrico), y toma como triángulo generador uno equilátero, con lo cual, el ángulo ya no es de 55º sino de 60º, e incrementa el paso de la rosca más lentamente, en diámetros más grandes que en diámetros pequeños. La rosca métrica es la más generalizada por encontrarse normalizada internacionalmente mediante ISO (Organización Internacional de Normalización). El perfil básico es el teórico, correspondiente a las medidas básicas, es decir, el diámetro exterior, el diámetro medio y el diámetro interior.

El perfil obtenido en la fabricación difiere del básico en el radio, de acuerdo con los diámetros y, naturalmente, en las diferencias admisibles que permiten las tolerancias. Además de las medidas del perfil analizado, ISO tiene normalizadas también las medidas básicas de las roscas, dado que para cada diámetro se establecen varios pasos, según se trate de roscas gruesas o finas.

Los pasos mayores son los elegidos para roscas gruesas de uso general. Los pasos menores se disponen para las llamadas roscas finas, prescriptas cuando la profundidad de la rosca correspondiente al diámetro resulta excesiva.


Cristianfebrero 4, 2021
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¿Qué tipos de sistemas de renovación de aire existen en el sector residencial? En este artículo te explicamos cómo clasificarlos y las claves de cada uno.

 

Ventilacion

Existen varios sistemas de ventilación básicos en el ámbito residencial, clasificados de la siguiente manera:

  • Ventilación natural (tiro natural): Entrada natural y extracción natural.
  • Ventilación mecánica:
    • Entrada mecánica y extracción natural.
    • Entrada natural y extracción mecánica.
    • Entrada mecánica y extracción mecánica.
    • Sistemas combinados (En la práctica, existe la posibilidad de buscar la mejor solución para un proyecto haciendo combinaciones de los distintos sistemas, los cuales pueden ser perfectamente válidos).

Ventajas y desventajas de la ventilación natural y mecánica

Ventilación natural (tiro natural): Entrada natural y extracción natural.

En los sistemas de ventilación natural sin ventiladores, la renovación del aire se produce exclusivamente por la acción del viento o por la existencia de un gradiente de temperaturas entre el punto de entrada y el de salida.

Ventilación mecánica: Entrada mecánica y extracción natural.

En este sistema de ventilación, la admisión del aire se realiza de forma mecánica por medio de un ventilador a través de conductos, mientras que la extracción se produce de forma natural por rejillas en las zonas húmedas.

Ventajas:

  • Se puede controlar mejor la admisión de aire.
  • Se puede filtrar el aire exterior.
  • Se puede evitar la entrada de ruido de la calle.
  • Se puede aplicar algún control bajo demanda.

Desventajas:

  • No se le pueden instalar elementos importantes de ahorro energético.
  • Se tienen que calcular y equilibrar bien los conductos de admisión de aire y bocas para evitar un nivel sonoro molesto.
  • Se hará obligatoriamente una limpieza periódica de los conductos de admisión.
  • Se producen molestias en invierno debido a las corrientes de aire generadas por las diferencias de temperatura.

Ventilación mecánica: Entrada natural y extracción mecánica.

 En este sistema, la admisión de aire se realiza a través de rejillas situadas en las fachadas de las paredes del comedor, las salas de estar y los dormitorios, y la extracción del aire se efectúa por medio de un extractor conectado con conductos a las zonas húmedas (baños, aseos y cocina), por donde se expulsa el aire viciado al exterior.

Ventajas:

  • Es un sistema bastante sencillo.
  • Gracias a la extracción forzada, los caudales necesarios están garantizados.
  • Requiere un mínimo mantenimiento.

Desventajas:

  • Se tienen que calcular y equilibrar bien conductos y bocas para evitar un nivel sonoro molesto.
  • Con viento contra la fachada genera malestar y un caudal excesivo que aumenta el consumo energético.
  • Se producen molestias en invierno debido a corrientes de aire por diferencias de temperatura.
  • Debido a las exigencias actuales en materia de ahorro energético y calidad de aire interior, este sistema ha evolucionado con nuevos sistemas de control, y se han instalado:
  • Rejillas de admisión pasivas autorregulables, que permiten obtener caudales constantes de ventilación, independientemente de la presión del viento en la fachada.
  • Rejillas de admisión activas higrorregulables. Limitan el exceso de ventilación por la presión del viento en la fachada y, equipadas con un sensor de humedad, ajustan el caudal de ventilación según la contaminación higrométrica.

Ventilación mecánica: Entrada mecánica y extracción mecánica.

En este sistema, tanto la admisión como la extracción de aire son mecánicas, por lo tanto, los caudales de ventilación quedan garantizados. Existen en el mercado varias versiones:

  • Admisión mecánica centralizada y extracción mecánica centralizada. En este sistema, la admisión de aire y la extracción se centralizan en un punto y se utiliza una red de conductos por toda la vivienda que recibe el nombre de “Sistema de Doble Flujo”.
  • Admisión mecánica descentralizada y extracción mecánica descentralizada. Este sistema se denomina habitualmente “Single-Room”, pues se instala en la pared exterior de cada local una unidad de ventilación compuesta por un ventilador de admisión y otro de extracción.

Tanto el sistema de Doble Flujo como el Single-Room permiten la instalación de un equipo recuperador de calor compuesto por un intercambiador de calor, filtros de aire, un ventilador para impulsión y otro para extracción. El aire del exterior es atemperado por el intercambio con el aire extraído del interior sin mezclarse, lo cual reduce la carga por ventilación de calefacción en invierno y de climatización en verano. De esta forma, se recupera del 40% al 75% de la energía del aire expulsado e, incluso, el 90% con recuperadores de alto rendimiento.

 


Cristianenero 11, 2021
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El agua puede convertirse en una pesadilla, si no se toman ciertos importantes recaudos. La complicación puede ser generada por causas del exterior, como humedad ambiente, lluvias, o cambios de temperatura exterior-interior. Pero también puede deberse a problemas en el interior de las viviendas, como uniones defectuosas de cañerías o dilataciones de los materiales por cambios bruscos de temperatura.

Sin embargo y gracias a nuevos productos que día tras día llegan al mercado de la construcción, los avances tecnológicos permitieron controlar el agua, tanto en lo relacionado con la humedad como en lo estrictamente relativo a los problemas de uniones o soldaduras.

Enemigos implacables: la humedad de cimientos y la humedad ascendente

La conocida humedad de cimientos conforma un problema que se manifiesta, por lo general, en viviendas antiguas. Las manchas comienzan a aparecer desde los zócalos y asciende hasta no más de 1,50 m de alto, aproximadamente. Como en todos los casos de humedad, es importante descartar los diferentes motivos que pudieron haber generado esa húmeda; en ese caso, la pérdida de cañerías, falta de revoque exterior o su rajadura, etc.

En tanto, la humedad ascendente conforma una patología de dificultosa solución, ya que ella tiende a subir por capilaridad a través del muro. Una solución parcial, recomendada por algunos constructores (fundamentalmente ante la falta de recursos o conocimientos), radica en remover el revoque humedecido, hasta llegar al ladrillo, y luego, revocar con un mortero hidrófugo. En primera instancia, esta solución parece eficaz, pero no lo es del todo. Esto se debe a que la humedad seguirá ascendiendo por detrás del nuevo revoque, y si bien por un tiempo bastante prolongado (en ocasiones demora años) la humedad no aparece, finalmente, por encima del revoque hidrófugo que se realizó a media altura, vuelve a aflorar la humedad.

Existen productos específicos para detener la humedad de cimientos, y empresas especializadas en su aplicación, las cuales garantizan los trabajos por varios años. Por lo general, se trata de bloqueadores hidrostáticos líquidos a base de siliconas, combinados químicamente con componentes de mezcla cementicia, reestableciendo las capas aisladoras horizontales.

De esta forma, los productos impiden el “efecto capilar”, es decir, el ascenso del agua. Su aplicación demanda de una serie de perforaciones oblicuas, ejecutadas mediante taladores de mechas de gran diámetro y longitud (para llegar lo más profundo posible), regulares en altura y distancia, para permitir de ese modo, interceptar el agua en su intento por ascender. El proceso se repite hasta que el muro se encuentra saturado con el producto, dependiendo la distancia y altura de las perforaciones del tipo de muro tratado.

Goteras y filtraciones

La humedad, desde los cimientos, parece no ofrecer muchas alternativas en lo referido al origen y su directa solución. Pero no ocurre lo mismo cuando hablamos de “humedad superior”. Esto es, en la mayoría de los casos, agua de lluvia amenazando nuestros techados, y que estos últimos, no logran detener y eliminar en su totalidad.

Al tratar adecuadamente las impermeabilizaciones se deben considerar varios factores:

  • Si la cubierta es plana o inclinada, transitable o inaccesible.
  • Qué tipo de terminación tiene en cada caso.
  • La antigüedad de la cubierta: si es de chapa, si presenta una membrana asfáltica.
  • La intensidad y la forma de ingreso del agua en nuestro techado en cuestión, si gotea sólo cuando llueve, si se generan manchas de humedad que demoran en secar, si se producen fisuras en los cielorrasos, etc.
  • La accesibilidad de la cubierta para efectuar un mantenimiento periódico y una reparación en caso de alguna falla en la protección.

En el caso de cubiertas planas es importante verificar las pendientes de la misma; si cumplen con la mínima inclinación necesaria para desagotar correctamente, y si cuenta con la cantidad necesaria de tomas (embudos, etc.) para desaguar, dependiendo de los metros cuadrados a cubrir y de su distribución.

Debemos considerar que el efecto del cambio climático ha provocado la “tropicalización de nuestro clima”, generando lluvias muy intensas y con breves lapsos de duración. Por ello, aumentar la cantidad de embudos se vuelve crucial a efectos de evitar el “estacionamiento” del agua en nuestras cubiertas. El diámetro de las cañerías de bajada responderá a un cálculo estimado según las precipitaciones promedio de la zona, y deben encontrarse siempre limpias y destapadas.

  • Membranas líquidas: Estas se comercializan con fibras incorporadas, posibilitando una mayor resistencia al tránsito, autoreticulantes, obteniendo absoluta impermeabilidad al paso del agua y una buena elasticidad. Se pueden colocar sobre cerámica de una terraza con pérdidas.
  • Reparadores de membranas: Permiten reparar las membranas dañadas o en mal estado, posibilitando, por su configuración, una perfecta adherencia sobre superficies de aluminio y asfaltos deteriorados o envejecidos.
  • Tapagoteras: Transparentes, facilitan aplicarse por ser un plástico líquido, para el sellado de techos, terrazas, azoteas. Por su transparencia no afectan la apariencia del sustrato, y obtienen la consistencia necesaria una vez que se secan, permitiendo obstruir las fisuras.
  • Impermeabilizantes para muros: Los hay específicamente para ladrillos (en base acrílica o siliconada), o para proteger tejas, con película de protección ultravioleta.

Si tomamos como guía los puntos arriba mencionados, podremos eliminar probables razones de generación de las mencionadas pérdidas. De este modo, acotaremos el tema para poder atacar en el lugar exacto y con el método más adecuado.

Para ello, contamos con el asesoramiento de las diversas compañías especializadas en el país, que producen, casi “una solución para cada uno de los problemas”, como podrían argumentar a nivel publicitario. Desde la conocida membrana asfáltica de 2, 3 o 4 mm, con aluminio o sin él, o protección para hacerla más transitable, son varios los nuevos productos que ingresan permanentemente en el mercado de la construcción.


Cristianenero 6, 2021
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Los tratamientos para la regeneración de aguas grises comprenden tanto los procesos primarios físicos como los secundarios biológicos. Tras esos tratamientos, hablamos de aguas residuales regeneradas, es decir, aquellas inocuas para el ambiente en el caso de vertido de las mismas (excepto en Zonas Sensibles).

Se aconseja que los elementos para el tratamiento base de la red sean prefabricados (Hormigón, PRFV, PEHD, etc.). Sin embargo, si se diseñan y ejecutan correctamente, los elementos in-situ suplen perfectamente a los prefabricados. Dentro de los procesos de tratamiento base para pequeños caudales, analizaremos los siguientes:

Decantación, Digestión, Biofiltración (DB)

La decantación-digestión anaerobia de lodos sedimentados con filtración biológica, o percolación, mediante lechos fijos aireados, responde a lo denominado comúnmente como “Biopelícula con lechos bacterianos, precedida de decantación”. Consta de las siguientes fases:

  1. Decantador-digestor anaerobio: Este decantador se incorpora en la parte superior el separador de grasas. En esta fase se reduce hasta un 40% del DBO, y un 75% de los sólidos en suspensión. Un decantador-digestor prefabricado de bajo caudal consta de:
  2. Filtro biológico: Se trata de un proceso de biopelícula como medio soporte fijo, donde se alberga la biomasa degradadora. El afluente procedente del decantador-digestor, y un flujo de aire a contracorriente, circulan a través de los huecos existentes entre el material de relleno. Los microorganismos aerobios que recubren la masa filtrante, oxidan y degradan la masa orgánica, convirtiendo el nitrógeno orgánico en inorgánico (Nitrato). Es muy importante asegurar la ventilación y proliferación microbiana capaz de degradar la materia orgánica y posibilitar la nitrificación. La ventilación puede ser natural (mediante canales o chimeneas) o mecánica (a partir de un ventilador o inyector). Estas últimas suponen un costo energético adicional y un mantenimiento añadido. Sin embargo, se garantiza el perfecto funcionamiento y rendimiento de la instalación. Esta fase consigue reducciones del 60 al 70%, tanto para la DBO como para los sólidos en suspensión, por lo tanto, junto con la fase anterior, los porcentajes de reducción serán del 80 al 85% y 70 al 80%, respectivamente.

Estos sistemas utilizan como masa filtrante materiales que consiguen la máxima superficie específica y el mayor número de huecos, capaces de aumentar la superficie de fijación de la biomasa degradante. Y al mismo tiempo , logran mantener una buena circulación de aire. Los materiales más usados son escorias, gravas, puzolana, polipropileno y otros plásticos (descartando el PVC).

Se ha demostrado que las características del plástico, y en especial del PP, son superiores: Bajo costo, alta resistencia química a los disolventes, alta resistencia a la fractura por flexión o fatiga, buena resistencia al impacto ante temperaturas superiores a los 15 ºC, buena estabilidad térmica. Además, se trata de un material muy liviano el cual favorece la limpieza periódica y sustitución del lecho por el propio usuario de la instalación, no demandando así de mano de obra especializada.

Super-Oxidación u Oxidación Total (OT)

La decantación aerobia con introducción de aire, con posterior depuración biológica del lecho suspendido o inundado, responde a la tecnología llamada “Fangos activos con aireación prolongada”. Las fases fundamentales de la Oxidación Total (OT), son: Aireación prolongada, recirculación y purga de fangos. Este sistema puede mejorarse si la fase de decantación se produce posteriormente en un compartimiento independiente: La mezcla de agua y fango pasa a una zona de clarificación. El fango decantará en la parte inferior del compartimiento, recirculándose al compartimiento de aireación y sometiéndose nuevamente al ciclo biológico.

El decantador-clarificador podrá presentarse compartimentado en un módulo compacto, junto al de aireación, o bien, tratarse de módulos individuales. Ello dependerá de aspectos espaciales. En el primero de los casos, la evacuación final se lleva a cabo mediante una bomba temporizada y coordinada, pero sin necesidad de recircular los fangos. En el segundo, la evacuación del efluente se efectúa por sí sola, pero con la necesidad de recircular los lodos desde el decantador-clarificador hasta el compartimiento de aireación. Casi todos los modelos comercializados incorporan una bomba de recirculación de fangos. El rendimiento final puede ser del 90%, tanto para la DBO como para la reducción de los sólidos en suspensión.

El sistema DB se diferencia con el OT -básicamente- en cuatro aspectos:

  • El costo energético no resulta ser elevado, por lo tanto, es adaptable en pequeñas edificaciones (Viviendas unifamiliares aisladas o agrupadas en no más de diez unidades).
  • La producción de fangos es superior, por lo tanto, además de prever su destino, han de retirarse periódicamente (una vez al año). Por ello, suponiendo que esa tarea la lleve a cabo el usuario de la instalación, serán las tipologías edificatorias del ámbito rural o que dispongan de zonas verdes las que amorticen más este sistema.
  • Ocupan más espacio que el sistema OT, por ello, será necesario disponer de un local habilitado o zonas exteriores con espacio suficiente para su colocación.
  • El efluente final es de peor calidad. Sin embargo, dada la necesidad de someter las aguas residuales regeneradas a nuevos tratamientos, este aspecto no se constituye en primordial.

En el tratamiento de aguas grises, el sistema DB puede ser suficiente, siempre que después se sometan a una filtración física para la retención de los sólidos en suspensión. En tal caso, no es necesario recircular los fangos. En cuanto al bombeo de las aguas grises regeneradas, utilizaremos -de ser posible- una maquinaria sumergida compacta, debido a las siguientes razones:

  • El agua amortigua el ruido generado por las bombas, aspecto interesante al localizarse éstas, en muchos casos, dentro de la edificación.
  • La gran inercia térmica del agua actúa como refrigerante.
  • Al anular los problemas de aspiración, se reducen las averías y los riesgos de cavitación que destruyen el impulsor.
  • Se acota el espacio necesario, pues la bomba se encuentra instalada directamente en el interior del pozo.
  • El agua actúa como elemento de protección de los mecanismos de la bomba.
  • Su diseño previene la aparición de problemas de alineación de eje.
  • Al encontrarse inmersas en el agua, no se visualizan. Su manipulación y accesibilidad se garantizan con el simple izado mediante unos raíles verticales.

Concluyendo: las bombas sumergidas originan un ahorro en la ejecución de la obra, del espacio y cierta garantía en su funcionamiento y mantenimiento, frente al único inconveniente de su precio inicial. No obstante, su amortización a corto plazo permanece asegurada. Las bombas sumergidas de pequeño tamaño presentan potencias de motor de 0,30 kW, hasta las grandes de 600 kW. Por ello, permanecen cubiertas todas las posibilidades. Estos gastos energéticos pueden asumirse fácilmente mediante una instalación de celdas fotovoltaicas.


Cristiandiciembre 21, 2020
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Todas las construcciones asentadas en suelos húmedos, experimentan el fenómeno de absorción de agua por capilaridad, que en general, es mayor mientras más profundo se encuentren sus fundaciones, es decir, más cerca de las napas freáticas. Se verifican múltiples casos dónde la humedad proviene de conductos sanitarios y su detección se verifica en la zona afectada por su aspecto característico (se trata de hongos puntiformes con reproducción en progresión geométrica, limitados estrictamente a los bordes de la aureola húmeda. Son de color pardo negruzco y en recintos con escasa ventilación se percibe un fuerte olor a humedad.

La saturación de agua en los cimientos es inversamente proporcional al grado de porosidad del terreno, si se trata de granos grandes el efecto de capilaridad disminuye. En el mismo sentido, mientras más pequeños sean los conductos capilares, mayor será la altura afectada. El ladrillo común posee una gran capacidad de absorción de agua. Puede llegar a absorber hasta 200 litros de agua por metro cúbico de masa muraria.

El tránsito de agua es constante, ya que la humedad ascendente evapora continuamente, principalmente, por la cara exterior del muro. Ese fenómeno vehiculiza sales que se encuentran disueltas en el agua y terminan cristalizándose sobre la superficie del muro. El deterioro se manifiesta por las caídas de revoques y la erosión de los ladrillos. Una práctica muy frecuente es el cubrimiento de la superficie exterior de los muros con capas hidrófugas, aunque ello trae consecuencias desfavorables, ya que la humedad de ascenso termina aflorando y condensando del lado interior, ocasionando perjuicios al mobiliario, ropas, alfombras, empapelados, y a otras paredes o cielorrasos que permanezcan en contacto.

Los pisos de madera lindantes con muros y carpetas sin hidrófugos se deterioran progresivamente, dado el ataque biológico. Esto sucede especialmente cuando se las trata con barnices los cuales bloquean completamente los poros de las maderas, impidiendo la evaporación natural de la humedad. El fenómeno natural de evaporación depende de varios factores climatológicos, como ser: La humedad relativa ambiente, la incidencia del viento, la temperatura ambiente y la presión atmosférica. Tomando un valor promedio de 100 cm3 por metro cuadrado cada tres minutos.

En climas calurosos y/o secos la evaporación aumenta sustancialmente. Las humedades ascendentes llegan a afectar materiales aplicados como revestimientos (por ejemplo, el Mármol) donde se verifican las patologías por acción hídrica y posterior arrastre de sales, o también, cuando se produce el congelamiento del agua alojada en los intersticios capilares.

La extensión de la zona afectada depende de los factores climáticos, el agua ascendente arrastra, en ocasiones, detritos de aguas servidas que dan lugar a la formación de hongos, bacterias e insectos. Los muros humedecidos tienden a enfriar los ambientes interiores por efectos de irradiación. En paralelo, se incrementa dicho efecto térmico si se producen corrientes de aire.



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