Calidad Total de las instalaciones.

La calidad de una instalación termo-hidrosanitaria puede pensarse “a priori”, desde dos puntos de vista. Uno más relacionado con la actitud constructiva -la ejecución de la red-; generadora de la calidad; otro relacionado a la etapa de proyecto -la estética-. De allí resultaría la calidad del diseño. Es evidente que una instalación no revestirá visos de calidad si no ha sido eficientemente proyectada. Allí el Instalador, aunque sea el mismo proyectista, no podrá plasmar esa “especialidad” con la que ha sido pensada. El proyectista que sea luego el Director de Obra, si no pensó en la calidad de una determinada instalación durante la etapa de proyecto, difícilmente logre una buena calidad del producto final. El proyectista, entonces, en cada decisión de diseño, deberá tener en cuenta la calidad del producto final, la calidad espacial y la calidad constructiva -e incluso- la calidad de los sistemas de ejecución de la obra.

Por lo antes dicho, la Calidad queda definida como “el conjunto de propiedades y características de un producto o servicio que le confiere su aptitud para satisfacer necesidades expresas o implícitas”. Así surge el concepto de Calidad Total, el cual aplicado en nuestra industria asegura el proceso de gestión completa de la instalación, desde su concepción hasta su etapa de post-entrega, en forma gradual y permanente.

La gestión de la calidad constituye entonces un conjunto de acciones planificadas y sistemáticas necesarias para proporcionar la confianza adecuada de que un producto o servicio satisfará los requisitos dados sobre la calidad. Se trata de un complemento de la serie de normas ISO 9000. En ella se definen términos relacionados con la calidad. Clarifica y normaliza los términos relativos a la calidad que sean aplicables al campo de su gestión. La necesidad de utilizar una terminología normalizada a efectos de evitar malentendidos o confusiones, obligó al desarrollo de una norma auxiliar capaz de precisar términos y conceptos.

Un importante porcentaje del éxito del proyecto de una instalación estará supeditado al talento del proyectista, pero otro gran porcentaje permanecerá directamente relacionado con el esfuerzo que el mismo disponga para resolver cuestiones de calidad básicas. Los citados constituyen factores fundamentales, no solo para alcanzar el objetivo de calidad, sino también, para plasmar las buenas intenciones del proyecto.

 

Por el Arq. Gustavo Di Costa

Editor de Revista Sepa Cómo INSTALAR

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