Alejandranoviembre 18, 2021
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9min40

Entre los factores en la conformación del costo de una obra, muchos de ellos no ofrecen ninguna relación con los aspectos morfológicos o técnico-constructivos, se relacionan con las formas y modalidades de contratación de la obra y con otras decisiones propias del comitente.

El profesional, analizará y evaluará distintas opciones para asesorar y aconsejar a su comitente acerca de las ventajas y desventajas de las distintas alternativas de contratación.

Además de las decisiones relacionadas con las formas de contratación, existen otros conceptos que inciden significativamente en el precio de la obra. Acerca de los mismos, el comitente tiene exclusivo poder de decisión, siendo decididos con la suficiente anticipación como para adecuar o ajustar la documentación de proyecto y posibilitar la programación de licitaciones y contrataciones.

El siguiente listado conforma un resumen de todos los conceptos que por su incidencia en el precio de la obra y por su posibilidad de afectar directamente otros intereses del comitente, deben contar con su acuerdo antes de ser establecidos en la documentación de proyecto:

• Adopción del régimen de contratista único o contratos separados.
• En caso de contratos separados, definición de los rubros a cargo del contratista principal y los rubros o paquetes de rubros y/o provisiones que se contratarán por separado.
• En caso de contratos separados, asignación de las responsabilidades por la construcción de la obra y la coordinación de contratistas al contratista principal o a un profesional quien asuma el rol de ejecutor de obra.
• Definición de la modalidad de contratación del contrato único o de cada uno de los contratos separados.
• Reserva del derecho del comitente de proveer ciertos materiales.
• Definición de la forma de pago y plazo para el pago de los certificados.
• Existencia o no de regímenes de anticipos para la compra de materiales y en su caso, de los rubros o ítems afectados.
• Existencia o no de un régimen de anticipos financieros y en su caso, montos o porcentajes y la oportunidad para su formalización.
• Determinación del plazo de ejecución de la obra y, cuando corresponda, plazos parciales, por etapas constructivas o por sectores de obra.
• Fijación del porcentaje y forma de constitución de la garantía de contrato.
• Fijación del porcentaje y forma de constitución del fondo de reparo. Definición del plazo de garantía.
• Existencia o no de premios y/o penalidades referidos al cumplimiento de los plazos contractuales.
• Requerimientos en materia de seguros.

En este listado aparecen varios conceptos sobre los cuales conviene, informar oportunamente al comitente, a quien en todos los casos corresponde decidir al respecto.

Forma de pago

Los gastos financieros a afrontar por los contratistas de la industria de la construcción motivan las formas de pago y los plazos para hacerlos efectivos y en su caso, el pago de anticipos. Todos ellos constituyen factores a los cuales los contratistas le asignan significativa relevancia en el momento de fijar los precios de sus ofertas. En épocas de inflación, los mencionados aspectos adquieren una máxima importancia. La fijación de formas y plazos de pago razonables facilita la obtención de buenas propuestas; por oposición: formas y plazos de pago desusados generan sobreprecios desmedidos y pueden provocar la abstención de las empresas a presentar sus propuestas.

Por otra parte, se aconseja no dejar librado a los oferentes la propuesta de estos conceptos pues dificultaría la comparación y evaluación de sus ofertas en un plano de total igualdad. Un instrumento vinculado con la forma de pago, usual en las obras privadas con buenos resultados, es el llamado “anticipo financiero”, por medio del cual el propietario adelanta al contratista determinadas sumas de dinero para facilitarle la gestión financiera, con ello puede, inclusive, obtener una mejora en los precios cotizados.

Otro instrumento vinculado con la forma de pago, también usual en las obras privadas con buenos resultados y que puede contribuir a obtener mejoras en los precios cotizados, es el “anticipo para la compra de materiales”, mediante el cual, el propietario adelanta al contratista determinadas sumas de dinero a los efectos de fijar el precio de la provisión y facilitar su gestión, anticipo amparado por una garantía a favor del comitente. El procedimiento permite fijar el precio de la provisión, si simultáneamente, se establece que no se reconocerá modificación del precio de los materiales o provisiones que hubieren sido objeto de anticipo para su compra.

Es sabido que la liquidación de jornales en la industria de la construcción se efectúa quincenalmente, y en ciertos casos, semanalmente, y que la compra de materiales acepta pagos diferidos en plazos cortos, los cuales a su vez, originan pérdidas de descuentos y bonificaciones. En base a ello se aconseja que, salvo casos especiales, los contratos de construcción dispongan liquidaciones y certificaciones mensuales, y se recomienda a la DO diligencia en esta gestión, ya sea en la medición de los trabajos realizados, revisión de las liquidaciones, emisión de los certificados y su elevación en tiempo y forma al propietario.

El cumplimiento de las obligaciones de pago contraídas por el propietario es condición casi excluyente para evitar atrasos o la suspensión de los trabajos por parte del contratista y asegurar la continuidad y terminación de la obra en condiciones normales.

Plazos de ejecución y planes de inversión

El plazo de ejecución de una obra tiene una marcada y directa incidencia sobre su precio, razón por la cual, será encuadrado dentro de términos técnicamente razonables e informado a los oferentes como un dato importante a ser tenido en cuenta para la preparación de sus propuestas.

Una de las causas de incumplimientos en la construcción de las obras se origina en la fijación de plazos técnicamente inadecuados o de difícil cumplimiento, dando lugar además a costos adicionales que pueden alterar la ecuación económico-financiera de la obra. Cuando se estipulan plazos de ejecución más breves que los aconsejables según los estándares habituales, su cumplimiento además de requerir una perfecta programación y coordinación de los trabajos y gran eficiencia por parte de los contratistas, puede llegar a requerir la incorporación de equipos especiales, habilitación de turnos de trabajo especiales u horas extra y en casos y como efecto no deseado, puede dar lugar a la pérdida de calidad en la ejecución de los trabajos, especialmente, en las terminaciones.

Si en cambio, se estipulan plazos de ejecución más extensos de lo necesario se pueden originar costos adicionales para la empresa por amortización de equipos e instalaciones de obrador, vigilancia, supervisión con bajos rendimientos y otros conceptos por gastos improductivos, que la empresa trasladará a su propuesta.


Alejandranoviembre 8, 2021
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5min73

Las aguas grises se generan como resultado de los hábitos de vida de la población, los productos utilizados y la naturaleza de la instalación, por ello, sus características resultan ser variables.

En edificios residenciales, la reutilización de aguas grises tratadas podría representar una reducción del 40 al 50% del consumo total de agua. Sin embargo, esa proporción varía según la tipología analizada. De las dos tipologías residenciales, las viviendas urbanas producen un menor porcentaje de aguas grises respecto de las viviendas unifamiliares, pero las superan en la generación de aguas negras. Las viviendas urbanas son, junto a los edificios administrativos, las que menor cantidad de aguas residuales desarrollan. La tasa de generación de aguas grises varía considerablemente a lo largo del día. Para evitar disponer de un tanque de almacenamiento, el tratamiento será diseñado para contemplar diferentes tasas de carga. Los procesos deberán lidiar con un flujo intermitente y variaciones de las condiciones climáticas, al igual de resultar sencillas en su operación, a partir de un mínimo consumo de energía. Las aguas grises muestran bajas concentraciones de nitrógeno y fósforo en comparación con las aguas negras, debido a la inexistencia de heces y orina. El agua gris tratada o desinfectada inadecuadamente presenta un riesgo de contaminación a sus usuarios. Hasta la fecha, no se ha registrado ninguna incidencia de enfermedades vinculadas a la reutilización de aguas grises, atento a ello, los riesgos para la salud resultan ser bajos.


Los diferentes peligros asociados con la reutilización del agua urbana se reflejan en diversas normas. Ante una mayor probabilidad de exposición pública, los criterios resultan normalmente más estrictos. Se cuantifican datos limitados sobre patógenos específicos presentes en las aguas grises. Sin embargo, se han detectado bacterias como Pseudomonas aeruginosas y Staphylococcus aureus, y protozoos (Cryptosporidium y Giardia) en ciertas aguas grises analizadas. El nivel de tratamiento y/o desinfección de dichos líquidos se encuentra determinado por la evaluación de riesgos de transmisión potencial de los citados patógenos. Las aguas residuales domésticas se dividen en dos grupos, atendiendo a su calidad, el volumen producido y el origen dentro de la actividad del edificio: Aguas Negras, vale decir, aquellas procedentes de las descargas de inodoros y urinarios, colada (tanto manual como automática) y la generada en la cocina (pileta y lavavajillas), caracterizadas por su alta carga orgánica (DBO/DQO ≥ 0,40). En paralelo, se encuentran las citadas Aguas Grises, esto es, las canalizadas a partir de la ducha o baño, lavabos, etc. (0,40 ≥ DBO/DQO ≥ 0,20). Ciertos especialistas estiman que las aguas grises también incluyen, además de los artefactos y sistemas mencionados anteriormente, a las lavadoras, lavavajillas y piletas de cocina, excluyendo únicamente a los inodoros.

En ese caso, las aguas grises pueden llegar a constituir del 50 al 80% del agua residual total del hogar. Según esa clasificación, las aguas procedentes de la ducha, baño o lavabo serían aguas de baja carga orgánica, mientras que las originadas en la lavadora, lavavajillas y piletas de cocina corresponderían a aguas de alta carga orgánica. Debido a los bajos niveles de patógenos contaminantes y nitrógeno, la reutilización y reciclaje de las aguas grises atrae cada vez más la atención de muchos investigadores. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el agua gris muestra las características idóneas para el reciclaje, al conformar la mayor parte del volumen del flujo de los residuos domésticos; no contiene gases; ofrece una reducida carga de patógenos; aporta un contenido de nutrientes que, aunque es bajo, se puede utilizar beneficiosamente para el riego de los cultivos; y lo más importante, puede ser utilizada para reducir la demanda de agua primaria.


Alejandraoctubre 29, 2021
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5min90

 

La planificación de una obra de construcción constituye el conjunto de actividades tendientes a simular la realización de un trabajo, ordenándolo de la manera más económica posible y previendo todas las acciones para su ejecución. Una planificación contiene:

 

  • Un programa detallado del proceso de ejecución elegido.
  • Las necesidades de recursos físicos situados en tiempo y espacio.
  • La valoración del costo del proceso constructivo elegido.
  • Un plan de calidad.
  • Un plan de seguridad.
  • Un plan de control de producción.

 

Suma numerosas ventajas una buena planificación, como obligar al profesional proyectista a profundizar en los medios para realizar cada unidad, con la consiguiente ventaja en cuanto a la precisión de los precios y plazos, permitir una definición más exacta de los pliegos de condiciones, ajustar los presupuestos con menores posibilidades de variaciones posteriores, evitar retrabajos en la realización de la obra y lagunas en la identificación de actividades de tipo administrativo, al tiempo de aprovechar mejor los recursos disponibles, entre otras. Las fases presentes en la planificación de una obra de arquitectura son las siguientes:

 

  • Determinación de las cantidades de obra a realizar.
  • Elección de las tecnologías a emplear.
  • Determinación de la productividad de los recursos aportados.
  • Cálculo de los tiempos parciales.
  • Definición del encadenado entre procesos.
  • Programa fechado.
  • Suma de recursos.
  • Determinación de los costos de los recursos.

 

Un elemento diferenciador e imprescindible de toda planificación es la consecución de un fin determinado. Lo primero a decidir cuando empezamos a planificar es el nivel de definición demandado por la obra. La definición queda acotada a los niveles de desglose en los cuales dividiremos las tareas.

Evidentemente, no todas las obras necesitan ser definidas de la misma manera. Incluso, dentro de una misma obra, las tareas no tienen por qué mostrar un idéntico nivel de definición. Principalmente, el mismo resultará proporcional a la duración de la tarea. Establecido el nivel de definición, pasaremos a relacionar las tareas por orden cronológico, con sus subtareas igualmente relacionadas de manera temporal.

Para ello, diseñaremos una tabla donde asignaremos los valores a controlar: Tiempos mínimos y máximos, inicio más temprano y tardío posible, número de operarios, presupuesto. Lo último a definir será el nivel de control. La planificación conforma una herramienta de trabajo, pero también, de control.

El control será proporcional al nivel de definición del proyecto, pero también, lo será del nivel de exigencia impuesto. Periódicamente, semanal o mensualmente, se aplicarán puntos de control donde se compruebe el desarrollo de las tareas, los plazos invertidos y la concordancia con el presupuesto inicial. A cada tarea se le asignará un encargado de la revisión (quien además, será responsable sobre el criterio de aceptación, siempre dentro de la normativa correspondiente).

Establecidos los tiempos óptimos de desarrollo de cada una de las tareas, pasamos a identificar las interrelaciones entre las mismas. Luego, determinaremos el camino crítico, vale decir, la relación de las tareas cuyos retrasos alterarán los plazos totales de obra. Sobre esas tareas deberá maximizarse el control de los plazos.


Alejandraoctubre 27, 2021
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4min76

Este tipo de sistemas calefactores presenta una cámara estanca, vale decir, aislada respecto del ambiente a atemperar, lo cual la vuelve apta para utilizar en recintos cerrados, como por ejemplo, habitaciones, estar, comedores, baños, etc., y dejar encendida durante la noche. Es recomendada para ambientes poco ventilados, dado que elimina los gases de la combustión al exterior y no disminuye la calidad del aire interior del ambiente.

La circulación de los gases a través de la estufa es producida naturalmente por efecto de la convección, es decir, ingresa aire (oxígeno) a través del conducto externo, y luego de circular por la cámara de combustión, egresan los gases quemados al exterior a partir de un tubo concéntrico. La calefacción se produce en forma similar, dado que el aire del ambiente ingresa por la parte inferior de la estufa y egresa caliente desde la parte superior, luego de permanecer en contacto con la cámara de combustión. Las estufas de tiro balanceado se encuentran equipadas, en cuanto a su puesta en marcha, con un dispositivo piezoeléctrico el cual habilita el encendido del piloto en forma automática. Como sistema de prevención, posee un mecanismo de corte de gas conocido como “válvula de seguridad” mediante una termocupla la cual, cuando se apaga la llama o desvía por acción de corrientes de aire, el sistema se enfría y produce la obturación del ingreso de gas.

La “llama piloto”

En el momento del encendido se observará que la llama del piloto permanezca siempre en contacto con la termocupla, a fin de permitir el funcionamiento del sistema de seguridad. El fluido utilizado para producir la combustión del gas es tomado desde el exterior a través de un conducto el cual atraviesa el muro lindero. A partir de dicho artilugio, los gases de combustión son derivados al exterior mediante otro conducto, generalmente, concéntrico respecto del anterior. Toda vez que se desee instalar una estufa de tiro balanceado con salida a la vía pública, la misma no podrá ventilar a una altura menor a 2,50 metros por sobre el nivel de la acera, cuando el plano de la fachada coincida con la Línea Municipal (de acuerdo con lo legislado en el Código de Edificación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires) y en los reglamentos pertinentes.

Rendimiento de un “Tiro Balanceado”

Las estufas de tiro balanceado presentan un rendimiento térmico (denominado “Eficiencia”) bastante inferior en relación con las estufas convencionales, el mismo, en base a las reglamentaciones del Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS), no debería ser inferior al 65%, respecto al calor total aportado por el combustible cuando trabajan en su punto máximo, para aquellas estufas de menos de 5.000 kcal/h (5.815 W). La potencia calórica declarada por cada artefacto se relaciona con el volumen de gas natural consumido por hora en su punto máximo. En el caso de disminuir la presión de suministro del gas, descenderá proporcionalmente la capacidad de potencia declarada. En ese contexto, el poder calorífico debe registrarse entre 8.850 y 10.200 kcal/m³, de acuerdo a la normativa vigente (Resolución ENARGAS 622/98: “Calidad del Gas Natural”).


Alejandraoctubre 19, 2021
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5min117

Se recomienda practicar dos pruebas para un completo y adecuado control de calidad en obra; la primera antes del llenado del hormigón del contrapiso y la segunda antes de la colocación de los revestimientos. El procedimiento para la segunda prueba a llevar a cabo es el siguiente:

 

  1. Llenar los circuitos del panel radiante con agua potable.
  2. Purgar el aire de la instalación abriendo bien la grifería de purga y haciendo salir el agua y todo el aire acumulado en los distintos circuitos. A través de una manguera conectada a la grifería de descarga del colector, el agua extraída puede volcarse a una pileta de patio o a una boca de desagüe abierta.
  3. Aplicar una presión de ensayo de 3,5 Bar (3,5 Kg/cm2, aproximadamente).
  4. Transcurrida 1 hora, volver a aplicar la presión de ensayo de 3,5 Bar, porque debido a la dilatación de los tubos se producirá una pequeña baja en la presión, perfectamente constatable en el manómetro. Se recomienda que el mismo presente la dimensión apropiada para facilitar la lectura en Bar o Kg/cm2.
  5. Transcurridas 24 horas, volver a someter a la instalación a 3,5 Bar durante 1 hora.
  6. La prueba se considerará superada si no se detecta ninguna fuga.

 

Tras completar la última prueba hidráulica, es decir, la inmediata anterior a la colocación de los revestimientos, es conveniente que los tubos queden cargados con agua potable a una presión constante de 2 Bar.

 

Puesta en marcha del sistema

 

  • Llenar los circuitos hasta llevarlos a la presión de trabajo (1,5 a 2 kg/cm2). Con la bomba en funcionamiento, se lleva a cabo la purga de los circuitos, mediante los purgadores automáticos incluidos en los colectores.
  • Elevar la temperatura del agua en forma gradual (especialmente, durante el período de fraguado de la losa, para evitar la pérdida prematura de la humedad de la masa). Es recomendable ejecutar ese procedimiento después de 21 días de materializada la estructura de hormigón.
  • Mantener circulando el agua a 25 ºC durante 3 días. Luego, llevarla a la temperatura de diseño, permaneciendo así durante 4 días más.

Mantenimiento

 

Las intervenciones de mantenimiento tienen como objeto verificar y asegurar el correcto funcionamiento de la instalación durante su vida útil, garantizando un óptimo nivel de confort y ahorro. Para ello, se llevarán a cabo las siguientes tareas de comprobación del estado de la instalación:

 

  • Inspección de circuitos y ramales en tramos vistos.
  • Comprobación de la inexistencia de fugas y condensaciones.
  • Verificación de la estanqueidad de las llaves de paso y detentores.
  • En caso de formación de suciedad en la instalación, vaciado de los circuitos, limpieza de la misma con agua y aditivos específicos de limpieza y llenado posterior con aditivos adecuados.

 

Revisiones para asegurar el correcto funcionamiento:

 

  • Control y ajuste de caudales de circulación en los circuitos.
  • Verificación de la homogeneidad de temperaturas en las superficies radiantes.
  • Estudio de bombas y válvulas, comprobación de la actuación.
  • Inspección de purgadores, purga y eliminación de aire.
  • Chequeo de los sensores de la instalación.

 

Ajuste de la regulación:

 

  • Inspección de centralitas de regulación y control, comprobación de funcionamiento y ajuste de consignas.
  • Toma de temperaturas de mando y retorno de agua, y comparación con las condiciones de diseño.

Alejandraseptiembre 22, 2021
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5min143

Existen dos tipos diferentes de instalación de calefacción convencional en el sistema por radiadores. La elección de cualquiera de los mismos dependerá, en gran medida, de las necesidades particulares de cada usuario.

Sistema de Calefacción Monotubular

En este sistema de instalación, los emisores se encuentran acoplados en serie, es decir, el retorno del primer radiador hace de ida del segundo, y a su vez, el retorno de éste hace de ida del tercero, y así sucesivamente, hasta regresar a la caldera. A medida que el agua caliente circula por los radiadores, la temperatura disminuye, provocando un diferencial en la marca térmica de cada radiador. Este hecho debe compensarse sobredimensionando ligeramente los últimos radiadores del circuito, para equilibrar el descenso de temperatura. Como limitación, cada circuito de calefacción monotubular podrá alimentar cinco radiadores como máximo. Si es necesario conectar más de cinco radiadores, se instalarán diversos circuitos, separando las conexiones a cada circuito en base a su uso (por ejemplo, seccionando locales por su empleo diurno o nocturno). Este esquema demanda menos tubería, acotándose sensiblemente el costo de la instalación. El funcionamiento es sencillo, en posición totalmente abierta, la válvula deriva al radiador el 100% del caudal de agua que circula por el circuito, y en posición totalmente cerrada, impide el paso del agua al radiador, recirculando el 100% del caudal por la red. La válvula se suministra con una sonda capaz de regular en el radiador los flujos de ida y retorno. El equilibrado del sistema se lleva a cabo mediante el detentor de la válvula. Existen también válvulas termostáticas para instalaciones monotubulares de calefacción. Este esquema demanda la instalación de un elemento purgador en el radiador.

Calefacción bitubular

Este sistema de calefacción dispone de dos circuitos independientes para transportar el agua caliente hasta los radiadores, uno de mando y otro de retorno. El agua que egresa de cada radiador es conducida de nuevo a la caldera por la tubería de retorno y no pasa al siguiente radiador lo cual lo diferencia del sistema monotubular. Aunque se requieren tramos de tubería más extensos, las mismas pueden reducirse gradualmente al alejarse de la caldera, incrementando en su ruta de retorno a la caldera. Ello proporciona una mejor distribución del calor en el sistema, demandando menos control para unificar la distribución.
Existen dos variantes de instalación atendiendo al retorno de la red: Retorno simple y Retorno invertido. En el sistema de calefacción bitubular para radiadores de retorno simple se empieza a retornar el agua hacia el generador desde el último radiador. En el retorno invertido, el agua comienza el retorno desde el primer radiador. La principal diferencia entre ambos sistemas de retorno surge a la hora de equilibrar el circuito. El retorno simple, al desarrollar un recorrido bastante más corto entre el radiador más próximo y la caldera que el más alejado, origina un desequilibrio del sistema. En cambio, en el retorno invertido, las pérdidas de carga en los emisores más próximos y más alejados de la caldera resultan compensadas. La instalación del sistema bitubular con retorno invertido requiere el uso de una válvula para radiador en la parte superior, más un detentor en la parte inferior, así como la instalación de un elemento purgador. La válvula regula el ingreso de agua caliente en el radiador, pudiendo clausurarlo en caso de necesidad, mientras el detentor desempeña la función de equilibrado del sistema.


Alejandraseptiembre 15, 2021
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5min133

Mucho se ha escrito sobre la construcción sustentable y sus potencialidades, todas ellas ampliamente verificadas. Las mismas se incrementan incorporadas en un diseño acorde para explotar sus vitales características. Por caso, un sistema eficaz de barrera contra la humedad mantiene libre los marcos de madera y el interior del espacio.

Para garantizar dicha barrera, se deberá drenar el agua lejos de los cimientos, instalar intervalos capilares y alinear cuidadosamente los detalles del techo, alrededor de las ventanas, puertas y cualquier otro tipo de abertura ubicada en la cubierta o pared, a través de las cuales, pueda ingresar la lluvia impulsada por el viento. Los sistemas de calefacción y enfriamiento eficientes en energía utilizan equipos de alta prestación diseñados para el clima local. Esos sistemas serán apropiadamente adaptados por tamaño e instalados correctamente, para ello, localizar el equipo en espacios acondicionados e instalar los dispositivos sellados de combustión para eliminar el potencial reingreso del gas al interior. En cuanto a los sistemas de barrera de aire, eliminar el escape o fuga entre los espacios acondicionados y no acondicionados. Allí debemos sellar todas las aberturas entre las áreas habitables y los espacios de arrastre, los sótanos, áticos y garajes sin calefacción.
Un sistema continuo del aislamiento crea una capa lo más sellada posible entre los espacios acondicionados y no acondicionados, por ejemplo, las paredes de los cimientos, los muros con marcos exteriores, los pisos sobre los espacios exteriores o no acondicionados, los cielorrasos debajo de los espacios exteriores o no acondicionados (incluyendo las cubiertas); áreas de la pared adyacentes a espacios del sótano, tales como paredes bajas y paredes interiores altas lindantes al exterior; detrás de áreas de la pared entre los espacios acondicionados y no acondicionados, tales como viguetas, paredes del garaje, escaleras al sótano y paredes a cuartos los cuales albergan aparatos mecánicos.

Sistemas pasivos de Radón

Recomendamos instalar un sistema pasivo de radón a efectos de reducir al mínimo los costos de un posible problema. Vale señalar que el radón conforma un gas carcinógeno y radioactivo. El costo de convertir un sistema pasivo en un sistema activo es mucho menor respecto de instalar un sistema completo de eliminación del radón. Las ventanas y puertas eficientes deben ser instaladas correctamente, para ello, diseñar la casa con un área de vidrio mínima hacia las orientaciones más desfavorables; disponer la superficie vidriada adicional del lado conveniente a efectos de lograr una calefacción pasiva en los meses de invierno; considerar los diseños solares pasivos para reducir la necesidad de calefacción; diseñar las ventanas con Doble Vidriado Hermético (DVH) y otras características de alto rendimiento (Factores “K” menores a 0,35) de baja transferencia de calor; sombrear las ventanas en el verano con proyecciones o persianas.
Finalmente, una canalización eficiente en energía suministra una circulación de aire apropiada si el tamaño y disposición de la misma resultan correctos. El diseño preverá medir la circulación de aire para garantizar equilibrio y confort; ubicar la canalización en espacios acondicionados; sellar todos los escapes del conducto -excepto aquellos componentes desprendibles- con masilla o masilla más acoplamiento de fibra; obturar los escapes alrededor de los componentes desprendibles con cintas especiales y llevar a cabo una prueba de tensión de la canalización para establecer la tirantez.


Alejandraagosto 18, 2021
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6min188

Las personas con necesidades físicas especiales suelen padecer diversas dificultades para poder vivir como el resto de la población. En muchas oportunidades, se encuentran en situaciones de desventajas para acceder a los sanitarios ubicados en lugares tanto públicos como privados

 

Ante el problema de las discapacidades físicas vale preguntarnos cuántas y qué personas se encuentran en tales circunstancias.

Se estima que más del 30% de la población actual sufre algún tipo de discapacidad física, más o menos severa, siendo algunos de los más notorios los siguientes casos: Incapacitados motrices derivadas de accidentes traumáticos, personas con problemas espásticos o espasmódicos, poliomielíticos, distróficos o enfermos de esclerosis múltiples. Ancianos, mujeres embarazadas, niños, e invidentes, conforman -también- importantes grupos demandantes de la necesidad, temporal o definitiva, de vivir en medio de un ambiente adecuado.

La dura realidad nos muestra que el número total de esos ciudadanos tiende a aumentar cada vez con mayor frecuencia, sea por el progreso de la medicina, que actualmente salva la vida de muchas personas antes destinadas a perecer, como todavía más, por la progresión de los accidentes que nuestra sociedad produce en el trabajo, el tránsito vehicular, e incluso en ocasiones, el deporte y el ocio. Todos ellos se encuentran, por lo tanto, con la cotidiana necesidad de afrontar situaciones frecuentemente insalvables y, con mayor recurrencia, de gran desventaja. En este contexto, los locales sanitarios conforman una gran barrera.

Un relevamiento recientemente efectuado arroja que cerca del 57% de los sanitarios analizados son inaccesibles para discapacitados, y otro 27% cuenta con adaptaciones mal ejecutadas, por lo tanto, una persona en silla de ruedas necesitará, imprescindiblemente, de ayuda para poder usarlos.

Se entiende por Accesibilidad, a la posibilidad, incluso por parte de personas con capacidad motriz o sensorial reducida o impedida, de llegar al edificio y a sus unidades individuales inmobiliarias y ambientales, de acceder fácilmente a los mismos y de disfrutar de sus espacios y enseres en adecuadas condiciones de seguridad y autonomía.

Por ende, “Accesibilidad” implica poder circular, franquear los ingresos, aproximarse a equipamientos para utilizarlos, contar con el espacio para llevar a cabo transferencias de la silla de ruedas a la cama o a otro asiento; o de sentado a parado, por ejemplo, utilizando bastones o muletas. También, implica ubicarse en un espacio y recorrido desconocido, aun siendo ciego; comunicarse con personas desconocidas aún siendo sordo; implica alcanzar el accionamiento de instalaciones, aún siendo de baja talla; o utilizar algún asiento aún siendo obeso. La “Accesibilidad” constituye un concepto capaz de abrir, cada vez más, el abanico de situaciones inclusivas para un colectivo de personas con una amplia gama de características.

Las personas ancianas, aunque sufran minusvalías, están aquejadas de reducción en sus distintas capacidades, aún cuando la importancia de dicha reducción depende de múltiples factores difíciles de generalizar y de diversa índole, como por ejemplo, el campo visual o la sujeción horizontal o vertical.

La posibilidad de acercarse al lavatorio, depende de diversos factores tales como la altura de su ubicación, el espacio libre existente por debajo y las dimensiones de la silla de ruedas y el usuario. En todos los casos, vale recordar que este espacio requiere de una zona lateral para un posible acompañante y/o para realizar la maniobra de salida con rotación de 90º de la silla de ruedas. La grifería debe ser del tipo monocomando.

El sifón será embutido o adosado a la pared y el tubo del desagüe flexible o acodado debe disponerse directamente desde la pileta. El espejo será preferentemente reclinable y dotado de accesorios capaces de incrementar la comodidad, como jabonera, portarollo, etc.

El traslado de la bañera debe efectuarse con una cierta disponibilidad de espacio, más una atenta ubicación del pasamanos y las agarraderas, permitiendo al usuario ingresar y egresar de ella con facilidad. El traslado a la ducha por parte del usuario de una silla de ruedas se efectuará directamente, siempre y cuando el plato de la ducha permanezca enrasado con el solado.

También, se puede llevar a cabo una transferencia a un asiento abatible adosado a la pared, o colgado de un manillón.


Alejandraagosto 5, 2021
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5min188

Los servicios de provisión de agua potable y de desagües cloacales y pluviales constituyen la base del saneamiento urbano.

Forman un conjunto unitario el cual comienza con la captación del agua natural y continúa con su potabilización, conducción y distribución hasta llegar al usuario mediante la conexión domiciliaria.

La instalación de provisión de agua, de desagüe cloacal y de desagüe pluvial, son de carácter obligatorio en todos los casos.

La instalación sanitaria interna debe garantizar la distribución del agua potable en el interior, a cada punto de utilización, manteniendo la calidad  y  la cantidad necesaria. Dicha instalación incluye los artefactos y cañerías receptoras de los líquidos residuales originados en el inmueble y del agua de lluvia que recibe.

A través de la conexión domiciliaria de cloacas y de los albañales, los líquidos residuales y las aguas de lluvia son recibidos por las redes externas y alejadas de la zona urbanizada por las cloacas máximas y emisarios, hasta su destino final.

A fin de que el sistema de saneamiento funcione normalmente y cumpla con el objetivo, las instalaciones y obras internas deben ser proyectadas de forma que uso y mantenimiento aseguren un correcto funcionamiento.

Para ello se definirán los requerimientos del diseño de la instalación y sus condiciones de funcionamiento en los Reglamentos Técnicos.

El proyecto de Instalaciones Sanitarias debe impedir la contaminación directa o indirecta de las fuentes de provisión de agua, superficial o subterránea, el correcto drenaje de los fluidos, asegurando la normal utilización de las mismas.

 

Clasificación de las Instalaciones Sanitarias

 

Las instalaciones de provisión de agua y de desagüe se dividen en externas e internas.

Son externas las materializadas en la vía pública para conectar las cañerías distribuidoras de agua y las colectoras de desagües con las instalaciones internas, se ejecutan hacia el interior de las propiedades, desde los enlaces.

Los puntos de enlace, dividen las responsabilidades de construcción y mantenimiento entre propietarios (desde el enlace hacia el interior del inmueble) y prestadores de servicios (desde el enlace hacia el espacio público). La llave maestra y el medidor forman parte de la conexión externa.

El punto de enlace de las instalaciones sanitarias de provisión de agua, de desagüe en colectora cloacal o en conducto pluvial, es el extremo de la conexión externa correspondiente a cada servicio con la línea oficial del predio.

Los desagües pluviales prolongados hacia afuera de los límites del inmueble, con destino a cordón cuneta, son partes integrantes de las instalaciones internas, por lo tanto,  responsabilidad del propietario en cuanto a su construcción y mantenimiento, sujetos a fiscalización por parte de la Autoridad de Aplicación.

 

Importancia del saneamiento

 

Actualmente, la Organización de Naciones Unidas (ONU) informó que la cuarta parte de la población mundial carece de agua potable salubre y esa proporción se duplicará dentro de veinte años.

Del total de los recursos hídricos del planeta, el agua dulce solamente representa el 3%, distribuida en un 2% en casquetes de hielo, glaciares y aguas subterráneas, mientras que tan sólo el 1% aflora en aguas superficiales.

Como se advierte, el agua dulce continúa siendo uno de los recursos naturales no renovables más preciados, por lo tanto, de su adecuado suministro y gestión dependen la agricultura, la ganadería, la salud y alimentación de las personas, los ecosistemas, la industria, la energía, el mantenimiento de la paz y la estabilidad social.


Alejandrajulio 29, 2021
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La Organización Mundial de la Salud (OMS) escribió “Guías para el ruido urbano”, que pretende consolidar el conocimiento científico de las consecuencias del ruido urbano en la salud.

Intenta orientar a las autoridades y profesionales de la salud ambiental,  sobre las formas de proteger a la población de los efectos del ruido en ambientes no industriales.

El ruido urbano

También llamado ambiental, residencial o doméstico,  es el emitido por todas las fuentes menos las de áreas industriales.

Los más comunes en exteriores son:

  • El tránsito de los vehículos a motor.
  • El transporte ferroviario y aéreo.
  • La construcción y las obras públicas.

En cambio en interiores: 

  • Sistemas de ventilación.
  • Máquinas de oficina.
  • Aparatos domésticos y vecinos.

En las grandes ciudades, es un problema cada vez mayor.  La población está cada vez más expuesta y en consecuencia a sus efectos sobre la salud.

 

Principales efectos adversos
  • Efectos sobre la audición: más frecuentes, en países desarrollados, donde el ruido interfiere a menudo en la comunicación oral. Extensas exposiciones a altos niveles de ruido reducen la capacidad auditiva, pudiendo llegar a la sordera.
  • Efectos sobre el sueño.
  • Efectos sobre las funciones fisiológicas: puede representar un impacto definitivo sobre las funciones fisiológicas de los trabajadores y las personas que viven cerca de aeropuertos, industrias y calles ruidosas. Luego de una exposición prolongada, los individuos susceptibles pueden desarrollar efectos permanentes (hipertensión y cardiopatías asociadas a los altos niveles de sonido).
  • Efectos sobre la salud mental: no causa directamente enfermedades mentales, pero se presume puede acelerar e intensificar el desarrollo de trastornos latentes, e incluso, presentar efectos adversos sobre la salud mental de las personas.
  • Efectos sobre el rendimiento: puede perjudicar el rendimiento de los procesos cognitivos, en trabajadores y niños. La exposición crónica  durante la primera infancia es responsable de dificultar el aprendizaje de la lectura y reducir la motivación.
  • Efectos sociales y sobre la conducta: El ruido por encima de los 80 dB(A) reduce la actitud cooperativa e incrementa notoriamente el comportamiento agresivo en individuos predispuestos.

 

Para combatir esta problemática, es necesario analizar los aspectos claves de las fuentes emisoras , opciones para reducir, modelos de predicción y evaluación. Además establecer normas de emisión de ruidos para fuentes existentes.

La actual edificación, con elevados niveles de aislamiento y alta estanqueidad, nos permite aislarnos del ruido exterior, y reducir los niveles de contaminación acústica ambiental.



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