Sepa Cómo Instalarnoviembre 4, 2019
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Los polímeros más utilizados en nuestro país para cañerías aplicadas en los sistemas de Pisos Radiantes son el polietileno reticulado (PER o Pex) y el Polietileno Copolímero Octeno PECO. El PER materializa la transformación del polietileno de alta densidad por medio de la modificación de la estructura molecular, la cual vista en un microscopio se aprecia a partir de un entrelazado o reticulado entre las moléculas de carbono. De esta manera, se logra un notable incremento de la resistencia mecánica del plástico, con lo cual, es factible reducir los espesores de las paredes y obtener mayores presiones, confiriéndole una óptima resistencia a las altas temperaturas y a la degradación o envejecimiento. El PECO conforma un polietileno de media densidad sin reticular que brinda a la temperatura de trabajo una excelente resistencia mecánica por la modificación de su estructura molecular de 8 átomos de carbono. Su principal ventaja radica en admitir la termofusión a diferencia del PER quien demanda de bridas metálicas como unión, ya que la superficie interna de la cañería -extremadamente lisa- opone escasa resistencia a la circulación del líquido, permitiendo una impulsión por bomba de menor caída de presión o con igual bomba, circuitos de mayor extensión.

Es importante tener en cuenta la dilatación y la ejecución de juntas cuando los contrapisos superen los 40 m² o los 8 m de lado. Para ello, se debe tender la red de caños a fin de evitar este inconveniente mediante la realización de juntas de poliestireno expandido u otro material el cual cumpla la misma función. Existen diferentes tipos de distribución de los tubos según su forma de colocación:

  • En serpentín: El tubo empieza en un extremo para terminar en el lado opuesto. Es una de las formas más sencillas de colocación, aunque su defecto es que no tiene un reparto parejo de las temperaturas, ya que a medida que se avanza con la serpentina va disminuyendo la temperatura.
  • En espiral: Es el método más recomendable, puesto que es el que mejor iguala la temperatura en todo punto del ambiente. Se comienza a colocar desde el extremo de afuera hacia adentro, dejando un espacio doble para retomar por él al punto de partida.
  • Combinada: Admite distintas separaciones de la serpentina, con mayor densidad de tubos en las denominadas “zonas marginales”. Estas zonas presentan mayor pérdida de calor, normalmente ubicadas en las cercanías de las ventanas, paredes con orientación sur, etc. Puede ejecutarse de dos maneras: Con dos circuitos independientes dentro de la misma habitación o reforzando la densidad de la serpentina a medida que el circuito se acerca a las ventanas o puertas balcón para volver a la separación de cálculo luego de dos o tres espiras de tubo.

Sepa Cómo Instalaroctubre 21, 2019
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El concepto de “arquitectura sustentable”, hace mención al hecho de contar con tecnologías capaces de convertir diversas formas de energía y recursos naturales en fuentes aprovechables y utilizables por las sociedades del siglo XXI. En cuanto a los distintos usos que se le puede brindar al agua para colaborar con una vivienda sustentable, describiremos a continuación brevemente tres sistemas, habiendo sido los mismos seleccionados por cubrir significativas necesidades.

El primer caso a especificar es el conocido como “Muro de agua”, sistema definido como “Muros que almacenan agua, los cuales integran un sistema de calefacción al combinar captación y acumulación”.

El segundo es el “Panel solar”. Se trata de un dispositivo el cual aprovecha la radiación solar para generar agua caliente para uso doméstico. Mediante energía térmica se calienta un líquido contenido en su interior, el cual transfiere la temperatura a un depósito con agua para su disposición final. La energía recibida naturalmente no es constante durante todo el año debido al cambio climático. En invierno los días son más cortos, por lo tanto, existen menos horas de Sol. Además, por el frío los dispositivos pueden mermar en cuanto a su rendimiento. Se entiende que en verano éstos, en las mismas condiciones de instalación, presentan la capacidad de calentar un volumen mucho mayor de agua. Por ello mismo, el consumo de agua caliente solar debe llevarse a cabo mediante su acumulación, y así utilizar lo producido en ciertas horas en cualquier momento del día y la noche. Dicha tecnología disminuye notablemente los costos de gas y electricidad, siendo factible de implementar tanto para uso residencial como industrial.

Por último, una de las soluciones para el aprovechamiento directo y eficiente del agua como recurso natural radica en la captación pluvial. Se conoce de forma global como uso racional del agua y “consiste básicamente en conducir el agua de lluvia desde las cubiertas por medio de canalizaciones (canaletas, pluviales, gargantas, bocas de lluvia, etc.) hacia equipos de filtrado y depósitos de almacenamiento o cisternas”.

A partir de allí, el proceso continúa al igual que el tradicional (alimentación de agua por red), una bomba toma el agua de la cisterna y la dirige a un tanque de reserva elevado exclusivo para agua no potable, desde el cual se distribuirá a los distintos artefactos y griferías.

El agua recolectada no puede emplearse para beber, únicamente se destina para la alimentación de depósitos de inodoros, lavarropas, piletas de lavar, riego o para limpieza de patios y autos, debiendo permanecer correctamente indicada en las fuentes de provisión. Gracias a los citados sistemas, el consumo de agua potable puede verse reducido hasta en un 50%, siempre y cuando los esquemas de diseño se desarrollen en zonas geográficas donde cuenten con las condiciones adecuadas de suficiente precipitación como para garantizar su rendimiento diario.

El anterior itemizado de casos constituye tan solo una síntesis acerca de una política tendiente al empleo económico del agua en los hogares, el cual podemos tomar como ejemplo, incorporando sus apartados dentro de un esquema de factibilidad financiera.

Resulta vital tomar conciencia sobre cómo obtener y alcanzar un manejo cuidadoso de los mecanismos de reutilización, captación y almacenamiento del agua, ya que ello nos permitirá contar con un líquido relativamente limpio, de menor costo y sin un desmedido consumo de energía para su empleo cotidiano.

 

Por el Arq. Gustavo Di Costa

Editor de Revista Sepa Cómo INSTALAR


Sepa Cómo Instalaroctubre 11, 2019
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Este tipo de sistemas calefactores presenta una cámara estanca, vale decir, aislada respecto del ambiente a atemperar, lo cual la vuelve apta para utilizar en recintos cerrados, como por ejemplo, habitaciones, estar, comedores, baños, etc., y dejar encendida durante la noche. Es recomendada para ambientes poco ventilados, dado que elimina los gases de la combustión al exterior y no disminuye la calidad de aire interior del ambiente.

La circulación de los gases a través de la estufa es producida naturalmente por efecto de la convección, es decir, ingresa aire (oxígeno) a través del conducto externo, y luego de circular por la cámara de combustión, egresan los gases quemados al exterior a partir del tubo concéntrico. La calefacción se produce en forma similar, dado que el aire del ambiente ingresa por la parte inferior de la estufa y egresa caliente desde la parte superior, luego de permanecer en contacto con la cámara de combustión.

Equipamiento de las estufas de tiro balanceado

Las estufas de tiro balanceado se encuentran equipadas, en cuanto a su puesta en marcha, con un dispositivo piezoeléctrico el cual habilita el encendido del piloto en forma automática. Como sistema de prevención, posee un equipo de corte de gas o válvula de seguridad mediante una termocupla la cual, cuando se apaga la llama o desvía por acción de corrientes de aire, el sistema se enfría y produce la obturación del ingreso de gas. En el momento del encendido se observará que la llama del piloto permanezca siempre en contacto con la termocupla, a fin de permitir el funcionamiento del sistema de seguridad.

El fluido utilizado para producir la combustión del gas es tomado desde el exterior a través de un conducto el cual atraviesa el muro lindero. Mediante este artilugio, los gases de combustión son derivados al exterior mediante otro conducto, generalmente, concéntrico respecto del anterior. Toda vez que se desee instalar una estufa de tiro balanceado con salida a la vía pública, la misma no podrá ventilar a una altura menor a 2,50 metros por sobre el nivel de la acera, cuando el plano de la fachada coincida con la Línea Municipal (de acuerdo con lo legislado en el Código de Edificación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires) y en los reglamentos pertinentes.

Eficiencia de las estufas de tiro balanceado

Las estufas de tiro balanceado presentan un rendimiento térmico (denominado “Eficiencia”) bastante inferior en relación con las estufas convencionales, el mismo, en base a las reglamentaciones del Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS), no debería ser inferior al 65%, respecto al calor total aportado por el combustible cuando trabajan en su punto máximo, para aquellas estufas de menos de 5.000 kcal/h (5.815 W).

La potencia calórica declarada por cada artefacto se relaciona con el volumen de gas natural consumido por hora en su punto máximo. En el caso de disminuir la presión de suministro de gas, descenderá proporcionalmente la capacidad de potencia declarada. En ese contexto, el poder calorífico debe registrarse entre 8.850 y 10.200 kcal/m³, de acuerdo a la normativa vigente (Resolución ENARGAS 622/98: “Calidad del Gas Natural”).


Sepa Cómo Instalarseptiembre 18, 2019
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Las condiciones de seguridad e higiene para Instaladores se rigen en todo el territorio nacional por diferentes leyes, decretos y resoluciones, las cuales en conjunto, determinan las medidas de prevención a adoptar, las obligaciones y derechos de las distintas partes involucradas, y también, las sanciones a aplicar en caso del no cumplimiento de esa normativa. Desarrollaremos brevemente los alcances de las normativas vigentes:

  • Ley Nacional 19.587/72: Establece las condiciones de HIGIENE Y SEGURIDAD a las cuales se ajustarán todas las actividades en el territorio Nacional.
  • Decreto 911/96: Establece las condiciones de HIGIENE Y SEGURIDAD a las que deben ajustarse todas las actividades de la CONSTRUCCION en el territorio Nacional. Menciona además la obligatoriedad de la contratación por parte del EMPLEADOR de un seguro de riesgo del trabajo (ART) en los términos de la Ley Nacional 24.557.
  • Resolución 231/96 (Superintendencia de Riesgos del Trabajo): Pauta las condiciones mínimas que debe cumplir las obras en construcción.
  • Resolución 051/97(Superintendencia de Riesgos del Trabajo): Dicta la obligatoriedad por parte de la EMPRESA de comunicar a su ART, en forma fehaciente y con cinco días de anticipación, el inicio de la obra, y la confección de un PROGRAMA DE SEGURIDAD, donde consten las tareas a realizar, los riesgos y las medidas de control.
  • Resolución 035/98 (Superintendencia de Riesgos del Trabajo): Acuerda la obligatoriedad por parte del CONTRATISTA PRINCIPAL o el COMITENTE de la confección de un PROGRAMA DE SEGURIDAD UNICO, desprendiéndose del mismo los distintos programas de cada SUB CONTRATISTA que cada una de estos debe presentar según la Resolución 051/97.

En cuanto a los organismos de control, dentro de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires podemos mencionar:

  • Superintendencia de Riesgos del Trabajo: Realiza inspecciones; intima a modificar situaciones riesgosas.
  • Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Igual que en el caso anterior, las inspecciones son periódicas. Aplica sanciones económicas y suspende tareas en forma parcial o total.
  • ART: Efectúa inspecciones; intima a modificar situaciones riesgosas; denuncia incumplimientos a la Superintendencia de Riesgos del Trabajo; aumenta o disminuye la prima de seguros según riesgos y/o accidentes ocurridos.
  • UOCRA: Realiza inspecciones; denuncia situaciones riesgosas ante la Superintendencia de Riesgos del Trabajo o el Gobierno de la Ciudad.

En la provincia de Buenos Aires encontramos:

  • Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires: Realiza inspecciones; intima a modificar situaciones riesgosas; suspende tareas en forma parcial o total; infracciona; aplica sanciones económicas.
  • ART: Lleva a cabo inspecciones; intima a modificar situaciones riesgosas; denuncia incumplimientos a la Superintendencia de Riesgos del Trabajo; aumenta o disminuye la prima de seguros según riesgos y/o accidentes ocurridos.
  • UOCRA: Realiza inspecciones; denuncia situaciones riesgosas ante el Ministerio de Trabajo de la Provincia o ante la Superintendencia de Riesgos del Trabajo.

Condiciones de ingreso a la obra

Las empresas Contratistas, Subcontratistas, Monotributistas, etc., deberán observar ciertas condiciones legales que les permitirán cumplimentar los aspectos necesarios para su ingreso a la obra. Las empresas se deberán contar con:

  • Carta compromiso detallando el conocimiento y el cumplimiento de toda la legislación vigente, aplicable a la industria de la construcción.
  • Acreditación de la contratación de una ART.
  • Certificado de cobertura y nómina del personal asignado a la obra, emitido por la ART. actualizado a la fecha de ingreso a obra, mes a mes, y al momento de producirse altas de personal.
  • Cláusula de No Repetición, actualizada mes a mes, o por el plazo que indique la ART. Debe mencionarse expresamente la dirección de la obra para la cual es solicitada.
  • Aviso de Inicio de obra presentado frente a la ART.
  • Legajo Técnico y Programa de Seguridad, según corresponda, “APROBADO POR LA ART”. Deberán contemplar específicamente las tareas a desarrollar, con su correspondiente análisis de riesgos y plan de prevención.
  • Acreditación de la contratación de un profesional en Seguridad e Higiene.
  • Constancia de capacitación al personal en temas referidos a: riesgos propios y específicos de la actividad, y riesgos generales de obra.
  • Constancia de la entrega de los Elementos de Protección Personal (EPP).

Sepa Cómo Instalaragosto 26, 2019
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La mayoría de los accidentes acaecidos dentro de la industria de la construcción pueden evitarse empleando el sentido común y medios prácticos adecuados para su prevención. Además de los beneficios prácticos obtenidos al mejorar las condiciones laborales, por ejemplo, una mayor producción, se aporta en la disminución de los costos involucrados en los accidentes. Dado que no es posible eliminar totalmente los siniestros, y adicionado a ello la peligrosidad inherente a ciertas actividades desempeñadas, en ocasiones se presentan algunas dificultades para implementar las medidas adecuadas en cuanto a prevención. La prevención de accidentes, en gran parte, depende de la educación, el control y la cooperación. Más que un problema de ingeniería lo es de relaciones humanas, excepto en lo atinente a las protecciones mecánicas de los equipos; ya que está demostrado que los mismos evitan un porcentaje relativamente reducido de accidentes.

Los reglamentos, aún los más estrictos, no pueden garantizar la seguridad en el trabajo. Ésta es obtenida mediante el constante control y cuidado de todos los niveles de responsabilidad de la obra, junto con la colaboración de los trabajadores. La capacitación posibilita un desarrollo armónico el cual minimiza la cantidad y gravedad de los riesgos existentes. El objetivo radica en lograr un cambio de actitud e integrar a todos los niveles de la empresa en las tareas preventivas. Es fundamental contar con un adecuado Plan de Capacitación en materia de prevención de riesgos, incluido en el Programa de Seguridad Empresarial. El mencionado Plan de Capacitación se debe adaptar correctamente al tipo de obra a ejecutar, cubriendo todos los riesgos posibles. Se desarrolla mediante la educación de los niveles involucrados (directivo, supervisión y operativo).

La capacitación, entonces, es la herramienta necesaria para lograr un cambio de actitud en el personal de la empresa, permitiendo así alcanzar una reducción de los accidentes. La metodología necesaria para lograr el objetivo propuesto se fundamenta en una evaluación permanente del plan de capacitación, cuantificando sus resultados y alcances, para lograr un nivel que permita la correcta difusión y organización de la seguridad. La formación se canaliza a través de cursos de instrucción para el personal ingresante y charlas breves en los puestos de trabajo de acuerdo a los riesgos detectados.

La capacitación puede ser colectiva o individual y debe tener en cuenta el nivel de formación de los trabajadores. Uno de los sistemas de comunicación individual es el cartel o afiche de temas de carácter pasivo y optimista, mediante el cual, se brinda un mensaje constantemente y el trabajador lo capta, recordando un gráfico o foto. El cartel debe contener imágenes (dibujos o gráficos) y su texto debe ser corto y de gran tamaño. Estos carteles, mostrando qué debe hacerse y qué no, serán instalados en puestos de trabajo específicos o en locales con gran afluencia de trabajadores (obrador, comedor, vestuarios).

Las instrucciones, cartillas o folletos serán breves, comprensibles y de textos claros. Las exposiciones explicitarán los posibles riesgos ante los cuales se encuentra expuesto el trabajador en la obra, evitarán las generalizaciones superfluas y se complementarán con recomendaciones. Resaltamos que, para evitar prácticas inseguras promotoras de accidentes, se actuará sobre el trabajador. Para ello es importante la función del encargado de seguridad e higiene, quien debe mejorar las condiciones de trabajo. Es la persona indicada para impedir los actos inseguros cometidos por los trabajadores. Es posible obtener éxitos en el programa de prevención si los mencionados expertos son capaces de desarrollar las tareas de capacitación en materia de seguridad, instruyendo a los trabajadores en los hábitos seguros. Para capacitar a dichos encargados es necesario desarrollar un estudio de materias relacionadas con sus funciones y los riesgos posibles dentro del área que dirige; formalizar cursos accesibles y simples relacionados con sus tareas y acciones periódicas de actualización y adecuación a las características cambiantes propias de la industria de la construcción. Cabe destacarse que quien se encuentra a cargo de la seguridad e higiene puede comprender y controlar a los trabajadores.

 


Sepa Cómo Instalaragosto 1, 2019
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El Polietileno de Alta Densidad Reticulado (PE-x) se aplica en tuberías de insuperables características mecánicas, químicas y térmicas, ofreciendo una elevada calidad y fiabilidad, que le confieren notables propiedades. El PE-x resulta ideal para su aplicación en sistemas de piso radiante.

Ocho recomendaciones para la instalación de PE-x:

  1. Para la instalación del suelo radiante se requiere, aproximadamente, 7 cm de espesor, entre aislamiento y mortero de cemento.
  2. Se recomiendan espesores no menores a 4 cm ni mayores a 6 cm de mortero, a fin de no elevar la inercia térmica del sistema.
  3. Para empezar los trabajos se deberá contar con todos los tabiques elevados y las instalaciones cloacales terminadas.
  4. La superficie debe permanecer nivelada y limpia, a fin de permitir la colocación del aislante en forma fácil y prolija.
  5. La proyección de la ubicación del colector en un punto baricéntrico de la obra ayuda a distribuir mejor los circuitos.
  6. Se recuerda no superar los 120 metros de longitud de cada circuito.
  7. La separación de tubos responderá al balance térmico según proyecto.
  8. En los locales cuya superficie supere los 40 m2, se dividirá la superficie total mediante una nueva junta de dilatación en la construcción del piso radiante.

Pruebas de presión

Antes de cubrir los tubos con el mortero aditivado con líquido fluidificante, debe asegurarse la estanqueidad de todos los circuitos de calefacción. Para ello se realiza la “prueba de presión”, aplicando una bomba con una presión de 6 Kg/cm2. Aconsejamos seguir los siguientes pasos:

  • Una vez montado el colector y conectados todos los circuitos, llenar con agua la instalación desde el colector.
  • Purgar el sistema. De ser necesario, evacuar eventuales burbujas en forma manual desde el grifo de descarga.
  • Completada la operación de llenado de todos los circuitos, cerrar las válvulas esféricas del colector y conectar en él, la bomba provista de manómetro y llave esférica.
  • Aplicar una presión de 6 Kg/cm2. Mantener el sistema a presión por el lapso de 24 horas. Aconsejamos mantenerlo con presión hasta tapar todos los circuitos a fin de garantizar la estanqueidad del sistema.

Puesta en marcha

Antes de la puesta en marcha es importante que transcurran, al menos, cuatro semanas desde la aplicación del mortero (curado ideal). Se detallan, a continuación, los pasos a seguir:

  • Comprobar el purgado de los circuitos.
  • Poner en marcha la calefacción a una temperatura de mando de 25 ºC.
  • El sistema debe funcionar a dicha temperatura, al menos, por tres días.
  • Una vez realizado el arranque inicial se procede al ajuste de caudal de cada circuito interviniendo tantas vueltas del detentor de cada circuito, como indique el correspondiente diagrama de pérdidas de carga.
  • Transcurrido el período inicial se procederá a elevar la temperatura del agua de mando a 45 ºC de régimen regular.

Sepa Cómo Instalarjulio 24, 2019
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Podemos afirmar, en cuanto a sus elementos constitutivos, que las instalaciones contra Incendio son responsables de asegurar tiempos y formas de trabajo contra el fuego con la mayor de las eficacias. Al producirse un siniestro de consideración en un edificio, muy probablemente, la reserva de agua del tanque no resultara suficiente como para sofocarlo en su totalidad. Atento a ello, en el diseño de la instalación, se diseña un tramo de cañería llamada “Prolongación de alimentación”, la cual circula desde la válvula o grifería más baja, vale decir, la más cercana al ingreso principal del edificio, hasta la puerta de calle, donde se ubica una tapa con la nomenclatura “Bomberos”, dispuesta en la vereda o en alguno de los muros. Dentro de esta caja embutida se instala una válvula o grifo con su anilla giratoria, en la cual se conectará la manguera de los bomberos.

En cuanto a carga de llama, vale señalar que estimamos dos tipos distintos de fuegos. Al denominado “Fuego eléctrico” no se lo sofoca con agua, sino con la llamada espuma o polvo químico, extinguiendo mediante la asfixia que el propio peso de dicha sustancia ejerce sobre las llamas, anulando de esta manera la participación del oxígeno en la combustión.

La autobomba puede asistir o alimentar al edificio por medio de la misma cañería, de forma tal que pueda llegar a los grifos, válvulas y/o rociadores, asegurando así un mayor ingreso de agua. La alimentación de la instalación contra incendio puede conformar dos sistemas distintos, uno por tanque elevado y otro de forma directa, es decir toma el agua de la red de suministro por medio de una conexión especial de 0,025 m, con su respectiva llave de paso en la vereda que dice VI. En el primer caso, es decir por medio del tanque, sabemos que el tiempo es limitado, mientras que al tomar agua de la red, se corre el riesgo de una baja presión en el momento de desatarse el siniestro, entorpeciendo la extinción, tema que se agrava en el caso de edificios. Las mencionadas instalaciones se autorizan o permiten para locales de planta baja y hasta un subsuelo.

Otro elemento de uso exterior, es la llamada “Columna hidrante”, la cual consta de un tramo de caño de, aproximadamente, 70 cm de longitud, que en su extremo superior presenta un grifo o válvula y en el extremo inferior, una base totalmente roscada. Cuenta también con manijas laterales para ayudar a su roscado con la válvula a bolilla ubicada en las esquinas, en las veredas y tomando agua de la red. En paralelo, la columna hidrante y la válvula a bolilla, conforman elementos utilizados por el personal de bomberos. Desde allí estos profesionales extraen el agua, que a su vez, alimenta la cisterna de la autobomba. Éstos como los anteriores, normalmente son ignorados, pues se disponen como unas más de las tapas de hierro de 0,15 x 0,15 cm instaladas en la vereda. Sin embargo, dada su extrema importancia, se debe localizar e identificar preventivamente su emplazamiento.

Finalmente, podemos decir que como toda instalación cuya finalidad radica en brindar un servicio, es considerado de vital importancia el mantenimiento de la misma. Dicha tarea se realiza -por lo menos- dos veces al año, a partir de la acción de profesionales especializados en la materia, brindando participación por escrito ante la empresa de suministro, la cual se encuentra facultada para designar uno de sus inspectores para verificar dicha tarea.

Tanto los señores administradores, propietarios o consorcistas de un edificio que posea este tipo de instalación, se ven obligados al cumplimiento de los citados requisitos. Al no purgar o probar el sistema, el sarro del tanque puede quedar depositado en las cañerías, los cuerpos de las válvulas o grifos, las membranas de los rociadores o sprinklers, dispositivos los cuales quedarían obstruidos por esos residuos. En especial condición se presentan las mangueras, constituidas en su parte exterior por un tejido de fibra de Nylon y en su interior de elastómero, una membrana de gema siliconada. La falta de manutención de las mismas puede ocasionar cortes por reseca, los que al recibir la presión del sistema, reviertan. Aconsejamos enfáticamente que las mangueras permanezcan roscadas en su posición a los grifos, y las lanzas con sus respectivas boquillas conectadas a las mangueras, tomando en consideración que una serie de juntas de goma se distribuyen en forma de sello en las anillas roscadas, a efectos de garantizar la ausencia de pérdidas de agua.

 


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5min266

En cuanto a las pruebas se recomienda que se practiquen dos: La primera antes del llenado del hormigón del contrapiso y la segunda antes de la colocación de los revestimientos. El procedimiento para la segunda prueba es el siguiente:

  1. Llenar los circuitos del panel radiante con agua potable.
  2. Purgar el aire de la instalación abriendo bien el grifo de purga y haciendo salir el agua y todo el aire acumulado en los distintos circuitos. A través de una manguera conectada al grifo de descarga del colector, el agua extraída puede volcarse a una pileta de patio o a una boca de desagüe abierta.
  3. Aplicar una presión de ensayo de 3,5 Bar (3,5 Kg/cm2, aproximadamente).
  4. Transcurrida 1 hora, volver a aplicar la presión de ensayo de 3,5 Bar porque debido a la dilatación de los tubos se producirá una pequeña baja en la presión, perfectamente constatable en el manómetro. Se recomienda que éste tenga la dimensión apropiada para facilitar la lectura en Bar o Kg/cm2.
  5. Transcurridas 24 horas volver a someter la instalación a 3,5 Bar durante 1 hora.
  6. La prueba se considerará aprobada si no se detecta ninguna fuga.

Tras completar la última prueba hidráulica, es decir, la inmediata anterior a la colocación de los revestimientos, es conveniente que los tubos queden cargados con agua potable a una presión constante de 2 Bar.

Puesta en marcha del sistema del Piso Radiante

  • Llenar los circuitos hasta llevarlos a la presión de trabajo (1,5 a 2 kg/cm2). Con la bomba en funcionamiento, se realiza la purga de los circuitos, mediante los purgadores automáticos incluidos en los colectores.
  • Aumentar la temperatura del agua en forma gradual (especialmente durante el período de fraguado de la losa, para evitar la pérdida prematura de la humedad de la masa). Es recomendable ejecutar este procedimiento después de 21 días de realizada la estructura de hormigón.
  • Mantener circulando el agua a 25 ºC durante 3 días. Luego, llevarla a la temperatura de diseño y mantenerla así durante 4 días más.
Mantenimiento del Piso Radiante

Las intervenciones de mantenimiento del piso radiante, tienen como objeto verificar y asegurar el correcto funcionamiento de la instalación durante su vida útil, con un óptimo nivel de confort y de ahorro. Para ello se llevarán a cabo las siguientes tareas de comprobación del estado de la instalación:

  • Inspección de circuitos y ramales en tramos vistos.
  • Comprobación de la inexistencia de fugas y condensaciones.
  • Verificación de la estanqueidad de las llaves de paso y detentores.
  • En caso de formación de suciedad en la instalación, vaciado de los circuitos, limpieza de la misma con agua y aditivos específicos de limpieza y llenado posterior con aditivos adecuados.
Revisiones para asegurar el correcto funcionamiento:
  • Control y ajuste de caudales de circulación en los circuitos.
  • Verificación de la homogeneidad de temperaturas en las superficies radiantes.
  • Estudio de bombas y válvulas, comprobación de la actuación.
  • Inspección de purgadores, purga y eliminación de aire.
  • Chequeo de los sensores de la instalación.
Ajuste de la regulación:
  • Inspección de centralitas de regulación y control, comprobación de funcionamiento y ajuste de consignas.
  • Toma de temperaturas de ida y retorno de agua y comparación con las condiciones de diseño.

Sepa Cómo Instalarjunio 12, 2019
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La denominada “Ayuda de gremio” conforma las tareas que un gremio realiza por y para otro, estableciendo así las primeras diferencias, al existir gremios los cuales -únicamente- se ocupan de sus trabajos específicos, y muy difícilmente, brinden alguna ayuda. A continuación, reproducimos un Informe de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) donde se fijan las condiciones generales para todos los gremios:

  1. Locales de uso común. Locales de uso común con iluminación destinada a vestuarios y locales sanitarios, quedando a cargo del subcontratista toda otra obligación legal o convencional.
  2. Locales de uso exclusivo. Local cerrado de uso exclusivo del subcontratista con iluminación, para depósito de materiales, enseres y herramientas. Cerraduras, candados u otros elementos de cierre serán provistos por el mismo. El Subcontratista se obliga a trasladarse a otro local en caso de que las necesidades de obra así lo requieran.
  3. Medios mecánicos y Mano de Obra. Facilitar los medios mecánicos de transporte que se disponga habitualmente en obra, de tipo y uso corriente; sin perjuicio de que en cada contrato se especifique o convengan prestaciones especiales. Colaboración para descarga de material y traslado del mismo, tratándose de elementos pesados y fijados en la propuesta del Subcontratista. Esta colaboración no superará la provisión de mano de obra en las condiciones estipuladas en la oferta del Subcontratista y aceptadas por el Contratista Principal.
  4. Andamios. Provisión, armado y desarmado de andamios especiales, los cuales serán convenidos en el contrato correspondiente. La provisión, armado, desarmado y traslado de andamios livianos y caballetes queda a cargo del Subcontrastista.
  5. Energía eléctrica. Proporcionar a una distancia no mayor de 20 metros del lugar de trabajo, fuerza motriz, si la hubiera disponible en obra, para las herramientas y un toma-corriente para iluminación.
  6. Lugar para comer. El Contratista Principal proveerá un espacio de uso común para comer. En ningún caso se autoriza a comer en otros lugares de la obra que no sean los establecidos por el Contratista Principal. Durante la interrupción de las tareas, para la hora de comer, ningún obrero permanecerá en los lugares de trabajo. Esta disposición será reconsiderada por el Contratista Principal, en el momento y forma que éste crea oportuno y necesario, debiendo el Subcontratista acatar lo resuelto sin derecho a reclamación alguna.
  7. Limpieza. La limpieza general de la obra queda a cargo del Contratista Principal, pero la limpieza del lugar de trabajo del Subcontratista permanece a su cargo, debiendo éste acumular dentro del área y nivel donde desarrolla sus actividades y en lugar o lugares y en la forma que determine el Contratista Principal, desechos, basura y todo elemento inutilizado, para ser retirado durante la limpieza general.
  8. Vigilancia. La vigilancia general de la obra está a cargo del Contratista Principal. Ello no implica responsabilidad de reposición por sustracciones, pérdidas o falta de materiales, enseres y herramientas del Subcontratista. El Contratista Principal se reserva el derecho de aplicar sistemas de controles al personal del subcontratista con los alcances que fija la ley laboral, igualmente lo podrá hacer en su vestuario, depósito etc., en cualquier momento que lo considere necesario. El Subcontratista podrá proveer su propia vigilancia complementaria a la existente, previa aprobación y autorización del Contratista Principal, sin que esa negativa fundada implique responsabilidad alguna para el mismo.

El texto de la CAMARCO fija los límites a que se obliga el Contratista Principal. Toda otra estipulación deberá ser convenida expresamente en el pliego de Condiciones Particulares para Prestaciones de Ayuda de Gremios.


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Cada vez que se desea “aplomar” un elemento, esto es, darle al mismo la condición de verticalidad, se emplean instrumentos de verificación. Tanto el nivel de burbuja como la plomada cumplen esta función, y tienen amplia aplicación en la construcción, carpintería, instalaciones herrería y topografía.

La plomada -no confundir con las que se usan en la pesca- es una de las herramientas más antigua en la construcción. La evidencia sugiere que los arquitectos egipcios utilizaban plomadas para establecer verticales en la construcción de las pirámides. No sólo las plomadas han sobrevivido hasta el día de hoy, sino que su empleo es vital y aunque la tecnología ha avanzado con las sofisticadas plomadas láser que se disponen en la actualidad, el instrumento tal como se lo conoce en su forma primitiva es infaltable en toda obra de construcción.

La plomada emplea la ley de la gravedad para establecer lo que es verdaderamente “vertical”. Resulta sencillo comprender el principio en el que se basa: una cuerda suspendida que contiene un peso en la parte inferior será vertical y perpendicular a cualquier plano de nivel que atraviese. De hecho, puede considerarse a la plomada como el equivalente vertical del nivel de burbuja.

Partes que componen una plomada

La herramienta básica consta de:

A.  Una pesa de plomo (o de aluminio, acero, latón, otro metal o incluso plástico) que tiene forma cilíndrica, cónica o una combinación de ambas. Las plomadas mecanizadas y equilibradas poseen un extremo cónico o en punta.

B. Una pieza semejante a un carrete llamada nuez, que puede ser de madera, metal o metal imantado, que tiene el mismo espesor que la pesa A y que presenta un orificio en el centro.

C. Una cuerda, cordel o hilo fabricado en algodón o nylon que, pasando por el orificio de la nuez, une ambas piezas. Para albañilería se prefieren las cuerdas de nylon porque presentan mayor resistencia a la humedad.

Además de su aplicación en la industria de la construcción y otras, la plomada es también útil en el hogar.  Cuando se instala una puerta sirve para comprobar la verticalidad del marco. Si se desean colocar accesorios o artículos de decoración en relación con una superficie u otro objeto, insertar un tubo dentro de otro, o establecer la verticalidad de una chimenea o un caño de desagüe pluvial, la línea de plomada será de gran ayuda.

 

 

Cómo debe usarse una plomada

Para el empleo correcto de la plomada y la obtención de lecturas precisas deben seguirse estos sencillos pasos:

  1. Desenrollar la cuerda C de la nuez B.
  2. Apoyar la nuez sobre la superficie del elemento a aplomar (pared, marco, etc.)
  3. Deslizar la cuerda de modo que la pesa A descienda hasta la parte más baja del elemento sin tocar el suelo y dejar balancear libremente la pesa. Cuanto mayor sea la distancia entre la nuez y la pesa, mayor será la precisión obtenida.
  4. Una vez que la pesa de detiene, observar su posición para comprobar el aplomado:
  • Si la pesa está prácticamente apoyada sobre el elemento pero sin tocarlo (debe permitirse una luz de aproximadamente 1 mm), el aplomado es correcto y el elemento está bien vertical.
  • Si la pesa queda separada del elemento, la verticalidad debe corregirse desplazando el elemento en la dirección de la pesa.
  • Si la pesa se apoya sobre el elemento, la verticalidad debe corregirse desplazando el elemento en dirección opuesta a la de la pesa.

Dependiendo de la aplicación y del material en que están construidas, existen plomadas pequeñas que no pesan más de 30 gramos y otras más robustas que oscilan entre los 400 y 600 gramos. En todos los casos, su costo es sumamente accesible. En los modelos terminados en punta debe controlarse que dicha punta no esté doblada o desalineada por el uso. Si es así, la plomada deberá reemplazarse.

Plomada láser

Hoy en día las plomadas láser se han vuelto populares, aunque cuestan casi 10 veces más que las convencionales. Son pequeños instrumentos con aspecto de cinta métrica que funcionan con pilas comunes y proyectan un rayo láser en la región espectral de alrededor de 600 nm, dirigido en forma vertical y también (en algunos modelos) horizontal. Las ventajas con respecto a las plomadas comunes son la gran precisión y rapidez de la medición, como así también la versatilidad, ya que no las afectan condiciones ambientales como el viento y pueden montarse en el suelo, en la pared o sobre un trípode para facilitar el uso, liberando ambas manos del operario.

 

 

Con información de: www.demaquinasyherramientas.com



Auspician Sepa Cómo Instalar




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