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El Código de Edificación (CE) conforma un conjunto de definiciones, conceptos, condiciones generales y requisitos básicos que deben cumplirse en la etapa de Proyecto, en el proceso de comienzo, ejecución y finalización de la obra y en todas las prestaciones de carácter obligatorio establecidas. El CE es complementado por Reglamentos Técnicos, dictados por la Subsecretaría de Registro, Interpretación y Catastro o la que en el futuro la reemplace. Dichos Reglamentos Técnicos incluirán soluciones técnicas y soluciones técnicas alternativas generadas por los interesados.

Las soluciones técnicas alternativas deben cumplir los estándares mínimos del presente Código, debiendo ser estas equivalentes o superiores a los resultados que se obtendrían por la aplicación de la normativa vigente y debiendo acreditar, según el caso, que la solución propuesta se encuentra avalada en otras jurisdicciones nacionales o internacionales de mayor exigencia normativa que la prevista en el CE y, a la vez, se demuestre su eficacia mediante métodos de verificación. Los gráficos contenidos en el CE son de carácter ilustrativo.

Todo documento vinculado o exigido por las normas y preceptos contenidos en ese Código deben hallarse escrito en idioma nacional, salvo que se trate de tecnicismos sin equivalentes en lengua española. Cuando se acompañen antecedentes, documentación y/o comprobantes de carácter indispensable redactados en idioma extranjero, deberán ser incorporados con su respectiva traducción al idioma nacional por traductor público habilitado. Para las definiciones del CE se utiliza el sistema métrico decimal, conforme la Ley Nacional Nº 19.511 y sus modificatorias o la ley que en el futuro la reemplace.

Las medidas que eventualmente contengan los documentos en idioma extranjero y que correspondan a otros sistemas de medición, deben convertirse al de aplicación en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires al momento de su recepción por la Autoridad de aplicación.

Obligatoriedad

La observancia y el cumplimiento de las normas contenidas en el CE son obligatorias para aquellos usuarios que se encuentren en la situación en que la norma los incluya.

Carácter de Orden Público

Las normas contenidas en el presente Código tienen carácter de orden público. Las convenciones particulares no pueden dejar sin efecto sus preceptos y obligaciones. Podrán admitirse, previa conformidad de la Autoridad de Aplicación, soluciones constructivas no previstas expresamente en el presente Código cuando las mismas sean consideradas de aplicación equivalente, o bien, cumplan con mayores exigencias que las establecidas en el presente cuerpo legal.


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El nuevo Código de Edificación de la ciudad de Buenos Aires, sancionado en el mes de diciembre de 2018, tiene por objeto establecer los requisitos y procedimientos básicos para las etapas que componen una obra en cualquiera de sus variantes, tanto para la presentación y elaboración de su proyecto, la ejecución y fiscalización de la misma, y obligaciones y controles que hacen a su conservación.

El nuevo Código de Edificación (CE), el cual entró en vigencia en el mes de diciembre de 2018 en la ciudad de Buenos Aires, define los estándares constructivos, de habitabilidad, seguridad, funcionalidad, accesibilidad y sustentabilidad, así como también, establece condiciones generales para la prevención y extinción en caso de incendio. Su ámbito de aplicación territorial se acota al ejido de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Objetivos Básicos de la Edificación

Tanto en el proyecto de una obra, en cualquiera de las categorías que se establecen en el presente Código, como en las etapas de Ejecución y finalización de la misma, el proceso de la edificación, cumplirá con las siguientes exigencias:

  1. Habitabilidad: Son las condiciones establecidas conforme el uso permitido, manteniendo los requisitos básicos de espacio, iluminación y ventilación, en los ambientes que la componen.
  2. Seguridad: Toda construcción es segura cuando se toman en cuenta las siguientes condiciones:

 

  1. Seguridad Estructural, de tal forma que no se produzcan en el edificio o en partes del mismo, daños que tengan su origen o afecten a la cimentación, los soportes, las vigas, los forjados, los muros de carga u otros elementos estructurales, y/o que comprometan directamente su resistencia mecánica y/o su estabilidad.
  2. Seguridad en la utilización (SU) de técnicas constructivas del inmueble a edificar, de tal forma que su construcción y destino no supongan riesgos de accidente para las personas y/o bienes, o en su caso los atenúen.
  3. Seguridad en la Ejecución de las Obras: Son las exigencias básicas de seguridad, higiene y protección para los agentes que intervienen en el desarrollo de la ejecución.

 

  1. Funcionalidad: Son las disposiciones, dimensiones y la dotación de instalaciones que faciliten la adecuada realización de las funciones y actividades para los cuales fueron proyectados.
  2. Accesibilidad: Permite que todas las personas puedan formalizar un adecuado uso de un objeto, visitar un lugar o acceder a un servicio, independientemente de sus capacidades, cognitivas o físicas. La accesibilidad universal es condición necesaria e imprescindible para la participación de todas las personas más allá de las posibles limitaciones que puedan tener.
  3. Prevención y seguridad contra incendios: Toda construcción deberá asegurar los correspondientes medios de salida exigidos, para que los ocupantes puedan desalojar el edificio sin correr riesgo de ninguna índole, sumando las instalaciones de equipos y elementos de extinción capaces por su acción de evitar, de manera eficaz, la propagación del incendio.
  4. Sustentabilidad: En el diseño de la obra y durante todo el proceso constructivo, su finalización y su resultado se debe evitar y prevenir el deterioro del medio ambiente en su entorno inmediato y todo ello tiene como objetivo un mayor rendimiento de los recursos y un menor impacto sobre aquél.

 


Sepa Cómo Instalarabril 29, 2020
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Las empresas petroquímicas incrementan sus propuestas e investigaciones para dominar patologías dentro del ámbito de la construcción. Si las citadas patologías no son controladas, pueden generar importantes problemas en nuestras construcciones. Los efectos de la humedad configuran una de las más complejas acechanzas capaces de alterar el adecuado envejecimiento y mantenimiento de las obras.

Sea por causas del exterior (humedad ambiente, lluvias, cambios de temperatura exterior-interior, etc.) o por problemas en el interior de las viviendas (uniones defectuosas de cañerías, dilataciones de los materiales por cambios bruscos de temperatura, etc.), el agua puede convertirse en una pesadilla si no se toman ciertos importantes recaudos.

Los distintos avances tecnológicos han permitido, mediante nuevos productos que día tras día llegan al mercado de la construcción, controlar el agua, tanto en lo relacionado con la humedad como en lo estrictamente relativo a los problemas de uniones o soldaduras.

El primer caso (la conocida “Humedad de cimientos“) conforma un problema el cual se manifiesta, por lo general, en viviendas antiguas, donde las manchas comienzan a aparecer desde los zócalos ascendiendo hasta no más de 1,50 m de alto, aproximadamente.

Como en todos los casos de humedad, es importante descartar los diferentes motivos que pudieron haber generado esa húmeda; en ese caso, la pérdida de cañerías, falta de revoque exterior o su rajadura, etc.

Un enemigo implacable: La humedad ascendente

La humedad ascendente conforma una patología de dificultosa solución, ya que ella tiende a subir por capilaridad a través del muro. Una solución parcial, recomendada por algunos constructores (fundamentalmente ante la falta de recursos o conocimientos), radica en remover el revoque humedecido, hasta llegar al ladrillo, y luego, revocar con un mortero hidrófugo. Esta solución, que en primera instancia parece eficaz, no lo es del todo, ya que la humedad seguirá ascendiendo por detrás del nuevo revoque, y si bien por un tiempo bastante prolongado (en ocasiones demora años) la humedad no aparece, finalmente, por encima del revoque hidrófugo que se realizó a media altura, vuelve a aflorar la humedad.

Existen productos específicos para detener la humedad de cimientos, y empresas especializadas en su aplicación, las cuales garantizan los trabajos por varios años. Por lo general, se trata de bloqueadores hidrostáticos líquidos a base de siliconas, combinados químicamente con componentes de mezcla cementicia, reestableciendo las capas aisladoras horizontales.  De esta forma impiden el “efecto capilar”, es decir, el ascenso del agua.

Su aplicación demanda de una serie de perforaciones oblicuas, ejecutadas mediante taladores de mechas de gran diámetro y longitud (para llegar lo más profundo posible), regulares en altura y distancia, para permitir de ese modo, interceptar el agua en su intento por ascender. El proceso se repite hasta que el muro se encuentra saturado con el producto, dependiendo la distancia y altura de las perforaciones del tipo de muro tratado.


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Conviene que la Dirección de Obra (DO) acuerde con los contratistas las fechas y rutinas para llevar a cabo conjuntamente las mediciones, las cuales pueden ser realizadas también por sus representantes autorizados. Es práctica recomendable la suscripción de un acta con el detalle de las mediciones realizadas. Usualmente, se miden los totales de los trabajos realizados hasta ese momento y el trabajo a liquidar en el lapso surge por diferencia con el liquidado en el lapso anterior.

Cada rubro y/o ítem se mide según las unidades utilizadas en la oferta del contratista, muchos pueden medirse en obra, otros sobre planos y otros, especialmente los cotizados en forma global, pueden estimarse como un porcentaje del total cotizado. En función de la medición y los precios de su oferta, el Contratista, confecciona las planillas de liquidación.

Liquidaciones del Contratista

Se recomienda imponer al contratista la obligación de presentar separadamente las liquidaciones de diferente naturaleza, por ejemplo, de trabajos según precios de contrato, de modificaciones, de anticipos para la compra de materiales o de anticipos financieros si los hay. Conviene aconsejar al contratista para postergar la emisión de las facturas oficiales hasta que la DO haya aprobado las liquidaciones y emitido el certificado respectivo. Seguir este procedimiento le evitará inconvenientes en caso de efectuar correcciones ordenadas por la DO.

Certificación de los trabajos

Una vez revisadas y aprobadas las liquidaciones del contratista, la DO las remite al comitente emitiendo un certificado con el acuerdo para su pago. Los pliegos de condiciones disponen el procedimiento para la emisión de certificados y los alcances de estos instrumentos contractuales.

Resulta conveniente que la DO adopte ciertas rutinas para la emisión de los certificados en función de las disposiciones de los contratos comitente/contratistas. En el caso de obras por contratos separados se recomienda incorporar disposiciones uniformes en los pliegos de condiciones de los diversos contratos con respecto a la periodicidad y fecha de emisión de las liquidaciones. Esta rutina facilita otras rutinas, la del comitente para prever los fondos y efectuar los pagos y las de la DO para la revisión de las liquidaciones, emisión de los certificados y emisión de las facturas de honorarios por dirección de obra.

Aplicación de sanciones

Es conveniente que los pliegos de condiciones establezcan sanciones a aplicar a los contratistas por incumplimiento a sus obligaciones contractuales. Los cargos son sanciones en dinero que, según previsiones contractuales, el comitente puede imponer a un contratista para resarcirse por los costos y gastos en que deba incurrir por los perjuicios ocasionados motivados por sus acciones, errores u omisiones o sus efectos.

Previo a la imposición de un cargo se debe dar al contratista la oportunidad de que proceda a la reparación correspondiente con sus propios medios o mediante terceros. En su defecto los trabajos pueden ser encomendados por el comitente a un tercero y el DO debe llevar cuenta de los costos, gastos y honorarios necesarios para valorar el monto de la imposición.

Las multas son sanciones en dinero que, de acuerdo con previsiones contractuales, el comitente puede imponer al Contratista por incumplimientos en la ejecución de los trabajos, por contravenir disposiciones contractuales o desatender órdenes de servicio.

Los pliegos pueden prever multas por diversas contravenciones y por montos que varían según su gravedad. Las multas y cargos los aplica el comitente a solicitud del DO, razón por la cual se recomienda la consulta al comitente antes de la solicitud formal, pues la aplicación casi siempre da lugar a un pedido de reconsideración por parte del contratista y no es conveniente se rectifique la medida una vez aplicada.

 


Sepa Cómo Instalarmarzo 18, 2020
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Los temas de esta nota tratan sobre ciertas rutinas, tareas y controles a realizar por parte del profesional en su rol de Director de Obra (DO) relacionados con el cumplimiento de disposiciones administrativas y económicas de los pliegos de condiciones de los contratos de construcción tipo, en relación con el seguimiento y control de los precios contractuales.

Anticipos para la compra de materiales

Los pliegos de condiciones de los contratos de construcción, incluyen las siguientes definiciones: “El régimen de anticipos para la compra de materiales está previsto para que el comitente abone anticipadamente al contratista un importe convenido a los efectos de fijar el precio de la provisión, la que quedará cubierta por una garantía a favor del comitente”. “Los ítems y rubros objeto de anticipos para la compra de materiales, mantendrán en lo sucesivo su precio inamovible en la misma proporción con que hayan sido objeto de anticipos”. La aplicación de este régimen persigue un doble objetivo: Facilitar la gestión del contratista y reducir sus gastos financieros, circunstancia reflejada generalmente en una mejora del precio de su oferta; y    permitir al comitente fijar anticipadamente el precio de una parte significativa del rubro afectado.

La decisión de adoptar este régimen es de exclusiva competencia del comitente. En cada caso conviene evaluar las ventajas y desventajas en función de la naturaleza de los materiales o equipos afectados, el monto de la operación, la solvencia moral y económica del contratista y las garantías ofertadas. Decidida la realización del anticipo, corresponde establecer el lugar donde acopiar los materiales o equipos: En la obra, si fuera posible; en el taller, cuando los materiales deban ser procesados previo a su envío a obra o en depósitos del contratista o del proveedor, cuando no sean posibles las alternativas anteriores. El acuerdo de un régimen de anticipos para la compra de materiales puede ser posterior a la firma del contrato, en cuyo caso se recomienda al DO redactar disposiciones para implementarlos.

Los anticipos financieros

Se trata de las sumas de dinero que el comitente adelanta al Contratista para su mejor desenvolvimiento en la provisión de materiales y mano de obra para la ejecución de los trabajos a su cargo. Los pliegos de condiciones de los contratos de construcción suelen incluir al respecto: Que los anticipos financieros son de aplicación cuando así ha sido establecido en la contrata, que es necesario sean amparados por garantías, y finalmente, que no sean afectados por deducciones para el fondo de reparo. El acuerdo de un régimen de anticipos financieros puede ser posterior a la firma del contrato, en cuyo caso, se recomienda al DO redactar disposiciones para implementarlo.

Liquidación de los trabajos

La valoración de los trabajos realizados a los efectos de su pago por el comitente resulta de una secuencia de tareas que conforman una tarea a la cual la DO debe prestar mucha atención, dado que en caso de incurrir en errores puede afectar los intereses del comitente o de los contratistas. El procedimiento se inicia con la organización de las planillas a utilizar por cada contratista para efectuar sus liquidaciones, continúa con la medición de los trabajos realizados, la revisión de las liquidaciones que presentan los contratistas en base a las mediciones realizadas y la emisión de los certificados por la DO para su pago por el comitente. A efectos de facilitar la medición de los trabajos y la preparación de las liquidaciones, conviene que las propuestas de los contratistas sean desagregadas hasta alcanzar el detalle que considere necesario la DO, ya sea por rubros e ítems y/o por sectores o niveles de obra y, en su caso, en materiales y mano de obra. De esta manera, se facilita la conformación de las planillas de liquidación que el contratista prepara siguiendo las directivas de la DO, demandando sean configuradas bajo determinados programas informáticos, por ello, se facilita enormemente la confección de las planillas y su revisión.


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En la antigüedad se concluyeron ciertas apreciaciones sobre el proceso de evapotranspiración. Aristóteles, en el siglo IV aC, dijo que el viento influye más en la evaporación que el Sol, y relacionó los principales mecanismos de la evaporación. Salomón, por su parte, intuyó que todas las aguas van al mar y, sin embargo, no lo llenan, dando origen a la comprensión del ciclo del agua. Edmund Halley, en el siglo XVII se dedicó a observar que la evaporación del Mediterráneo era muy similar al aporte de los ríos a éste.

Es a finales del siglo XVIII, cuando Dalton (1806) inició los estudios modernos, con su teoría de que la evaporación era consecuencia directa de la combinación de la influencia del viento, el contenido de humedad atmosférica y las características de la superficie del suelo.

¿Qué es la Evapotranspiración?

La evaporación se define como “el proceso físico por el cual un sólido o líquido se transforma a la fase gaseosa”. La evaporación del agua a la atmósfera ocurre a partir de los efectos verificados sobre las superficies de agua libre como océanos, lagos y ríos, de zonas pantanosas, del suelo, y de la vegetación húmeda. La mayor parte del agua evaporada por las plantas constituye un líquido el cual ha pasado a través de la especie vegetal, absorbida por las raíces, circulando por sus tejidos vasculares y emigrando por las hojas, a través de las estomas, aunque a veces, también ocurre a través de la cutícula.

La evaporación del agua a través de las plantas es la denominada transpiración. Dicha transpiración se encuentra controlada por muchas variables al depender directamente de algunos aspectos dinámicos de la actividad de la planta:

  • Durante la noche la transpiración es del orden del 5 al 10% de la tasa de transpiración diurna.
  • Las diferentes especies vegetales pueden transpirar cantidades muy diferentes de agua en función de la naturaleza de las aberturas de evaporación que presentan sus hojas, las denominadas estomas, fundamentalmente por su tamaño, densidad y localización o exposición.
  • La estación del año determina si las plantas tienen hojas y por cuánto tiempo.
  • La hora del día, capaces de alterar el balance de la radiación y los ritmos de fotosíntesis y crecimiento de la planta, más la actividad de las estomas.
  • El estado de crecimiento de la planta, dado que las especies verdes consumen mucha más agua en estado de crecimiento activo o en aquellos periodos de construcción de biomasa, o cuando el sistema radicular ha alcanzado el máximo de su expansión y eficiencia.
  • Para ciertas especies vegetales, el máximo de evapotranspiración tiene lugar cuando ha conseguido cubrir la totalidad de la superficie del suelo.
  • Los factores meteorológicos también influyen en la apertura de los estomas, dándose la circunstancia de que con fuertes vientos, especialmente si los mismos son cálidos, los estomas se cierran, como mecanismo para no perder grandes cantidades de agua. Por el contrario, en casos de gran humedad ambiental, las plantas pueden seguir eliminando agua, incluso en forma líquida, para permitir el movimiento y circulación de la savia.
  • Las propiedades del suelo, por supuesto, también condicionan la cantidad de agua disponible para la planta, conformando un factor limitante a tener en consideración, de manera que, en función de la litología, las plantas van a ser capaces de extraer más o menos cantidad del agua retenida por el suelo.

La evaporación directa a partir el suelo (Es) y la transpiración (T) se verifican de manera simultánea en la naturaleza, y no es fácil distinguir cuánto vapor de agua es producido por cada uno de los dos procesos. Atento a ello, se emplea usualmente el término Evapotranspiración (ET) englobando el proceso de transferencia de agua a la atmósfera, tanto por acción de las plantas como por evaporación directa a partir del suelo.

La cantidad de agua intercambiada en el proceso de respiración de los animales es minúscula y no se considera especialmente.


Sepa Cómo Instalarfebrero 26, 2020
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Un sistema de riego que intenta imitar a la lluvia. En el riego por aspersión, el agua alcanza a las plantas por medio de tuberías y pulverizadores, llamados aspersores los cuales, gracias a una presión determinada, eleva el agua para que luego caiga pulverizada, o en forma de gotas, sobre la superficie a regar. A los fines de lograr un buen riego por aspersión necesitamos:

  • Una red de tuberías adecuadas a la presión del agua.
  • Presión en el agua.
  • Aspersores capaces de esparcir el agua a la presión de la red de distribución.
  • Depósito de agua conectado con la red de tuberías.

Desarrollaremos, a continuación, cada uno de los citados aspectos en detalle:

Presión en el agua: Es necesaria por dos motivos; la red de distribución se multiplica en proporción a la superficie que debemos regar, y teniendo en cuenta que el agua debe llegar al mismo tiempo e idéntica misma presión, a las bocas donde se encuentran instalados los mecanismos de difusión (aspersores) con el fin de conseguir un riego uniforme. La segunda razón es que la presión del agua debe ser capaz de activar todos los aspersores al mismo tiempo, sean fijos o móviles, de riego más pulverizado o menos. En el caso que la presión de la red no sea suficiente, se deberá instalar un motor capaz de brindar la presión suficiente desde el depósito hasta los aspersores.

Red de tuberías: En general, la red de tuberías que conducen el agua por la superficie a regar se compone de ramales de alimentación los cuales canalizan el agua principal para suministrar a los ramales secundarios conectados directamente con los aspersores. Todo ello supone un estudio técnico adecuado, ya que de él dependerá el éxito de la instalación.

Depósito del agua: Desempeña dos funciones: La de almacenamiento del agua suficiente para uno o varios riegos y la de conformar un punto de enlace entre el agua sin presión y el motor de impulsión de dicho líquido a la presión necesaria para el riego calculado.

Aspersores: Los más utilizados son los giratorios los cuales rotan alrededor de su eje y permiten regar una superficie circular, impulsados por la presión del agua. En el mercado los hay de variadas funciones y alcance. Son parte muy importante del equipo de riego por aspersión, y por lo tanto, el modelo, tipo de lluvia (más o menos pulverizada) producida, debe formar parte de un estudio técnico pormenorizado.

Ventajas del riego por aspersión

Entre las ventajas del sistema de riego por aspersión, listamos:

Ahorro en mano de obra: Una vez puesto en marcha no demanda una especial atención. Existen en el mercado eficaces programadores activados por electro válvulas conectadas a un reloj los cuales, por sectores y por tiempos, activarán el sistema según las necesidades previamente programadas.

Adaptación al terreno: Se puede aplicar tanto en terrenos lisos como ondulados, no demandando allanamiento ni preparación de las tierras. La eficiencia del riego por aspersión es de un 80% frente al 50% de los riegos por inundación tradicionales. En consecuencia, el ahorro de agua conforma un factor muy importante a la hora de valorar este sistema.


Sepa Cómo Instalarfebrero 10, 2020
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Considerando la totalidad de los sistemas pasivos, el muro Trombe exige menos esfuerzo para operar y es recomendable para aquellos espacios de importante uso durante el día y la noche, siendo muy apropiada para los edificios residenciales.

Resulta óptimo en aquellos locales donde el silencio y la privacidad sean deseables, la proporcionar la mayor parte de su calor al espacio durante la tarde y noche, y es ideal para su uso en las zonas de estar y dormitorios. También, son apropiados en climas que se caracterizan por diferencias de temperatura marcadas entre el día y la noche, para proporcionar calor suplementario (reducción de la demanda de calefacción) en zonas habitables, o como sustituto de la calefacción en espacios con requerimientos térmicos no elevados, tales como zonas de circulación, depósitos, almacenes, etc.

En verano, como el recorrido del Sol es más alto, si sobre el muro colocamos un alero, ingresará en nuestra obra mucha menos radiación solar. En consecuencia, el efecto de calentamiento del muro será inferior al producido durante el invierno.

Paralelamente, al cambiar simplemente la configuración de los conductos, se logra un efecto refrigerante. Se abren las compuertas de la parte superior del vidrio y el conducto de la parte inferior del muro, mientras se cierran los conductos de la parte superior del mismo.

La radiación solar incidente en el muro calienta el aire el cual asciende por convección y escapa al exterior desde la compuerta superior del vidrio. El vacío dejado por el aire que ha salido es ocupado por aire procedente del interior de la casa, el cual penetra por los conductos en la parte inferior del muro. De esta manera, se establece un efecto de succión el cual provoca una corriente que renueva el aire del interior de la obra, produciendo un efecto refrigerante.

Ventajas del sistema Trombe

Entre las múltiples ventajas representadas por este sistema, listamos a continuación:

  • Bajo costo: Se puede fabricar con materiales (albañilería, hormigón) relativamente asequibles.
  • Facilidades de construcción: Relativamente sencillo de incorporar en la construcción de la estructura como un muro de carga, interno o externo.
  • Sistema de captación solar pasiva: No presenta partes móviles y poco o ningún tipo de mantenimiento. No se requiere combustible. Puede reducir la factura de calefacción en gran proporción. No contamina el ambiente.
  • Confort térmico: Irradia en el infrarrojo, que es más penetrante y agradable que los tradicionales sistemas de calefacción de aire forzado. Presenta ambientes atractivos, agradables, claros y limpios los cuales no contribuyen a la contaminación. Las temperaturas interiores son más estables que en la mayoría de los sistemas pasivos.

Un problema de este sistema radica en su demanda de un muro ciego en la fachada Sur del edificio, lo cual hipoteca tanto la entrada de luz como las posibles vistas que pudiera tener dicho local. Por este motivo, se han desarrollado variaciones del esquema descripto, buscando brindar una respuesta a la captación de energía sin renunciar a la apertura de huecos.

Por otra parte, este sistema sólo se puede utilizar en la práctica para calentar la zona sur de las habitaciones donde se emplaza. Incluso, en esas salas la calefacción eficaz se considera sólo a una profundidad de aproximadamente una vez y media la altura del muro.

Como corolario, es factible afirmar que la aplicación de este elemento pasivo dentro de la arquitectura representa la sencillez con la cual debemos desarrollar nuestros proyectos, enfocados en la sustentabilidad de la vivienda y el confort del habitante.


Sepa Cómo Instalarenero 13, 2020
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Existen soluciones válidas y posibles de ser consideradas en el momento de definir un proyecto. Una de las tantas disponibles para aumentar la captación de la energía solar renovable y no contaminante, conservarla y distribuirla para lograr condiciones de confort en el interior de una obra, es el muro Trombe, llamado así en honor al ingeniero Félix Trombe que lo impulsó en los años 60 del siglo pasado, a pesar de que la patente de los primeros diseños fue realizada por Edward Morse en el año 1881.

El denominado “Muro Trombe” conforma un dispositivo el cual puede construirse con un mínimo de conocimientos en la materia. Aunque dependiendo del acabado y de los materiales empleados -concretamente los cristales y aislantes-, puede brindar un óptimo rendimiento.

Funcionamiento del “Muro Trombe”

Su funcionamiento se basa en la diferencia de densidad del aire caliente y el aire frío, provocándose corrientes en una u otra dirección, dependiendo de las rejillas abiertas. Estas corrientes de aire caliente o templado calientan o refrescan introduciendo o extrayendo el aire caliente del edificio o las habitaciones donde se instale.

El sistema es sumamente sencillo. Se trata de un muro (de unos 20 a 40 cm de espesor) orientado hacia la posición del Sol, realizado con materiales, tales como hormigón, piedra o adobe, los cuales permitan absorber el calor como masa térmica.

El muro, a su vez, se pinta de negro o de un color oscuro mate y se deja un espacio para colocar un vidrio (lo más grueso posible) para generar un espacio pequeño o cámara de aire, en la cual no se pueda producir efectos conductivos. Ello provoca un invernadero a partir de la incidencia del Sol. De esta forma, la luz atraviesa el cristal y se convierte en calor, alcanzando temperaturas más altas por el efecto invernadero (la radiación de onda larga emitida por el muro no puede atravesar otra vez el vidrio -y por consiguiente- calienta el aire que queda atrapado en la cámara).

El muro cuenta con dos grupos de conductos (superiores e inferiores), cada uno de los cuales presenta su respectiva compuerta. Adicionalmente, es posible colocar una película oscura sobre la pared -en la parte exterior para absorber una porción del espectro solar visible- y emitir una pequeña cantidad del rango infrarrojo. Esta absorción transforma la luz en calor en la superficie de la pared, disminuyendo la reflexión.

 “Bucle convectivo”

En la versión original del muro Trombe se incluyen dos conjuntos de orificios en la pared de masa, uno en la parte superior y otro en la base, de forma que cuando el aire de la cámara se calienta por la energía solar aportada, asciende por convección natural y, atravesando el muro por los orificios superiores, ingresa al interior del local.

El vacío creado en la cámara de aire succiona, a través de los orificios inferiores del muro, el aire frío del interior del local, el cual se encuentra estratificado por su temperatura. De esta forma, se crea el llamado “bucle convectivo” o “termosifón”, capaz circular el aire frío de un local a la cámara de aire, se calienta y vuelve a ingresar en el interior del local. De esta forma, el aire continuará circulando y calentando la vivienda.

Si se espera que el recalentamiento sea un problema (por ejemplo, durante el verano en las zonas templadas), deben incluirse respiraderos exteriores -salvo que se utilicen aislantes móviles-. En el caso de que no se hayan previsto perforaciones en la pared de masa, se deben incluir ventilaciones en el vidrio, tanto en la parte superior como en la inferior, a los fines de evitar que la masa térmica se caliente demasiado.


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La información proporcionada por el cliente, la obtenida por el profesional y la resultante de los estudios necesarios, será procesada para facilitar su apreciación y definir prioridades y jerarquizar valores, procedimiento útil también para detectar y superar omisiones o demasías del programa de necesidades. En ocasiones, las evaluaciones preliminares concluyen en la necesidad de modificar el programa de necesidades, el presupuesto asignado o algún otro requerimiento para poder ubicar al proyecto en un nivel que podría denominarse de prefactibilidad. Esta es una tarea que el profesional debe encarar conjuntamente con su comitente a quien debe brindar asesoramiento para la toma de decisiones, como por ejemplo, el ajuste de la envergadura de la obra, la búsqueda de terrenos alternativos, la construcción de la obra en etapas o el aumento del presupuesto asignado.

En todos los casos, y previo al comienzo de las etapas de diseño, se recomienda que el comitente revise el programa de necesidades finalmente consolidado y le otorgue su conformidad, preferentemente por escrito. El profesional estará entonces en condiciones de iniciar las tareas de croquis preliminares, que son las que le permitirán una primera comprobación de la factibilidad del proyecto pues incorpora dos nuevos factores: la idea básica propuesta por el arquitecto y la posterior aceptación de la misma por parte del comitente.

Estudios y tareas en relación con el proyecto

Previo a la ejecución de un proyecto suelen ser necesarios estudios y tareas para completar la información que al profesional, o su comitente, pueden necesitar para iniciar o proseguir con el proyecto, los cuales usualmente no están comprendidos en los servicios de proyecto y dirección por ser independientes de ellos y cuyos honorarios deben sumarse a los del encargo original. Algunos pueden ser realizados por el arquitecto, previa autorización y acuerdo de los honorarios con el comitente; otros requieren la participación de otros profesionales, entre ellos:

  • Amojonamiento del terreno, tarea que requiere la participación de un Agrimensor.
  • Estudios de suelos, tarea que requiere la participación de un Ingeniero especializado.
  • Estudios de impacto ambiental los cuales pueden ser realizados por arquitectos u otros profesionales.

Algunos de estos estudios pueden ser necesarios desde un primer momento, pues de su resultado dependerá la decisión de proseguir o cancelar el proyecto, otros pueden realizarse más adelante. Se recomienda informar estas cuestiones al comitente desde un primer momento sin diferirlas para una posterior ocasión, lo que luego podría originar desacuerdos o conflictos.

Los estudios y tareas para evaluar la factibilidad del proyecto tienen por objeto obtener o producir y evaluar información necesaria para el proyecto y facilitar al arquitecto y a su cliente la toma de decisiones para proceder con el mismo. Estos estudios y tareas pueden consistir, entre otros:

  • Estudios y tareas para la redacción de un programa de necesidades.
  • Estudios de antecedentes históricos y/o constructivos.
  • Estudios de mercado, inmobiliarios, técnico-legales, económico-financieros.
  • Estudios de impacto ambiental, estudios de pasivo ambiental.
  • Estudios del costo de uso y operación del edificio terminado.


Auspician Sepa Cómo Instalar




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